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ceporrolechuguino



OPINANTE INOPINADO



Updated: 2016-04-06T08:37:20.322-07:00

 



Historias máximas I

2015-09-15T16:35:39.749-07:00

No me gusta cuando llamas a contarme tus cosas. Y no porque me llene de celos mientras narras cómo tu novio te hace sentir espléndida. Tampoco porque me aburran tus peleas idiotas con él, o con gente de tu chamba. La razón por la que odio que me llames, es simplemente porque tu voz me vuelve loco. Me excita de una manera inaudita y no importa lo que estás diciendo; a los minutos, no puedo evitar bajarme los pantalones y tocar con avidez mi enhiesta genitalidad. Y no, no te amo, no muero por tu amor; tan solo por tu cuerpo, y claro, tu voz. No sabes lo mal que me siento cuando mencionas hechos lejanos, ajenos, mientras yo froto mis partes con fruición. Y en tanto te despides y te vas, yo me vengo inmenso sobre tus tonos dulces y graves cuando me dices que gracias por escucharte y ser tu mejor amigo.   



AMÓRBIDO

2014-06-10T16:41:10.513-07:00

«No te vayas», le dijo mirándola a los ojos; me parece una descortesía que te marches sin que acabe el cigarro que me acabas de invitar.  Ella relajó su cuerpo sobre la silla, le devolvió la mirada por un instante y permaneció callada, como dándole la oportunidad de que ganara, permitiéndole una falsa victoria o una patética venganza. Él continuó fumando y, antes de apagarlo, aspiró una gran bocanada de humo,  lo retuvo en sus pulmones,  presionó la colilla contra el cenicero para luego exhalar la última fumarada sobre el rostro de Vivian. -Ya te puedes ir-,  musitó Fabricio.Se habían conocido en el cine. Ella, sentada a tres butacas de la misma fila reaccionaba airada contra las personas que hablaban en la sala, cosa que él había dejado de hacer hace tiempo, pues luego de varias discusiones asumió que era inútil y se resignaba en silencio; pero celebró a rabiar cuando ella, en un arrebato de indignación, lanzó un envoltorio arrugado de galletas a un tipo que, filas más abajo, manipulaba con afán su moderno celular,  iluminando la sala con la molesta luz  del aparato.A la salida, se encontraron nuevamente en la puerta del ascensor  que conducía al sótano en el que ambos habían dejado sus respectivos autos. Fue en ese momento que Fabricio aprovechó para comentar el incidente de la galleta y mostrarle su simpatía por tal hecho. Es que no soporto a quienes hablan, comen haciendo ruido, o están actualizando su facebook, ¡me revientan! -contó ella-. Te entiendo -dijo él-; no sabes la cantidad de broncas que me he ganado por la misma razón, solo que ya me cansé  -confesó-. Fácil porque tú eres hombre, la gente se arrebata y te contesta, cosa que no hacen conmigo porque además de burros, son machistas -concluyó Vivian-; por eso es que trato de venir al cine tardísimo, o muy temprano y nunca los martes… ¡Eso, nunca los martes! -interrumpió Fabricio-.El ascensor detuvo su marcha y, sabiendo que pronto habrían de separarse, Fabricio arriesgó una salida para evitar desvincularse para siempre de Vivian: «si sueles venir sola al cine, podríamos venir juntos, yo siempre vengo solo»… Ella lo observó unos segundos, sonrió y dijo: Ya, bacán; yo vengo mañana para ver la última de Cronenberg, si te parece… Claro que me parece -asintió-,  ¿a las once está bien? A las once es perfecto -respondió ella-Ya camino a su auto, Fabricio reparó en varias cosas: que Vivian, a pesar de no ser bella, desprendía un desenfado especial que sumado a sus grandes ojos marrones y cabello rizado la volvían sumamente atractiva; que sus ropas, insinuaban unas formas abultadas que calzaban justo con sus preferencias; que su voz grave y algo ronca, transmitía una sensualidad primitiva que no terminaba de aflorar. Todo eso la convirtió en algo más que una cita casual o un “contacto” agregado a sus redes sociales. No le importó haber mentido al decir que siempre iba solo al cine, ni que la relación con su enamorada gozara de buena salud. Esa misma noche, Fabricio alimentó algunas fantasías, con la misma intensidad que sus temores. Cabía la posibilidad de que Vivian nunca asista al encuentro programado, que en ese preciso momento le estuviera contando a sus amigas lo ocurrido con aquel chico del cine, burlándose de su ingenuidad y de la estúpida manera de abordarla. Aunque, en el fondo, guardaba la esperanza de que el encuentro si se produjera, sabiendo la de problemas que ello  traería.Al día siguiente, inventando alguna excusa con la universidad, reservó la noche para Vivian originando una pequeña discusión con su chica por tratarse de un viernes que hasta ese momento, era sagrado.Fabricio decidió que pase lo que pase, llevaría su aventura hasta donde se le permitiera. Horas antes de la cita, eligió cuidadosamente lo que tendría puesto; se tomó algunos minutos en resolver si usaría perfume, si afeitarse, incluso pensó en cortarse el pelo, pero al ver que no le daría el tiempo, optó por olvidarl[...]



MOMENTOS V

2014-05-21T17:21:20.291-07:00

Entró al departamento y se dirigió a la habitación. La puerta entreabierta del baño dejaba escuchar el agua de la ducha corriendo y permitía ver su cuerpo enjabonado. En otras circunstancias, hubiese ingresado junto a ella vestido solo de lujuria o, en el peor de los casos, esperado a que saliera, sentado al borde de la cama para recibirla con un gesto repetido, indicando que se despojase de la toalla. Pero esta vez, solo la vio unos segundos, y sin delatar su presencia, volvió a la sala para continuar con la lectura de un libro. Era el principio del fin.Te acercamos un poco, estamos en la ruta, dijo Mariela. Renata subió al coche por detrás y agradeció el aventón. La fiesta había estado increíble y era hora de retirarse. Marcelo tuvo cierto reparo en que Renata -amiga de su novia- subiera al auto. Y es que a lo largo de la noche, entre volutas de humo y luces de colores, se habían estado mirando no pocas veces, con disimulo. Se gustaron, y en lo que duró el viaje hasta el lugar donde ella bajaría, el espejo retrovisor fue aliado de sus crecientes coqueteos visuales. Al lado, Mariela dormitaba mientras susurraba la canción que salía de los parlantes.Ambos miraban al techo. Tendidos sobre la cama, desnudos y agitados. Terminaban de echar su cuarto polvo y la sesión amorosa estuvo memorable. El sudor abrillantaba sus cuerpos laxos mientras ellos permanecían en silencio. Al cabo de un rato comenzaron a reír, tal vez recordando las cosas que hicieron, que se dijeron, impensables en circunstancias ajenas a la cópula. No quiero tirar nunca más dijo ella. Claro, como cuando te metes la borrachera de tu vida y no quieres beber nunca más dijo él. No es eso, es que lo de hoy estuvo tan rico, intenso e insuperable que siento que los demás polvos serán de trámite dijo ella. Polvos de trámite son los que te metes con tu marido y yo con mi mujer dijo él, acabando -quizás- con el mejor periquete de sus atribuladas vidas.Con sus dieciocho años recién cumplidos, Mariana pensó estrenarse en los avatares del amor. Sabía que era su momento y lo había estado esperando. Antes solo experimentó alguna atracción física, de pronto emocional, pero intuía que del amor estaba lejos. Hasta que se presentó en su vida de la manera más impensada. Luego de tentar e intentar algunos lances sin éxito, apareció. Quedó cautivada por el color incierto de sus ojos, la ternura de su voz y el delicado bronceado de su piel. Apenas cruzaron palabras en esa primera clase de fotografía y supo lo que quería, lo que amaba y lo que siempre había deseado. Han pasado tres años desde ese encuentro y Mariana me confiesa que es la mujer más feliz del planeta. Lucía dice lo mismo y solo hay que verlas para compartir su certeza.La primera noche después de la separación, fue un rito interminable de llanto e imprecaciones hacia ella, al destino, a la vida misma. La propia culpa junto con la ajena, no explicaban nada de lo que sentía. Las excusas se extendían con las horas y el consuelo dormía lejos, en alguna palabra, en algún hecho inhallable de su vida rota. No podía conjugar tanto odio y tanto amor entrelazados. Cerca de las cuatro de la madrugada,  sin tener la más puta idea de lo que vendría con la luz del alba, la sombra de la muerte trajinó su deteriorado pensamiento. Cogió el arma y salió en su búsqueda…[...]



Susan

2013-05-27T10:58:05.917-07:00


La habitación era muy pequeña para albergar la tristeza de Susan. Su pena llenaba los cajones y las ventanas se cubrían de amargura, impidiendo el paso de luz. Eran las diez de la mañana cuando se enteró de todo. Tardó unas horas en procesar la información, la verdad o como quiera llamársele. Sentada en el piso y con la cabeza recostada al pie de la cama, permaneció un tiempo indefinido mirando una mancha en la pared que cambiaba de forma con el paso de los minutos y de sus pensamientos. Entumecida y acalambrada, era incapaz de cambiar su posición. La abulia era más fuerte que su dolor. Lo único que se movía en su cuerpo, eran las gotas de sudor que, mezcladas con sus lágrimas, caían salinas hasta morir en su escote. 

Las imágenes que atravesaban su mente a mil por hora, se aquietaron, languidecieron o se marchitaron súbitamente. Solo vacío y espacios sin llenar. Solo una línea continua de color azul sustituía todo pensamiento. 

Sin ella saberlo, la naturaleza había detectado sus nulas ganas de vivir, y a pesar de que le brindó el tiempo suficiente para que reaccionara, no pasó. El desconsuelo la había herido mortalmente. Entonces, la savia y su infinita sabiduría, inició su labor inexorable. La misma, no consistía en insuflarle ánimos ni mandarle luces de emergencia, ni epifanías salvadoras. Eso es para Dios. La esencia inmaterial del universo, sin rostro ni nombre ni adoradores, trabaja sin dogmas, basada únicamente en la voluntad categórica de sus engendros.
   
Fue así que la sangre de Susan, empezó a diluirse progresivamente. Sus pulmones se estrecharon, su corazón se contrajo y sus tripas se solidificaron. Las cavidades que contenían sus ojos, secaron la mirada acuosa y la volvieron piedra. El rojo de sus labios se tornó violeta y el nácar contenido de su sexo, era sal embebida en hiel.

Nadie sabrá qué diablos le dijeron esa mañana de verano justo a las diez en punto. Pero sabemos de sus ganas de morir. De su impertérrita voluntad por marcharse sin tener si quiera que matarse.

Dicen que cuando deseas algo con todas tus ganas, se cumple. Susan lo sabe ahora y nadie ha de sentir pena por ella. Solo yo, que fui quien la llamó. 



Momentos IV

2013-04-26T08:33:36.100-07:00

La vio minutos antes caminando con un chico que parecía ser su enamorado, y le había gustado tanto que decidió seguirlos por el centro comercial. Luego de unos minutos, la supuesta pareja se sentó en el patio de comidas junto a la escalera eléctrica. Entonces sin saber qué hacer, dio vueltas por el lugar, viendo tiendas sin llegar realmente a mirarlas. Sabiendo que era tonto seguir con su estúpido jueguito de a uno, decidió subir al segundo piso, usando las gradas junto al lugar en el que se encontraba la chica y su acompañante. Mientras ascendía, podía observarla, fijarse detenidamente en su mirada inquietante y su larga cabellera cubriendo sus hombros desnudos. Y justo, antes de perder contacto visual para siempre, ella levantó la mirada hacía él, mirándolo fijamente los últimos tres segundos, para, finalmente, dejarle esa sonrisa imposible que hasta hoy no ha podido olvidar.Harto de ser víctima constante de todo tipo de abusos, pensó en que eso debía acabar. Basta de que la gente se le adelante en la cola, que le cobre de más, que lo asalten o, peor aún, que lo ignoren cada vez que intentaba reclamar. Planeando detalladamente qué actitud debía asumir en cada ocasión, ensayó en su habitación, las miradas, los gestos y las palabras que usaría si, por ejemplo, no lo dejaban en el paradero correcto; o lo que haría si alguien hablaba por celular mientras se encontrara en el cine. Y así. Hasta que llegó el día: mientras compraba víveres en el supermercado, paseando por el pasillo higiene personal, divisó el desodorante que usaba  -solo quedaba uno-, y justo en el momento que lo tomaba entre sus dedos, un tipo se lo arrancó de la mano y metió el producto en su cochecito mientras le decía: sorry tío. Entonces sucedió: esperó que el tipo avanzara unos metros hasta llegar a la sección licores; cogió una botella de vino y la estrelló contra la cabeza del sujeto, causando que este cayera al piso desmayado sin reacción alguna. ¡Ése maldito violó a mi nena y jamás fue preso! -alcanzó a gritar-, ante la mirada atónita del resto. Nadie se atrevió a increparle. Cogió una botella de whisky, la puso en su coche y abandonó la tienda llevándose todo, sin nadie que le cobrara. Después de bajar las gradas de tres en tres, como apurando su salida, como ansiando la avenida, Marlen encendió un cigarro y caminó con dirección norte, sin saber exactamente adónde quería dirigirse. Luego de horas andando, se encontró al pie de un puente que no recordaba haber cruzado antes. Aún metida en sus pensamientos, lo atravesó deprisa, deseando a cada paso, que su mente llegará del otro lado, sin toda esa mierda que la llenaba por completo. No fue así. Seguía pensando en él, en cómo había terminado tan bruscamente todo;  en los cientos de millones de personas que terminan heridas por las personas que aman.  Pensó que el amor, era el accidente más fatal sobre la tierra, y se perdió entre calles que no conocía.La fantasía sexual de Betty, era hacerlo con un anciano. Aunque casada con un hombre de su edad, siempre rondó en su cabeza aquella posibilidad. Era una fijación retorcida, pues no era algo que le provocara placer de antemano. No sabe en qué momento se instaló aquella idea en su mente, pero no se la pudo quitar por más que quiso. Y así, decidió que en su siguiente consulta ginecológica, cambiaría a su doctora, por el doctor de más edad que trabajara en la clínica. Indagó y encontró. El médico con el que hizo cita, tenía 75 años, pero lucía un aspecto algo menor. Llegado el día, asistió a su chequeo y mientras era revisada, le contó al doctor de su ilusión. Él la miró unos segundos, apartó sus manos de donde las tenía y le dijo: ¿sabe cuántas mujeres me lo han pedido? Hubo un silencio prolongado que fue interrumpido por el mismo doctor al responder la pregunta que había hecho: Ninguna -dijo-. Luego se quitó la ropa.Habían pasado ci[...]



Mea(me), culpa

2012-09-24T20:58:27.623-07:00

Qué rabia e impotencia provocan la muerte de Ruth Thalía Sayas Sánchez. Y aunque ya se sabe quién es el asesino, aún no se da con los culpables, pues somos demasiados, sino todos. O sea, que a cientos de miles de personas, les parezca relevante saber con quién se acuesta, con qué se droga, con qué se embriaga, a quién detesta, por dónde le gusta y cuánto cobra (y más cosas de ese tipo), cualquier hijo de vecino o farandulero pobre diablo, dice mucho de lo que nos está pasando. Que los noticieros sean cada vez más truculentos al mostrar las notas policiales, y que, además, hayan creado secciones en las que nos presentan imágenes grabadas por cámaras de seguridad, donde vemos decapitaciones, aplastamientos, suicidios, asesinatos y demás, repetidas en cámara lenta una y otra y otra vez, por si te perdiste algún detalle. Y peor aún, que si no las viste y alguien te lo cuenta, vas a internet, la ubicas, la ves y dices: ¡manya, qué loco, putamare!Que esa cosa denominada VALETODO, que empezó de manera clandestina, en garajes, corralones o ghettos; y que consiste en que dos personas se saquen la entreputa, ahora, se presente en coliseos abiertos a los que van niños con sus padres, comprando su entrada, previamente, en teleticket. Que exista ese programa llamado ‘Esto es guerra’, en el que se derriban años de discusiones, luchas y reivindicaciones, para volver al prehistórico, y ver a hombres y mujeres, encarnizados en demostrar quiénes son mejores, a través de juegos, escarnio, sexismo y mucha mierda adicional, que además es vista por un público objetivo que va desde los 5 hasta los 15 años. Que Magaly Medina sea una de las periodistas con mayor poder e influencia en el país. Que los dueños de los canales apuesten por encerrar a ‘conejillos’ en casas y que podamos verlos 24 horas por medio de una web, y enterarnos de los cuescos, chapes, polvos y rencillas de sus habitantes.Que haya periodistas o comunicadores, muy listos, muy distinguidos y muy guapos, dispuestos a convencernos que hacen televisión de avanzada.Que dos rusas fumonas, logren que gente pensante, no mande a sus hijos al colegio porque en la tele lo dijeron.Que todos los demás medios, escritos, radiales, televisivos y cuanto hay, reboten hasta el hartazgo, cada confesión, cada golpe y cada excreción vertida por nuestras rutilantes estrellas televisivas, ocupando todos los espacios posibles en ello.Que haya anunciantes que inviertan millones en mostrarnos sus productos, justamente, en esos programas, porque al final lo que manda es la plata. La que gana el canal, el conductor, el participante y hasta los televidentes que mandan sus mensajes de texto o sus sobres, conteniendo alguna envoltura de algún producto insoslayable. Y no basta con decir que cambies de canal si no te gusta; no es suficiente. Digo, si pasan corridas de toros por Tv, no veo porqué no puedan pasar peleas de pitbulls, en un programa llamado ‘La hora del mordisco’, verbigracia. O quizás, como en Japón, crear un show en el que los maridos deben reconocer el culo de sus esposas, que lucen desnudos sobre una banca situada en altura. Si da rating, se puede. Todo se puede.  Uno no hace más que encender el aparato, para recibir un balde de estiércol, en el canal que elijas. Como cuando en carnavales, te zampan un balde lleno de pichi por la ventana del bus, y entonces te quejas; y alguien te dice, mientras se caga de la risa: si no te gusta, toma taxi pe’.Es posible que no ver ese tipo de programas, sea la forma más pacífica de atacarlos, pero así como hay colectivos, asociaciones, entidades y gremios, que defienden a los campesinos, los aborígenes, los discapacitados, etc, podría haber alguno que defienda a los televidentes lobotomizados de esta especie de esclavitud mediática, que consiste en darnos, por todo  entretenimiento, ingentes cantidades de caca.Así las cosas, no basta con un Mea c[...]



AMBAGES

2012-07-06T11:05:10.410-07:00


Observando por la ventana del auto, veo pasar algunos sueños que, escondidos entre la gente y el paisaje, se proyectan inmensos sobre esta noche de invierno.

No sé si pueda cumplirlos, si tenga el coraje de perseguirlos; pero el hecho de saber que allí viven, me insufla aquel oxígeno que me hace falta para respirar el futuro.

Hoy nada me hace falta, mi vida vacía, está repleta de suerte y encanto. Los colores son intensos, la magia reinventa sus trucajes, me envuelve, me renueva. No hay espacio para la tristeza, ni para la duda. Solo tengo certezas y claridad ante las horas. Y es que decidí vivir por horas. De tres a seis, de seis a diez, de diez a mil. Los días son muy largos, los meses imposibles, y los años no existen.

Por eso veo aquellos sueños, como retos de tiempo. Quiero abreviarlos, comprimirlos, que si no se cumplen de once a dos, ya fueron. Total, tengo tantos que me parece inútil persistir en la consecución de uno nada más. Como la combi vacía que se te acaba de pasar, si tienes que llegar, habrás de subir a la que sigue, aunque reviente de gente, aunque te pese.

No quiero poblar mi existencia con planes, metas y objetivos. Cada vez que abra los ojos, inventaré la mejor excusa para dios, para que me deje estirar los brazos y asirme con fuerza, a las paredes rajadas de su mundito inventado.

Y, mientras llega la hora del cierre, seguiré buscando entre le gente, algún sueño que no me pertenezca, uno olvidado y anónimo al que darle sentido.

Porque mi sueño, es el tuyo…



'DIÁLOCOS' 1

2012-05-24T14:02:37.551-07:00

-Anoche me comí un kinkón buenazo-¿De Trujillo?-No, de Cañete, pero el zambo era un manjarcito blanco, no sabes…-Me encantó conocerte, Mariana-Lo mismo digo-Oye, tienes algo sobre tus labios…-¿Qué?-Los míos.-Amor, hoy no tengo ganas,  la cabeza me explota-Qué irónico, es la misma razón por la que yo si tengo.-Hmmm, qué bueno este chaufita marino-Claro, los mariscos están frescos-No hay nada más rico que una conchita recién salida del mar-O de la ducha…-Qué raro, anoche pensé en Miguel mientras hacía el amor-Cojuda, cuenta ¿y a quién te estabas tirando?-A Miguel…-Nunca nadie te va a querer como yo te quiero-¿Así?, ni que fueras mi vieja.-¿Realmente hablas en serio con esto de dejarlo?-Tan serio como una peritonitis.-Jefe, le cuido el carrito-¿De quién?-De mí.-Chola, ¿cómo haces para no suicidarte con el marido que tienes?-Fácil, me entretengo planeando su muerte.-¡Putamare!, ¿cuánta gente más tiene que morir  para que esto acabe y no seguir sufriendo?-Según los cálculos, Don Ricardo, este cementerio alberga 25317 nichos, pero hasta ahora, vamos  bien.[...]



Avalado sea Dios (Luis Alberto Spinetta)

2012-02-21T18:03:28.556-08:00

Eres un desperdiciado. Esas fueron las últimas palabras de Cristina cuando me fui de casa. Desperdicio, basura, todo lo que no sirve o ya se echó a perder. Perderse, seguro que yo estaba perdido. De acuerdo, Cristina. Soy un desperdiciado. No tengo nada que hacer al lado de una mujer tan sensata y triunfadora. Me voy. Quédate con todo, no me importa. Quédate con la casa, con la chacra, con los muebles, y con la cebichería que pusimos juntos. Sólo quiero mi vieja camioneta y mi libertad para seguir fracasando...SUEÑOS BÁRBAROS (Rodrigo Núñez Carvallo)Me encantaría poder sobrellevar mi vida, sin necesidad de nadie ni de nada. Alejarme para siempre del dinero, la comida y, sobre todo, del amor. Dejaría el alcohol, la música y el sexo como únicas bondades a las que acudir para continuar la existencia. De todo lo demás, podría prescindir, o quisiera en todo caso. Pero ya sabemos que eso no es posible. Hay que convivir siempre con amores, querencias, estimas, buenos deseos y esperanza. También con odios, rencores, maledicencias y frustraciones. Hay que estudiar (que no es lo mismo que aprender), trabajar, casarse y perpetuar la especie con nuestras estampidas de esperma. De lo contrario, tu vida no anda bien, flaco. Ubícate, en qué mundo vives. ¿Acaso la vida es huevear, beber, tirar (a secas, no hacer el amor), o pasarte los días conversando chucherías creyendo que eso te va a dar felicidad? No. La felicidad cuesta, se gana, se sufre. No hay nada más gratificante que recibir tu paga al final del mes, o al final del día, sabiendo que has cumplido con tu chamba, tu país y el universo. No hay nada mejor que llegar a casa y besar a tu mujer y a tus hijos. Verlos correr a tus brazos, sentir que la vida vale la pena, carajo; y qué pobres diablos los que se pierden el beso de la sangre de su sangre. Hay que trascender, crear alguna fórmula que sane a los enfermos. Escribir libros. Fabricar aparatos ahorradores de energías. Cantar para miles de personas. Dar trabajo a cientos. Llevar paz a decenas. No basta con haberle ganado a doscientos millones de renacuajos y haber visto la luz. No basta con sobrevivir a las plagas y a las noches de luna llena. No es suficiente con todo el amor que has dado. Ya sea a tus padres, tus amigos o algunas mujeres. La razón de estar aquí, ya acéptalo, es el éxito. Y el éxito no se alcanza haciendo lo que te gusta. Todo lo contrario; se logra haciendo lo que le gusta a los demás. La felicidad, vaya, la felicidad es otra cosa y muchos no tienen ni puta idea de cómo acercársele. Están muy ocupados tratando de hacer lo que tienen que hacer. Supongo que hay afortunados a los que les pagan por hacer lo que les gusta, pero lo hecho siempre será para otros, y la satisfacción vendrá en el jugoso cheque, con el que pagarás, el depa, la caña, los viajes, los gadgets y demás urgencias imprescindibles de la savia. Bienaventurados todos ellos, salvos, vívidos, refulgentes y limpios, sobre todo, limpios, sin tacha. Los pobres diablos, los holgazanes de corazón, los que no aspiramos a nada, los que no inspiramos a nadie, los que somos mal ejemplo, los que no ganamos porque no arriesgamos, los que no poseemos, los que no sabemos, los que no llegamos al podio, los que no dejaremos ni pizca de rastro…les pedimos con toda el alma pusilánime, que nos dejen seguir apestando en paz. [...]



Calla 13

2012-02-27T09:21:56.257-08:00

Es bueno que la gente saque o vea el lado bueno de las cosas. Lo malo es cuando desconoce o esconde el lado negativo. Por eso, es fácil convertir en panfleto, cualquier tipo de reivindicación, por muy justa que esta sea. Ya de ciudad, país, continente, raza o género. O sea, el Perú será muy bonito en muchos sentidos, pero si me pongo a enumerar lo malo, quizá no acabe nunca. Lo mismo sucede con todo, y esa es la razón por la que no me gustan las canciones como “Latinoamérica” de Calle 13, entren otras cosas que mencionaré en otro post (orgullo gay, feminismo, etc).

Digo, Latinoamérica es lo que dice la canción, pero también las FARC y Sendero. Es Rafael Trujillo, Castro, Videla y Pinochet. Pablo Escobar, los Zetas y la coca en abundancia. Es Argentina vendiéndole armas a Ecuador en plena guerra con nosotros. La masacre de las bananeras, Barrios Altos y las Maras Salvatruchas. Las enfermedades que solo producen el hambre y la miseria. Niños explotados que trabajan, niñas prostituidas y endemia. Corrupción rampante y contaminación delirante. Favelas, Villas miseria y sicariato. Secuestros, feminicido y desigualdad colosal.

En realidad, podría llenar varios párrafos más con toda la inmundicia que corre por nuestras venas abiertas, pero tampoco es la idea. Lo que quiero es recalcar el hecho, de que siempre seremos el bien y el mal. El Ying y el Yang. Eros y Tánatos. Filias y fobias. A todo nivel, más allá del hermoso cielo que nos abarca o la fecunda tierra que nos cobija. No importa tu lengua, ni el color de tu piel o el de tu pasaporte.

Así somos los humanos. Épicos y magnánimos. Pero también abyectos y asesinos. Somos fuerza creadora y destrucción infinita. No es bueno victimizarnos ni creernos bendecidos por dios, el universo o quién coño sea. Con la misma mano que das de comer, jalas el gatillo. Así que ya sabes, somos todo lo luminosos y oscuros que podamos ser, pero sobre todo, somos generosos, unos generosos hijos de puta. Bien bronceados y bien latinos.




Prepárate...

2011-10-06T10:01:51.679-07:00

No estamos preparados para la vida, ni para la humanidad, ni para todo lo que ello implica. Siempre estaremos desnudos y desprotegidos, aun cuando hayamos inventado todo lo imaginable, incluido el amor. Por eso me resulta gracioso que la gente diga que no está preparada para algunas cosas. Quizá porque confunden preparación con capacitación. ¿Alguien está preparado para, por ejemplo, enamorarse?; frase común entre enamoraditos despechados y enamoraditas en duelo sentimental. Hay quienes se preparan para la muerte de un ser amado, desahuciado por la medicina, y llegado el momento, se parten en mil pedazos de la pena, se hacen mierda, y sufren y maldicen y mueren un poco, igual; porque nadie se pude preparar para tal evento. Por eso, a pesar de los consejos de tus amigos, todavía lloras porque te dejó la perra esa que tanto amas. Por la misma razón, sigues pensando en aquel bastardo que te arruinó la vida, y talvez lo perdones más adelante, aunque el mundo entero te diga que no lo hagas. Incluso, hay gente que dice no estar preparada para leer a ciertos autores o ver determinadas películas. Entonces, cuando pensamos en sociedad, la cosa empeora, se pone más jodida; y ahí es donde aparecen esos mugidos que advierten que no estamos preparados para el matrimonio gay, el voto facultativo, la despenalización del aborto o el encuentro con seres de otros planeta, por dar algunos ejemplos. Se supone que vivimos en una zona sísmica, y que estamos preparados y capacitados para un episodio telúrico, dado tantos simulacros y charlas recibidas; pero no. En el último terremoto de Ica, murieron más de quinientas personas, la mitad de las cuales pudieron salvarse, si evacuaban la iglesia donde se encontraban. Pero como estaban en la casa del Señor, pensaron que era imposible que corrieran malhadada suerte. Peor aun, gente que estaba fuera, corrió a refugiarse al templo. Y no es burla, es fáctico. Entonces, que alguien me diga cuándo rayos vamos a estar listos o “preparados” para un matrimonio gay, teniendo en cuenta que jamás vamos a entenderlos como sociedad. Cuándo para despenalizar el aborto, sabiendo que se practican miles y miles, cada año y no hay nadie preso. Quizá para lo único que estamos preparados es para hacernos los recontra huevones, y pasar rapidito la mirada de los avisos que chillan en calles y diarios, anunciando interrupciones de embarazos, y de las estadísticas mortales de nuestras adolescentes. Cuándo para decidir si votamos o no, por quienes no sentimos la menor empatía, o la menor confianza, sin tener que quedar atrapados entre nuestra conciencia, alguien despreciable y una multa. Porque quienes creen que votar con los ojos cerrados en un acto democrático, deberían pensar en si se la jugaron, o es que en el fondo su corazoncito latía de manera particular. Y como en este país todo puede pasar, que nadie se sorprenda si en el 2016, nos vamos a una segunda vuelta entre Kenji y Antauro. El primero ya tendrá la edad permitida por ley para aspirar al cargo de Presidente, y el segundo, muy probablemente, libre; moderará su lenguaje y sus formas, se pondrá ropa formal y pedirá disculpas por sus exabruptos de reo y punto. Hombre nuevo. Ahí los quiero ver, a los que lanzaron frases ingeniosas y hasta poéticas para convencernos de votar por alguno de los que ni en “keta” votaríamos. La sociedad estadounidense, no estuvo preparada para la llegada de Martin Luther King o para el 11 de setiembre. Como la humanidad tampoco, para la imprenta, la píldora o la llegada del hombre a la luna. Si no estás de acuerdo con algo, usa mejores argumentos, pues ya te digo, bajo esa lógica, no hacemos un carajo y que nos coman los prejuicios. Ya en el colmo del despiste, algunos dicen que los peruanos no est[...]



God bless you

2013-08-15T19:06:54.792-07:00

Evangelizado por una tribu urbana de bestias fanáticas, Joel se hunde o eleva -según cómo se mire- en sanación mística y contrita, de todos los males terrenos que bastardean la misión de vivir como dios manda. Maldice de nosotros, los puercos amigos suyos que continuamos por la senda del pastel, la vid y el sexo contra natura. Nos mira con ojos compasivos, pero también de reproche.La biblia que hoy lo acompaña como un apéndice, y que otrora se fumaba, se ha convertido en su voz cantante. Ya no habla más, ahora recita, trina, enuncia. No pocos de sus amigos le huyen como a la peste, menos yo, porque, para ser franco, jamás presto atención a los salmos que me regala como ambrosías que, muy delicadamente, arrojo sin que lo note, aunque ya me esté cansando de hacerlo.Ha prometido salvarnos, y pasará el resto de su vida, llevando a cabo tal propósito, según confesó aquella noche en que llegó a saludar a Lalo por su cumpleaños. Era obvio que su presencia causó malestar entre la caterva de borrachos, jalones, hippies y maricas que danzaban entre humo y cibo matto.Luego de esperar pacientemente a que disipara la algazara, y con un grupo que podía ser manejable, comenzó: Fabiana, ¿te parece bonito lo que has estado haciendo?; ¿Qué?-; Estar besándote con esa china de pelo violeta.Por supuesto, fue mandado directamente a la mierda y más allá. Prosiguió con Erika, luego Renzo, Estuardo, y así, incluido yo, hasta finalmente llegar a Ramón quien no tuvo mejor idea que lanzarle un gargajo seguido de un manotazo que fue celebrado por la popular.Suave, huevón -dije sin mucha convicción-. Es que este chucha se cree mi conciencia, que le vaya a dar consejos a la concha de su madre. Claro, -azuzó Miranda-, ya me tiene podrida este imbécil que no para nunca con su santa mierda. A ti lo que te falta es chucha, o pinga, no sé -incendió Manolo-. De pronto, la masa compacta rodeaba a Joel, que sin saber devolver las agresiones, agitó su biblia por los aires y como poseso, empezó a citar frases que enardecían a la turba, cada vez más.“Los reyes de la tierra se sublevan y los príncipes conspiran contra el señor y su ungido…”El descontrol se adueñó de la noche y Lalo, le pidió que por favor se retirase de su casa. No hizo falta. Joel fue sacado a empellones por el gentío, y a más jaculatorias, más golpes en medio de la calle. Traté en vano de interceder sin éxito alguno.“Por eso reyes, sean prudentes, aprendan gobernantes de la tierra, sirvan al señor con temor, no sea que se irrite y vayan a la ruina porque su enojo se enciende en un instante…”Más goma, más sangre.“Señor, Dios mío en ti me refugio, sálvame de todos los que me persiguen…”Esto fue lo último que se le entendió, luego fueron balbuceos írritos que no amansaban a nadie, por el contrario, era como tirar alcohol a las llamas, intentando apagarlas. La paliza continuó durante algunos minutos y si paró, fue más por cansancio que otra cosa.Joel frotó la sanguaza de su rostro, levantó la mano en señal de alto, pidió a dios que nos perdonara, y lanzó la promesa espuria, con ese rictus que hasta hoy no he podido olvidar.“El malvado concibe la maldad, está grávida de malicia y da a luz a la mentira”“Cavó una fosa y la ahondó, pero él mismo cayó en la fosa que hizo”“Su maldad se vuelve sobre su cabeza, su violencia recae sobre su cráneo…” Esta noche, se han hecho el favor de sus vidas, y no descansaré hasta verlos salvos, porque así dios me ha enseñado.No se dijo palabra alguna. Uno a uno se marcharon victoriosos, aunque se sabían, de algún modo, derrotados.Me acerqué a él, lo levanté del piso y en completo silencio lo llevé hasta su casa. Abrió la puerta, y una vez dentro, la cerró [...]



Dispersión de sanación

2011-06-27T19:05:47.956-07:00

Siempre es bueno estar un poco enfermo de algo. Si es del alma, mejor. Pero solo un poco. El equilibrio perfecto, el balance justo, la ecualización correcta de todas nuestras áreas físicas y de todos nuestros chakras, nos harán malditamente saludables, pero intensamente aburridos.

Pídele a la enfermera que acaba de clavarte la medicina en el traste, que te trate con cariño, que te sobe la parte adolorida con cierta unción y que te bese el pinchazo (o sea, el lugar donde te pincharon), y que te despida con un sanasana y una paleta dulce. En vez de ser tan fría y que acabada su labor te diga -muy descortés- que te vistas. ¿Qué me vista? Ya quisieras, piñata de psicópata, ya quisieras…

Cumple con tus horarios, pero no siempre. Cumple con tus compromisos, pero posterga uno que otro. Cumple con dios, tu trabajo y tu marido, o tu mujer. Pero jamás dejes de cumplir contigo, aunque llegues tarde, aunque te divorcies, aunque te quedes sin protección extra terrenal. Aunque te enfermes.

Cómete esa pieza de algo, o esa porción de algo, que todos han dejado en el plato, por falsa delicadeza, por etiqueta bamba. Tómate el vino de la copa, directo, sin inclinarla a contraluz ni llevarla hacia la nariz. A la cavidad bucal de frente, luego sabrás si te gusta, lo que de por sí, lo hará bueno.

No te suenes los mocos con pañuelos finos de seda. Es mejor sonártelos con papel higiénico o tissue, y luego desecharlos, que devolver el pañuelo con relleno de granadilla, al bolsillo del saco de tu blazer azul.

Siempre que tengas dudas sobre qué regalar, regala un disco de La Bersuit, y cuando no las tengas, también.

Quiere a tus amigos, pero quiere más a los que se interesan por ti, cuando saben que estás doliente, achacoso, grave. A ellos, quiérelos mucho más.

Y cuando te descubran algo jodido, y te manden exámenes más jodidos aun, cree con todas tus fuerzas, que de esta no te salvas, que ya fuiste. Y que no habrá rezo, ni conjuro, ni medicina que te levante. Que morirás temprano y dejarás la vida con tus huesos, todavía enteros. Así, de esta manera, serás el hombre más putamente feliz de la tierra, cuando te digan que no. Que salió todo bien y que necesitas tomar algunas huevadas salubres y comer más legumbres y cosas herrumbres. Solo hasta que caigas nuevamente enfermo, porque ese es tu destino, varón.

Pero, mal que bien, cuando zafas de momento, podrás hacer o no hacer, las cuatro mil quinientas veinte cosas más, que por razones de espacio, pero sobre todo de especie (una especie de flojera), no has podido leer aquí.




PPKAUSA

2011-06-15T12:58:29.228-07:00

En un escrito anterior, que buscaba rebatir algunos puntos descritos por el periodista Marco Sifuentes, en su artículo titulado “PRESIDENTE HUMALA”, me quedé corto, con respecto a uno, y me gustaría ahondar en él, ya que al parecer, no fui lo suficientemente claro. Se trata del llamado PPKAUSISMO, expresión acuñada en el habla cotidiana, que denota estupidez, frivolidad, ignorancia, clasismo, racismo, y algunas otras cositas, que se le achacan a la clase social A/B, y a los que votamos por el Sr. Pedro Pablo Kuczynski. Que algunas personas como Sifuentes, se refocilen con su neologismo, y se recontra caguen de risa, repitiendo de los más divertidos su absoluto prejuicio, no indica que tengan la razón, o que todos nos debamos divertir con su ingenio punzante. Y es que me he dado cuenta, que los prejuicios se combaten, se rechazan y se condenan, cuando van para un lado del espectro ciudadano. Cuando se discrimina al cholo, por el simple color de su piel, y al negro por la misma razón, por ejemplo; salen los colectivos ciudadanos y los periodistas a levantar su voz de protesta. Pero cuando se califica de infra dotados a un grupo de personas, por el color, esta vez claro de su piel, o por su privilegiada condición social, ahí sí, debemos celebrar la ocurrencia, aplaudir la chanza, cuando esa es una clara expresión de racismo. Todos los prejuicios, son una perversión, todos degeneran en prácticas infames de alusión abyecta entre unos y otros. Así tenemos que: Cada mujer, con sangre caliente y culo hambriento de goce, mamona de campeonato, arrecha mal, lúbrica y pendeja, será inequivocamente selvática. Proveniente de la amazonia peruana (charapita ardiente). O que los negros sirven nada más, para bailarines de festejo, porteros de hotel, rateros, peloteros o mandingos (negro bruto pero pingón). Y que las personas de la sierra, se dividen en mujeres trabajadoras del hogar, y hombres cargadores de bultos, ambulantes. Rateros per se. Eso sí, todos desdentados y apestosos. (cholo pezuñento). O la combinación de rubia y modelo, da como resultado un cerebro vacío. Y así. Entonces, si pretendemos dar clases de moral, y computarnos reflexivos ante un país fracturado, debemos empezar por no inventarnos palabrejas o conceptos que buscan denigrar y ofender a otros peruanos, porque así nos parece, menos cuando se es líder de opinión. Aquí, lugar en que todos nos choleamos, negreamos, chineamos y blanqueamos, casi siempre con odio extremo y muy pocas veces con buena onda, como que no es muy listo darle cuerda a este tipo de cosas. Digo todo esto, porque vi en televisión, a una señora terapeuta, llamada Carmen Gonzales, hablar sobre el supuesto terremoto que tendría lugar en Lima, anunciado por un charlatán, y referirse sin empacho, a las personas que se asustaron con la noticia, como ppkausas. Seguramente el hecho, estará provocando una risotada estentórea en algunos lectores, los mismos -quizá- a los que se les frunce el culo, cuando escuchan decir a Bayly que felizmente fuimos colonizados por los españoles, porque nos salvaron de parecernos a Evo Morales. Algunos dirán, seguro, que no es para tanto, pero creo que ya basta de prejuicios, vengan de donde vengan, ponerles límite y exterminarlos; aunque tengo la certeza de que algunos, seguirán repitiendo, como simios -incluido Sifuentes-, su nuevo chistorete y serán felices mientras más personas lo repitan. Ante eso, mucho no se puede hacer. La idiotez también es un privilegio.[...]



A propósito del artículo de Marco Sifuentes

2011-09-19T16:15:49.167-07:00

Este es el artículo del Sr. Sifuentes, que me da pie para escribir, de paso responder, a él y a varias personas -amigos muchos-, algunos comentarios y pensamientos que no comparto, y que a fuerza de ser mencionados, se quieren asentar como verdad. Para empezar, le pediría al autor del artículo, que ya pare con eso del ppkausismo, como sinónimo de cojudismo, frivolidad y modita pasajera de chibolos platudos que no tienen puta idea de nada. Ya basta con esos prejuicios inaceptables, pues si vamos a darle carta de ciudadanía, tendremos que aceptar, por ejemplo, aquellos que tildan a los negros de brutos y a los serranos de cochinos. Y eso es algo que no podemos hacer. ¿O sí? Aprovecho esto, para aclarar algunos puntos con respecto al voto por PPK. Si lo tenemos que comparar con el Sr. Toledo (cuyos seguidores -no todos-se han trepado sin roche al caballo Humalista), que, según la gente “pensante y demócrata”, significaba la mejor opción en primera vuelta, convendría hacer algunas simples comparaciones que paso a detallar: Dejando de lado los temas de cuna y educación (ambos, hijos de excelentes padres, honestos y trabajadores que con su esfuerzo, lograron darles la educación que luego les permitiría llegar hasta donde llegaron), tenemos que en la época en que PPK asesoraba presidentes de Estado y a multinacionales, Toledo asesoraba a Carlos Manrique en la exitosísima CLAE. Mientras PPK invertía su dinero ganado en algunos fondos de inversión, bolsas de valores, bonos gubernamentales y demás, Toledo invertía en CLAE y fue uno de los pocos que llegó a retirar su dinero antes del descalabro que ya todos sabemos. Los familiares de PPK son, su hermano, profesor principal de economía en la universidad de Cambridge, una de las más prestigiosas del mundo. O su hija mayor, periodista reconocida y colaboradora del New York Times. O su primo hermano Jean Luc Godard, uno de los cineastas más famosos, y fundador de la nueva ola francesa; por mencionar solo a tres. Los familiares de Toledo son, su pobre hija mil veces negada, Zaraí, sus sobrinos filete y violín y un hermano impresentable que se robó unos terrenos hace ya tiempo. Las aficiones de PPK son la música y su sensibilidad y talento para tocar algunos instrumentos. Las aficiones de Toledo son la coca, el whisky y las faldas, que no tendrían nada de malo para un hijo de vecino, pero si para quien pretende gobernar una nación por segunda vez. Claro, a PPK lo acusan de lobbista por el hecho de traer inversionistas, amigos suyos, a poner sus millones en Perú. Ahora, que los contratos y las condiciones sean cuestionables, ya es culpa del Estado y quienes lo gobiernan. Entonces, para mí, no fue muy difícil elegir el voto en primera vuelta, máxime que Toledo bufaba con mediocridad flagrante, que no lo había hecho mal y que mejor era cholo conocido… Y aunque PPK no sea nada simpático, que patine con algunas opiniones -como todos los políticos-, o que tenga 72 años, desde mi punto de vista, no lo invalidaba para ser un buen presidente, puesto que siempre vino a poner la cara cuando se le solicitó. Puedo equivocarme (tiene sus pasivos y acusaciones, como toditos los candidatos), pero no voy a aceptar que ningún periodista, amigo o perico los palotes, me venga a escuelear y dar palmaditas de compasión por haber ejercido mi legítimo derecho a votar por quien se me cantó el reverendo forro. Siguiendo con el artículo de marras, Sifuentes hace un análisis muy chistoso, en el que concluye que 20 años después, Vargas Llosa le ganó a Fujimori, queriendo hacer consentir que Alberto y Keiko, son la misma persona. Y no pues, no lo son. De la misma forma en que[...]



MOMENTOS III

2013-04-25T09:42:06.413-07:00

La dulce señorita me invitaba a probar sus deliciosos alfajores caseros, pero encontrándome con ambas manos cargadas de bolsas, solo atiné a mirarla y anunciarle con un gesto que me era imposible coger sus pequeños y redondeados polvorones. Y entonces, sin mediar ningún trámite ni palabra, me dio de comer en la boca, las tres unidades que tuvo a bien invitarme y pasó una servilleta delicadamente por mis labios, dando por terminado el convite, sin saber que era apenas el comienzo…

¿Eres de verdad?; fue lo único que me atreví a decirle, y ella respondió con una inmensa y sincera sonrisa. Luego puso un pie en las escaleras eléctricas y subió casi con destino al cielo, como los ángeles. Seguí observándola mientras se alejaba cuando fui sacudido por mi enamorada que ya había conseguido los zapatos que fuimos a comprar. ¿Qué te pasa, parece que has visto un fantasma? -me preguntó-, algo así –respondí-. Ya huevón, seguro…y nos fuimos abrazados a buscar mi corbata para el matri de Cristina.

Le había prendido cigarros toda la noche con mi encendedor en forma de pene. Al final de la jornada, despidiose luego de una conversación infinita y estimulante, cogió el artilugio hacedor de fuego y lo metió en su cartera. Te lo devuelvo la próxima vez que nos veamos, me dijo. Y se marcho dejándome un número escrito en un posavasos de papel, que se borró con la humedad de las frías copas.

Al tercer capitán, ya me había envalentonado y me propuse seducir tercamente a la madura mujer que me acompañaba. Sabía que era difícil, pero no me resigné. Me expuse socarronamente a ser rechazado con énfasis, pero luego de dos capitanes más (su cuarto cuba libre), me espetó sin anestesia: ¿cuáles son tus intenciones? Te pregunto porque mi marido siempre dice que los jóvenes solo me quieren tirar. Tu marido se puede equivocar…pero conmigo no. Allí mismo pagué la cuenta y fuimos a darle la razón a su sabio esposo.

No sé porqué creo que te gusto. Bueno, sí, es difícil que no le gustes a alguien. Pero me parece que no solo te gusto sino que sientes algo por mí. Eso también es difícil. Ya, pero además, sospecho que me deseas con todas tus ganas. Claro, porque es facilísimo desearte. Ok, pero estás sintiendo unas ganas locas de besarme ahora. Pucha, flaca…Oye idiota, no te das cuenta de lo que estoy tratando de decir. Ja, qué imbécil puedo ser a veces ¿no?



VOTO MUERTO

2011-05-20T22:09:52.054-07:00

He decido no ir a votar este domingo 05 de junio. Pagar mi multa correspondiente, guardar el comprobante del Banco de la Nación y enmicarlo, para poder refregárselo en la cara, a quien pretenda venir con su cantaleta de que en elecciones uno tiene que jugársela, ya sea si por cáncer o sida, vómito o mojón, revolver o pistola. Por mí, pueden irse a erigir monumentos de conciencia con sus manitas bañadas de tinta indeleble, a la tercera cuadra de la avenida Tacna, llamada antiguamente: calle Comesebo. La infausta frase de Vargas Llosa (elegir entre el cáncer y el sida), no deja de ser absolutamente gráfica y descriptiva, cuando tenemos al frente a dos personajes como Keiko Fujimori y Ollanta Humala. Pero a diferencia del escritor, que no cree en dios, pero ha decidido creer en el comandante, yo sigo viendo en ambos casos, la peor de todas las realidades. No diviso, como otros, mejora ni restablecimiento en ninguno. No hay “quimio” ni antirretrovirales que aminoren la descomposición moral y actuar canallesco que contamina tanto a una como al otro. Pero bienaventurados, quienes han decidido creer y apostar todas sus fichas para que el fiel de la balanza se incline para uno de los lados. Ya sea por Keiko, que representa esa forma de gobernar, mafiosa más que dictatorial, basada en principios de la Camorra y en el axioma de que todos tenemos un precio. Rodeada de innombrables como uno de sus vicepresidentes, o la nueva congresista con apellido idéntico al del dictador venezolano, agazapados todos bajo las faldas de su repugnante cardenal y su padre preso. Acostumbrados a regalar el dinero del Estado en asistencialismos, devenidos en clientelismo político; ominosa forma de comprar votos. Igual, y a pesar de todo, esta opción contó con tres millones y medio de votos en la primera vuelta, y seguramente aumentará para la segunda. O por el comandante Ollanta, golpista fantoche de Locumba y actor intelectual del andahuaylazo por más que se empeñe en negarlo. Desempleado y mantenido por aportaciones de sus partidarios y por su mujer, que a su vez es mantenida por generosas donaciones de su admirado Chávez. Hijo de Isaac Humala, ideólogo del movimiento nacionalista etnocacerista. Autor de frases como aquella esa de recuperar Arica, a punta de fusil y pene, y que inculcó tales desvaríos a sus hijos desde pequeños, y a los que metió al ejército, convencido que desde allí es más fácil tomar el poder, cosa que podría cumplirse prontamente. Incapaz de generar ideas para gobernar, apelará al populismo más ramplón, quitándole a los que tienen, para regalarlo a los que no tienen. Lo mismo. Casi cuatro millones y medio de votos. Y es así que, hoy en día, tenemos que soplarnos (los que no votaremos por ninguno) el montón de episodios, dichos, razonamientos y acusaciones de todo pelaje que lanzan los seguidores de uno y otro bando. Por cierto, la mayoría incitando el antivoto, con argumentos atendibles cuando hay, y ridículos hasta el extremo cuando no. Pero tengo que ser sincero, por parte de los fujimoristas, ya nada me sorprende, puesto que son capaces de decir las peores barbaridades sin que les tiemble la lengua, flanqueados por su matonería y su fanatismo. Lo que sí me ha llamado la atención, son los argumentos de quienes no siendo seguidores de Ollanta, han decidido auparse sobre él con un entusiasmo insospechado, como es el caso de Alvarito Vargas Llosa, que en sus últimas entrevistas, dice tantas maravillas de Humala que podría pensarse que no es solo el mal menor, sino un ángel enviado por dios. Y así como él, toda una caterva de chacanos,[...]



Breve manual para votar

2011-04-07T13:10:21.780-07:00

-Lee y revisa toda información que sea contraria a tu posible candidato. No todos los libelos y diatribas se deben considerar como campaña sucia. Quizá en algunos se hallen verdades fundamentales que te hagan reconsiderar el voto.

-Sé un poco más desconfiado con los ditirambos inflamados que se lanzan a favor de tu favorito. Los turíferos y adulones no son garantía de objetividad y el entusiasmo no es buen consejero.

-No permitas que las encuestas manipulen tus preferencias. Menos aún, escuches a los que dicen que tu voto es un voto perdido.

-Trata de votar por quien consideres mejor para el país en general, y no por el que te ha prometido directamente un aumento de sueldo (es legítimo, pero bastante cagón).

-Evita contaminarte con tanta interferencia, producida por improvisados politólogos que inundan la red.

-Cuestiona tu voto hasta el final y deja siempre abierta la posibilidad de cambiarlo. La convicción no es fanatismo.

-Comparte información que consideres necesaria e importante, y que pueda contribuir al debate.

-Cruza información, analiza, estudia propuestas, gestos del candidato, entorno, etc. Finalmente, llegado el domingo, acude a votar y que sea lo que dios quiera.

-Recuerda que quienes repiten como perros rabiosos que los pueblos tiene los gobernantes que se merecen, son aquellos quienes su candidato perdió.

-Por último, recuerda que hay diez candidatos y no solo cinco, aunque a algunos les resulte gracioso.

Suerte.




Rankunch

2011-03-25T12:12:34.098-07:00

Estas son las primeras doce canciones que me saltan a la mente, para elaborar mi ranking de canciones que ya no puedo escuchar sin cortarlas antes de que acaben, o salir huyendo del lugar donde se emiten. En realidad son muchas más, pero lo que tienen en común, todas, es que en algún momento de mi vida, las toleré, algunas más que otras, incluso algunas me vacilaron y eso, pero de tanto escucharlas, en algunos casos, o de haber descubierto con los años que realmente -a mi entender- eran una porquería, hoy, simplemente no puedo con ellas. De hecho tengo mi lista en inglés, pero recién la estoy elaborando.


El genio del dub (Fabulosos)

Persiana americana (Soda)

Tren al sur (Prisioneros)

Triste canción de amor (TRI)

Avenida Larco (Frágil)

Akundun (Miky)

Angel de la guarda (Julio Andrade)

Estoy loco (Git)

Te vi en un tren (Enanos)

Demoliendo hoteles (Charly)

Venecia (Hombres G)

Me acuerdo (Vico C)


* Hay varios temas de los mismos grupos que no he puesto, por ejemplo: "Matador"...






EXTENSO (*)

2011-03-14T13:21:57.016-07:00

Definir la poesía es un acto imposible además de innecesario. De hecho, todos tienen una opinión acerca de ella. Algunos le huyen como a la peste y la descartan de sus vidas como se hace con las cosas que no sirven o que estorban. Otros, en cambio, se acercan a ella con curiosidad y sorpresa, esperando encontrar en los versos, respuestas a preguntas que no se habían planteado, pero que las hacen suyas de muy buena gana. Sin embargo, existe otra categoría -la más rara-, que congrega a todos aquellos que decidieron saltar al vacío y volverse poetas.

Pero claro, no te me vayas a incluir -te lo voy a agradecer-, si eres de los que, de vez en cuando, hace su rima bacán o junta sus palabritas (lindas todas) y las coloca apropiadamente, incluso con gusto, y te declaras poeta ante la humanidad. No pues.

Para poder llamarte así, no basta con eso. Y es que los poetas, no son seres inspirados, tocados por el numen, que solo se sientan a esperar que algún serafín les dicte susurrante lo que deben escribir. La poesía yace escondida bajo tierra, en el fondo del mar, en otros planetas inhabitados a los que acceden los constantes, los que se compraron el pleito, los tercos que no se resignan a rociar con azúcar un conjunto de palabras y con ello, alcanzar el estro.

Los poetas son capaces de abandonar casi todo, con tal de lograr la frase esquiva, el acierto estético de una coma, o la certeza complacida de un fonema. Los poetas sufren, por lo general, su poesía. Paren sus versos con dolor, mitigado únicamente por el llanto de su creación, como las madres ante sus hijos recién nacidos.

Me consta que tú lo eres, que has pasado todo el proceso devastador de escribir poesía, que cuatro años te han costado mudar de piel, renacer y volver a morir, en este ciclo interminable que han elegido vivir los que como tú, saltaron al vacio sin importar las consecuencias.

Sé que este pechito, se pasea travieso por alguno de tus versos, hecho que le duele a algunos apestosos y apestosas, que tendrán que vivir eternamente resignados a oler en su aliento, sus propios rencores.

Me inquieta saber de qué letras tuyas soy depositario, misterio que quedará así, pues no me atrevería a preguntar, y tampoco me deberías decir.

Celebro tu libro, tu constancia, tu paciencia y tu cariño.

Salud, poeta. (detesto usar poetisa)


* Título del poemario publicado por Mary Eliana García Calderón (de venta en todas las librerías)




La reputa madre.

2011-03-11T14:40:48.452-08:00

Un amigo me contó que no se podía entrar a las comisarías de la ciudad, en polo manga cero, ni en shorts, tampoco en sandalias; y las mujeres con minis, escotes o pantalones muy ajustados. Me costó creerle, pero resulta que no solo es en las comisarías, lo mismo rige para los juzgados; el palacio de justicia, el congreso y supongo que para la mayoría de estamentos del estado. Yo pensaba que semejante disposición, solo se aplicaba en las iglesias, donde, me guste o no, establecen sus propias reglas morales y quienes quieran asistir, pues las cumplen. Lo que no acepto, es que esa misma violación a mis derechos civiles y a mi libertad, se amplifique a organismos o entes estatales, que paradójicamente, representan la podredumbre más zafia de este país. Que no me vengan a joder estos pobres diablos, eunucos mentales, oscurantistas y burócratas de la peor estofa, que un día se les ocurrió, mientras se rascaban las bolas, crear un decreto, norma o lo que chucha sea, en el que, oh María purísima, decidieron como es que podía uno acceder a sus espacios, salvaguardando la moral, el pudor y los valores de sus conciudadanos. O sea, el hecho de asistir a uno de estos lugares, en bermudas o minifalda, violenta y macula la sacralidad de sus instalaciones, las mismas que albergan a tombos coimeros, extorsionadores y asaltantes. O a jueces prevaricadores, chantajistas y corruptos. O a ineptos padres de la patria, ignorantes, dolosos, nepotistas y angurrientos. Porqué no se van un poquito a la reconcha de su madre. La ilegal norma, prohíbe el ingreso a mendigos, o los que aparenten serlo, cosa que dilucidará, el buen criterio del guachimán de turno. Así tenemos que la señora madre de familia, proveniente del AA.HH, los olvidados de dios, llega al juzgado luego de 2 horas de viaje, para indagar sobre la causa que le sigue al malnacido que violó a su hija de 7 años; se quedará en la puerta pues no calza los zapatos cerrados que manda el decreto, que sus viejas y únicas chancletas, son inmorales, bastardas y denigrantes a la majestad de la institución. O aquel campesino que llega desde algún caserío altoandino para seguir le la pista a su proceso entablado contra un hijo de puta que vendió su tierra a un tercero, será impedido de ingresar, pues las ojotas, el pantalón roído y la vetusta camisa, darán justo en el perfil de pordiosero repugnante que por ningún motivo accederá, así se caiga el mundo. O yo, que en medio de este calor insoportable, llega a chequear un expediente y me prohíben la entrada por estar con un polo sin mangas. Lo más gracioso es que antes, pasó una lady con un polo ceñido, manga cero; y ante mi reclamo, los 2 encargados de la puerta (un tipo y una tipa) me dijeron al unísono que es mujer. Claro, recién me entero que los polos manga cero están proscritos a los hombres (obviamente, los infelices no tiene la culpa de nada, solo cumplen órdenes). Y así, supongo que pronto ampliarán su adefesio de directriz, a los que no estén bien afeitados, o con legañas, incluso a los que estén transpirando demasiado. Luego seguirán los negros, los gays, las machonas, los poetas y los locos. Qué lindo mi país, por la puta madre. Me encanta ver como avanza, como progresa y reprime todo vestigio de inmoralidad, aporreando gente por pensar distinto, dándole más y más alas a la iglesia, para desterrar de la faz de la tierra, toda acto de indecencia, como andar con short, por ejemplo. Qué me la chupen, Cipriani y compañía, pero s[...]



Death man walking

2011-01-21T08:32:53.537-08:00

A la pregunta recurrente en varios test de revistas, que inquiere sobre cómo le gustaría morirse a uno; más que muchos responden con el poco original: no me gustaría morir. Y es que, al parecer, por un lado, la pregunta parece estar mal planteada, pero por otro, cualquier variación resultaría igual de inapropiada, ya que a la gente le resulta desagradable, la mayoría de las veces, hablar sobre ese tema. Tampoco es que me encante andar pensando en cómo voy a estirar la pata, pero, teniendo la certeza de que pasará, ensayaré mi propia respuesta a la peculiar pregunta, con la única intención que se me cumpla. Uno: Si he de morir baleado, deseo que el proyectil que vuele mis sesos, no sea uno perdido. Tampoco que sea uno de esos baratos que cuestan menos de un dólar, y que no sea disparado por un vulgar apretón que acaba de asaltar un chifa de barrio. No. La bala tendría que provenir de un flamante rifle moderno, esos con mira láser, material ultraliviano y alcance inverosímil, disparada por un francotirador experto, contratado por algún marido celoso, y harto de que me esté cepillando a su hermosa mujer. Si no es mucho pedir, que suceda justo después de haberme derramado completito en la susodicha, para que así, mi sangre, se derrame igual de bien, igual de rico. Dos: Si es por accidente, tendría que ser uno de avión. Pero no uno que simplemente se estrelle contra una montaña. Quizá un secuestro aéreo, perpetrado por fanáticos religiosos que buscan exterminar a pecadores, blasfemos y apóstatas como yo. Entonces, mi muerte, tendría lugar conmigo luchando e intentando detonar las bombas antes que ellos, para ser yo quien mate a estos malditos bastardos, aunque ello signifique volar en mil pedazos. Tres: Ahora bien, si la pelona me ha de coger a través de una enfermedad, espero que sea una nueva, desconocida e incurable. No quiera dios, que me vaya de este mundo, empujado por una tos ferina o la viruela loca. Tiene que ser un virus venido del espacio, que llegó a nosotros junto con el meteorito caído en el poblado de Carancas (Puno, Perú) el 15 de setiembre del 2007. Causa feroces contracciones musculares y terribles dolores de cabeza (los demás síntomas no los menciono, porque la ciencia aun no los determina) que solo pueden ser atenuados con el consumo de cannabis sativa, en abundantes y medicadas dosis. Es posible que bauticen a la enfermedad con mi nombre, por ser la primera de las miles de víctimas que se cobrará en el futuro. Cuatro: Otra forma común de fallecer, es por un repentino paro cardiaco, justo cuando más saludable te encuentras. Dos meses antes te hiciste un chequeo general, y los resultados salieron todos buenos. Y es así, que caminando por el parque cercano de tu casa, se te para el bobo sin más explicación que la fría estadística, y caes tendido sobre la grama, un martes por la tarde, a eso de las cinco. Bueno pues, si esa es la sorpresa que el destino tiene para mí, me encantaría que suceda, estando yo, echado en la cama con la mujer que amo, contemplando su cuerpo desnudo luego de habernos hecho el amor. En la bandeja del equipo, gira un cd de Spinetta. Suena el track número seis (Despiértate nena) y ella, todavía desnuda, sale de la habitación rumbo a la cocina. Mientras se va, comienza a bailar coquetamente, voltea, se ríe, y me dice con la voz apagada que me ama. Es la última vez que la veré. Supongo que hay muchas más formas de morir. Maneras extrañas, bizarras e inaudi[...]



Freaks

2011-01-05T06:55:14.988-08:00

El Desorden de Identidad de la Integridad Corporal (Body integrity identity disorder, BIID, sus siglas en inglés), es una extraña condición psiquiátrica que provoca a quienes lo padecen, un deseo irresistible de amputarse una o más extremidades. Desde niños, sienten que algo les sobra, y viven deprimidos sin explicarse la razón. Algunos pocos llegan a ser diagnosticados y tratados, pero la mayoría decide, en algún momento de sus vidas, mutilarse. Y aunque parezca increíble, recién se sienten “completos” luego del radical procedimiento. Lo raro de esto (si aún puede serlo más), es que son personas físicamente sanas y ningún médico les amputará jamás alguna extremidad (manos, brazos, piernas, pies) por lo que buscarán la forma de hacerlo ellos mismos. Un australiano, víctima del BIID, a pesar de tener tratamiento psiquiátrico, no pudo ganarle al impulso de querer perder parte de su pierna, justo por debajo de la rodilla. Para tal efecto, puso en un recipiente grande, varios kilos de hielo seco, e introdujo su pierna derecha y la mantuvo allí por un lapso de seis horas. Fue rescatado por su novia y llevado al hospital, pero ya la extremidad se había gangrenado y tuvo que ser amputada, tal como él lo planeó. Hoy vive, por fin feliz, y jamás se arrepintió de lo hecho. Esto me lleva a mencionar otro desorden que tiene mucho que ver con el BIID, llamado Acrotomofilia. Otra rareza de la mente que consiste en sentir deseo sexual o predilección por personas que tienen algún miembro amputado. Podría seguir mencionando, por ejemplo, El Síndrome de Cotard, que quienes lo sufren creen estar muertos, sin órganos internos. En casos severos se sienten comidos por los gusanos y dicen oler su propia putrefacción. También está el Síndrome de Capgras; trastorno que afecta la capacidad de identificación de las personas y las lleva a sospechar que sus personas más allegadas (cónyuge, hermanos, amigos) han sido reemplazados por impostores idénticos. En realidad, existe un sinfín de alteraciones mentales que uno no podría siquiera imaginar. Incluso debe haber otras tantas que no han sido descubiertas o nombradas todavía. Se me ocurre, verbigracia, el síndrome del Papacito Rico, cuyos hijos se computan la recontra cagada, y se toman fotos a rabiar (hasta videos se graban) e inundan sus redes sociales con primeros planos de sus poco agraciados cacharros, sacando el galancete que llevan en algún lugar de su mente engañada por esas truculencias fatales del creador. O el síndrome Sarita Colonia, padecido por mujeres dadas al martirologio, quienes son capaces de soportar todos los abusos, incluidas infidelidades, sacadas de mierda, humillaciones y demás; y encontrar en ello cierto placer o redención que las hace especialmente únicas, aunque hayan miles de ellas. Y así… Luego uno se siente medio confundido o culpable por pequeñas manías que, en realidad, son una meada de gato si las comparamos con algunas mencionadas. Digamos que eso me hace sentir bien, pero no a salvo, pues muchas de estas anomalías, pueden presentarse en cualquier etapa de la vida, lo que me impide cantar victoria, ya que aún me queda algo de tiempo para, posiblemente, convertirme en un maldito fenómeno, si es que ya no lo soy. [...]



El amor apesta

2010-12-04T13:58:20.802-08:00

Justina, lava, plancha, cocina, arregla y, por supuesto, saca la basura. Esto último lo hace con todo desagrado. Le molesta sobremanera, el ritual diario de acomodar todos los desperdicios que la familia Ojeda-Castro produce. Son seis tachos grandes, los que Justina debe limpiar cada noche, y llevar las respectivas bolsas hasta la pista, justo a las siete en punto de la noche. Nunca antes, pues la señora le ha dicho que la basura se pudre a la intemperie y deja oliendo horrible la entrada de la casa, pero sobre todo, se evita que los recicladores saqueen todo y dejen desperdigados sus desechos en la vereda, a la vista de todos. Así, Justina debe dejar lo que esté haciendo y salir rauda al escuchar los campanazos del camión recolector que siempre pasa presuroso. Detesta salir a trompicones, cargando el montón de bolsas negras, y encima, ser víctima de los galanteos desubicados del personal municipal encargado del recojo. Menos de uno llamado Erick, quien solo atina a mirarla con ternura, mientras sonríe por debajo de la mascarilla que cubre su nariz y boca. Erick lleva apenas cuatro meses trabajando en esa ruta, y desde la primera vez que la vio, quedó prendado de Justina, esa linda huancaína de junco y capulí. Al parecer, lo mismo le sucedió a ella, y desde entonces, sacar la basura se ha convertido en el momento esperado del día. A pesar de no ver su rostro completo, Justina parece adivinar lo que hay bajo ese tapaboca. De hecho, adivina la inmensa sonrisa con la que Erick le habla cada noche. Esa que le dice cuánto le gusta y cuán enamorado está. Ella con sus ojos, responde que también le ama y que le encantaría ser su mujer, y casarse y tener hijos; pero ni él ni ella pueden saber lo que siente el uno por el otro. Mientras, los días pasan, los silencios entre ellos se prolongan, las miradas se dilatan y las bolsas se multiplican, pues Justina está dispuesta a sacar hasta lo que no hay, con tal de alargar los escasos minutos que duran sus encuentros. Sus manos se han rozado más de una vez en ese trance, y dada la nula comunicación verbal entre ambos, bien podría significar eso, casi un acto sexual, en el más poético de los planos. La intensidad de sus pensamientos, así lo amerita. Sobre todo, aquel jueves doce de marzo, día en que Erick, armado de valor, retiró la mascarilla de su rostro, y le preguntó con voz firme: ¿Te gustaría salir el domingo…? Justina balbuceó como respuesta, algo parecido a un sí, para luego correr a casa, dejando caer las bolsas sobre el piso, aduciendo una hornilla prendida para justificar la prisa. Desde ese día, Erick jamás volvió a usar mascarilla, contraviniendo las normas de salubridad más no las del amor. Un parque inmenso, lleno de árboles y bancas, sirvió de escenario para aquella tarde de domingo en que hablaron por fin, de todo cuanto pudieron. Mientras avanzaba el tiempo, las historias de niñez, los temores, los fracasos y los sueños, quedaron al descubierto. No pocas lágrimas fueron derramadas, ya por tristeza o risa incontenible. Ni el fragor de las bocinas, ni la estridencia de un concierto cercano, acallaron las palabras que salían de sus bocas, como los alegres fuegos de una "vaca loca", en esa fiesta de a dos que apenas estaba comenzando. Aquellos domingos se repitieron, pero nunca fueron iguales. Los besos llegaron pronto, lo mismo que las caricias y todo lo que sigue. Los demá[...]



No hay

2010-11-20T14:35:17.474-08:00

Es una lástima que en Lima no llueva como se debe. No esa garúa maricona que no moja casi nada pero que jode como la gramputa. Una lluvia de aquellas, un chaparrón estentóreo, acompañado de rayos y truenos que obliguen a la gente a refugiarse en sus casas o en centros comerciales. Pero no, acá en Lima la lluvia sufre de prostatitis y con las justas, gotea. Supongo que deberíamos usar protectores diarios sobre la cabeza, en vez de paraguas. Es una lástima que en Lima no haya Metro (no sean payasos, me refiero al tren subterráneo, no a los supermercados). El Metropolitano no alcanza y el tren eléctrico tiene para rato hasta que esté operativo. Más allá de lo útil que sería para desentrampar el tráfico, se podrían filmar lindas escenas de persecuciones en películas, con criminales huyendo entre los vagones o parejas haciendo el amor, furtivos en la oscuridad de una estación vacía. Y así. Es una lástima que tampoco esta ciudad, tenga más túneles. Apenas el de la Herradura y el del óvalo Higuereta. Además de escasos son muy pequeños. Deberían hacer túneles mucho más extensos, con varios carriles e iluminarlos con esa luz amarilla que tanto me gusta y que me lleva como a otra dimensión. Es una lástima que con el mar acá, abajito, no exista una playa nudista, en la que uno pueda bañarse ‘tolaca’ y disfrutar del desabrigo total y voluntario de quienes así han decidido remojarse. Mujeres en mi caso, sería la voz. En realidad, hay muchas cosas que le faltan a esta ciudad y otras tantas que le sobran (combis y taxis, por ejemplo), pero lo bueno es que casi todas, con el tiempo, llegarán. Incluso la lluvia, con esto de los cambios climáticos, seguro que llegará. A que sí. [...]