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|Mujeres con historia|



LA CUEVA DE SUSANA



Updated: 2017-12-25T10:05:01.610-03:00

 



Sin Miedo: Margaret Gipsy Moth

2017-05-06T21:31:26.292-03:00

 Margaret Gipsy Moth 1951– 2010"Dejemos que las imágenes (de atrocidades) nos persigan. Incluso si sólo son fragmentos y no pueden describir toda la realidad a la que se refieren, aún tienen un objetivo. Las imágenes nos dicen: esto es lo que los seres humanos son capaces de hacer, de forma voluntaria, entusiasta, sancionada" S. Sontag La primera fotoperiodista neozelandesa Margaret Moth se jugó la vida, no una, sino cientos de veces cubriendo los episodios más violentos de su tiempo durante casi dos décadas. Estuvo en la India tras el asesinato de la primera ministra Indira Gandhi; en la Guerra del Golfo de 1990; en Kuwait, en Bagdad tras el derrocamiento de Saddam Hussein; en Tbilisi, Georgia, cuando los milicianos abrieron fuego contra una multitud de manifestantes; en Cisjordania en 2002, mezclada entre un grupo de protesta. Sólo se tomó unos meses de ¿descanso? cuando un francotirador en Sarajevo, le voló la mandíbula, los dientes y la lengua, con un certero disparo. ¿Quién era esa muchacha de inmensos ojos azules, que vestía de negro y dormía con las botas puestas en edificios destruidos? ¿Una indómita salvaje y aburrida? ¿Una loquita suelta que despreciaba su vida? Nada de eso. Margaret polilla Moth era una profesional seria y comprometida con su trabajo. Desafió balas, tanques y vehículos blindados para llevarse la imagen más fidedigna de la guerra y las personas atrapadas en la barbarie. Sabía, como todos, que finalmente las palabras ¡los títulos! intentarían anular o condicionar la evidencia ante los ojos de los que están fuera del conflicto. Pero lo suyo era testimoniar; el escrutinio y la evaluación de la realidad no le concernían. Por lo demás, también era una mujer muy singular. Sus colegas la respetaban por el buen humor, la calma y serenidad en situaciones difíciles, la fortaleza de ánimo y prioridades. Era el tipo de las que se excusan de una reunión social diciendo que tiene que lavar los calcetines, o rehúsa montar un carro montado por caballos para no ocasionar dolor a los animales y prefiere correr con su cámara al hombro por el desierto de Petra, Jordania, con un calor imposible. Sí, amaba a los animales tanto como a las personas.Muchos la recuerdan durmiendo con un solo ojo en un hotel destruido en Sarajevo, atenta a los tambores de guerra… y sobre todo, por lo que sucedió en la mítica Avenida de los Francotiradores. Era julio de 1992 y Margaret intentaba entrevistar a los pilotos de vuelos de socorro, cuando un francotirador le asestó un disparo perfecto en la cara. Su mandíbula se hizo añicos, perdió casi todos los dientes y gran parte de su lengua. Luego de que los médicos le salvaran la vida y muchos meses y cirugías reconstructivas después, Margaret aprendió a comer, beber y hablar de nuevo ¿sus primeras palabras? “Quiero volver a Sarajevo para buscar mis dientes”… 😃Y fiel a su palabra, regresó a Bosnia un año después. La bella morena siguió buscando la verdad entre balas cruzadas, sin dudas, sin quejas y sin lágrimas. ¿Heroína? Ni ahí. Le repelía la palabra y todas sus connotaciones. Para Margaret, la vida era como un partido de tenis, “uno nunca sabe cómo viene la pelota, lo que importa es cómo la regresamos”. Así trató el cáncer de colon que le tocó en suerte al final de su vida. Lo miró de frente, como antes miró a los soldados en la línea de combate; no tembló, no huyó. La realidad era mil veces mejor que mil palabras de consuelo. Y ella había elegido vivir su vida y su muerte en la luz –como buena polilla- y sin una venda en los ojos. Le sobrevivieron sus 25 gatos callejeros que algún colega albergó en Estambul.  Fuentes: . Margolis, Harriet, Krasilovsky, Alexis, Stein, Julia. Shooting Women: Behind the Camera, Around the World. Intellect Books, 2015. Pág. 254. Sawyer, Diane. Couric, Katie. Triumph of Women in TV News. Sheila Weller Penguin, 2014.. Wikipedia en inglés[...]



The Iron Woman: Katie Sandwina

2017-03-30T10:52:25.122-03:00

La austríaca Katharina Brumbach ("Katie") no fue una superheroína, no usó armadura de titanio ni voló por los cielos persiguiendo archienemigos. A diferencia de los personajes de cómics, esta lindura vintage fue muy real y a principios del siglo XX fue consagrada como el ser humano más fuerte del planeta. The Iron Woman o la Mujer de Hierro, era capaz de levantar cientos de kilos sobre su cabeza, sostener un carruaje con 14 personas en los hombros, doblar barras de hierro como papelitos, romper herraduras con sus manos desnudas, hacer malabarismos con balas de cañón o apretar cariñosamente con sus poderosos brazos a los oponentes en lucha libre, y todo, sin perder la sonrisa seductora ni despeinarse. Dice la leyenda que jamás perdió una competencia.Hija de unos famosos y forzudos actores circenses, Katie nació en Viena, en 1884 y aprendió rápido la dura rutina de entrenar con gimnasia y pesas su tremendo cuerpazo. Era la más fuerte de catorce hermanos y pronto el papá decidió ofertar la astronómica suma de 100 marcos alemanes, a cualquiera que se animara a luchar en wrestling con su retoño. La muchacha fue dejando fuera de combate a enormes adversarios que caían noqueados como muñecos de trapo, incluyendo al atleta Max Heymann, a quien después de tirarlo a la lona con un solo golpe, lo convirtió en su marido para toda la vida… Su proeza más conocida sin embargo, fue en Nueva York, cuando el hombre más fuerte del momento -el famoso y apolíneo Eugene Sandow, padre del físico-culturismo- aceptó el reto de levantar más peso que ella. Katie no sólo le ganó holgadamente, en honor al ilustre derrotado adoptó el nombre artístico de Sandwina.Mientras los músculos (y la vanidad) de sus oponentes sufrían, la fama de esta extraordinaria mujer daba la vuelta al mundo. Innumerables admiradores llenaban circos y teatros de vodevil con la esperanza de ver en vivo a esa especie de Brunhilde rubia, alta (1,86m) de casi 100 kg, bíceps de 43 cm y torneados muslos de 74 cm, con una capa dorada en los hombros y lista para deslumbrarlos. Fuera de las luces de los escenarios, Katie fue una mujer trabajadora, disciplinada, muy femenina y madre aplicada. Uno de sus hijos fue un “superbaby”(1) que pesó casi 30 kilos a los dos años de edad. Estuvo casada por 52 años con Max Heymann y cuando ambos se retiraron abrieron un restaurant en Nueva York. Ocasionalmente y para delicia de los clientes, la mujer revoleaba a su marido con una sola mano para demostrarle, como sólo ella podía, su gran amor. (1) Teddy Sandwina heredó la fuerza materna, se convirtió en boxeador peso pesado y terminó retirándose con un récord de 46 victorias, 38 de ellas por knock-out.  Fuentes: . Chapman,  David L. Sandow the Magnificent: Eugen Sandow and the Beginnings of Bodybuilding. Sport and society. University of Illinois Press, 1994. Pág. 164. BBW Big Beautiful Woman. Indiana University 1989, Volume 11. McWhirter. Guinness Book of World Records 1985. Sterling Publishing Company, Incorporated, 1985. University of Virginia.. Wikipedia español, ingles y alemán. . Imágenes: InternetGoogle[...]



Doktor…Fräulein Doktor

2017-01-13T21:13:01.252-03:00

Ella podía ser cualquier mujer y estar en cualquier lugar; en un hospital, en la fiesta de una embajada, en la sala de interrogatorios del enemigo, en un café de París y hasta quizás en alguna trinchera, disfrazada de soldado. Durante los años de la Primera Guerra Mundial, y aún después, Fräulein Doktor o Mademoiselle Docteur fue la pesadilla recurrente de los soldados aliados. Todos hablaban de ella, muchos aseguraban haberla conocido y nadie tenía certeza sobre su identidad. Se decía que era la espía del káiser, que “interrogaba, seducía y torturaba a los prisioneros”, que “hablaba francés sin rastro de acento extranjero” “Una mujer con nervios de acero, personalidad fría, mente lógica, la sensualidad bien controlada, un cuerpo fascinante y ojos demoníacos” según Magnus Hirschfeld. La literatura de entreguerras y los informes de inteligencia, recogían las teorías más dispares y contradictorias sobre la misteriosa mujer y los folletines y cómics se encargaban de dotarla de un sadismo enfermizo y una crueldad sin límites. ¿Quién era realmente esta peligrosa mujer? La historia tiene dos candidatas: Annemarie Lesser y la Doctora Elsbeth Schragmüller, ambas hermosas, políglotas y con inteligencia por encima de la media. Una más que la otra pudo ser la temida Fräulein Doktor, o no. Con independencia de la verdad, en la imaginación de esos soldados cansados, desilusionados y castigados, siempre al borde del abismo, la espía había sido muy real. “Somos vírgenes del horror, igual que del placer” se lamentaba el Bardamu de Céline en "Viaje al Fin de la Noche" y Fräulein Doktor, precisamente, había sido horror y placer por partes iguales.  Fuentes: . Price, Bill. Spies of the First World War. RW Press, 2013. Pág. 1916 . Manzanera, Laura. De Mujeres espías: intrigas y sabotaje tras las líneas enemigas.. Pág 216 a 219 . Cappi, Andrea Carlo. Le grandi spie. Vallardi Imágenes: Internet Google[...]



Elena Ceauşescu

2015-11-13T11:02:08.427-03:00

25 de diciembre de 1989. 4 p.m. Cuartel Militar de Târgoviște, Dâmboviţa, Rumania.El pelotón de fusilamiento había descargado la última ronda de disparos y una nube de polvo envolvía el patio. Durante un largo minuto, soldados, testigos, jueces y camarógrafos permanecieron rígidos y en silencio, con las miradas fijas en los dos cuerpos caídos junto al paredón amarillento y descascarado. 120 impactos directos y el grueso hilo rojo que había comenzado a dibujarse en el suelo, atestiguaban que la poderosa Elena, Madre de la Nación y Nicolae Ceauşescu finalmente no eran dioses. Eran humanos y estaban muertos. Elena Ceauşescu (neé Lenuta Petrescu) fue, y es, dos mujeres en una. La marcada dualidad en esta Mujer con Historia, es el resultado de los odios jurados y amores incondicionales que marcaron su vida, muerte y legado. Mucho antes de convertirse en un objeto de culto para los rumanos, Lenuta fue la hija de unos humildes campesinos de la comuna de Petreşti. Pudo o no, haber terminado sus estudios primarios (los distintos autores no se ponen de acuerdo) y como alumna sólo destacó en las clases de costura. Más tarde, en Bucarest, se ganó la vida trabajando como auxiliar en un laboratorio y obrera en una fábrica textil. En 1937, a los 21 años, se unió al Partido Comunista de Rumania y conoció a un joven dos años menor que ella, con mucha calle y antecedentes de agitador peligroso: el recién salido de prisión Nicolae Ceauşescu. Una década más tarde, con varios encarcelamientos del novio en el medio, la feliz pareja se casó. Y allí sí, juntos y de la mano, los Ceauşescu fueron por todo y comenzaron a escalar, de dos en dos, los peldaños hacia el poder. Luego de que los comunistas tomaran el mando en Rumania, Elena se convirtió en la persona más importante e influyente del Buró Político del Partido Comunista, después de su marido. Y la maquinaria del Culto a la Personalidad, se puso en marcha. Nadie sabe muy bien cómo lo logró, pero en 1970 y después de estudiar dos años en la Universidad de Bucarest, esta mujer, que no cursó estudios secundarios, se convirtió en ingeniera química y fue por la maestría. El profesor encargado de la evaluación, se negó a graduarla en reiteradas ocasiones, hasta que las presiones políticas lo obligaron a ponerle la mínima nota necesaria para obtener el título. Elena defendió su tesis a puerta cerrada, y después de amenazas, despidos y extrañas desapariciones de profesores, finalmente obtuvo lo que quería. Con su marido como Jefe de Estado, Elena Ceauşescu ocupó el cargo de Viceprimera Ministra de Rumania. La vida y el pueblo, sonreían con amor a la feliz pareja. Los niños rumanos comenzaban el día con canciones de alabanza hacia su Madre Elena, su Papá Nicolae, el Partido y la Nación, en ese orden. La Edad de Oro de los Ceauşescu resplandecía y los medios de comunicación, intelectuales, artistas y escritores se esmeraban en odas hacia sus gobernantes. Nicolae era garante del progreso y la independencia de la nación, arquitecto visionario del futuro, demiurgo, genio, milagro, estrella de la mañana, príncipe azul santo, dios secular, salvador, sol, milagro y su esposa, era todo eso y mucho más, porque sencillamente ella era perfecta.Ningún rumano podía estar en desacuerdo, caso contrario, la Securitate, una de las fuerzas de policía secreta más ubicuas y brutales del mundo, se encargaba de aplicar el correctivo. ¿Qué pasaba mientras tanto en Rumania? Casi nada. El estado había intervenido en la vida sexual de las mujeres, prohibiendo la anticoncepción y estableciendo que todas las mujeres menores de 45 años debían tener, al menos, cinco hijos en casa. Y la Securitate se encargaba del estricto cumplimiento de esta ley, visitando a las féminas en los consultorios de ginecología y en sus lugares de trabajo. Los solteros y solteras, mayores de 25 años, a su vez, pagaban u[...]



Maud Gonne y su Poeta

2015-01-24T07:30:12.412-03:00

Los amores no consumados tienen ese, qué se yo, ¿viste? Mezcla rara de penúltima ocasión y de loco berretín… La historia ¿Balada? de Maud Gonne y Yeats fue romántica, tumultuosa y mística; el resultado de unir una hermosa y desafiante activista política con el poeta más famoso de Irlanda, dos luminarias, un par de piantaos que se amaron a su manera. Sobre Maud se dice que fue la Juana de Arco irlandesa. Luchó para preservar la cultura de ese país durante el período de colonización británica, organizó protestas, fundó una sociedad de mujeres revolucionarias, trabajó con la Cruz Blanca de Irlanda a favor de las víctimas de la violencia, escribió artículos políticos y feministas y hasta conoció, por dentro, las cárceles inglesas. W.B. Yeats fue el primer irlandés en ganar un Premio Nobel de Literatura y una de las figuras más destacadas de la literatura del Siglo XX. Amó y persiguió por décadas a Maud Gonne, le propuso matrimonio en cuatro ocasiones sin éxito y por supuesto…la inmortalizó en sus versos. “…más un solo hombre amó tu alma en ti, viajera. Y las penas amó de tu cambiante cara.” Maud y Yeats fueron miembros de la Golden Dawn, una fraternidad de magia ceremonial y ocultismo donde se practicaba la teúrgia y el desarrollo espiritual. Allí, entre sueños, trances y visiones, los tortolitos celebraron un matrimonio espiritual. No se tocaron jamás, aunque algunos aseguran que una vez se dieron un beso y luego se arrepintieron.La pareja no obstante, disfrutó de una singular intimidad. Se abrazaron y desearon sobre el papel y las letras de uno y otra llevaron sus contenidas emociones a lo largo de muchos años. En su momento, el gran público que saboreó este romance finisecular, prestó más atención a Maud Gonne por su belleza excepcional, destino de musa y tema obsesivo de Yeats, que por su contribución significativa a la historia de Irlanda. Para descubrirla, hubo que retroceder a través de las muchas máscaras y velos que Yeats creó para ella. Sin embargo Gonne también fue un poco cómplice de la creación de su mito. En las cartas a su amante se mostró muy satisfecha por la forma en que Yeats la retrataba en sus poemas e incluso se asoció feliz a los personajes que el poeta imaginó para ella, como Cathleen Ní Houlihan. Los enojos entre ambos, también fueron anecdóticos: Yeats supo “castigarla” con su No Second Troy atribuyéndole el personaje de Helena de Troya y haciéndola parcialmente responsable de la violencia en Irlanda, al igual que la mítica Helena fue parcialmente responsable de la guerra de Troya. Gonne, por su lado, le disparaba que no tenía suficiente “Marte en su horóscopo” en clara alusión al carácter pacífico del hombre. Las andanzas de Maud con otros gavilanes también fueron célebres. Tuvo dos hijos con el muy casado político Lucien Millevoye y después de rechazar las propuestas matrimoniales de su “amor”, contrajo nupcias con el republicano irlandés John MacBride, despertando los celos y el odio eterno de Yeats, quien sufría y dejaba algunos de los poemas más conmovedores que se hayan escrito. “¡No soy feliz sin ti!” le dijo alguna vez a su ingrata Maud y ella le respondió: “Oh, claro que sí lo eres. Haces bellas poesías con tu infelicidad y eres feliz con eso. El matrimonio sería un asunto muy aburrido. Los poetas no deberían casarse. El mundo me debe las gracias por no casarme contigo”.  Maud y Yeats inventaron su propio amor, con "un poema y un trombón", y se quisieron así, piantaos, piantaos, piantaos… Notas: . Maud Gonne MacBride (1866-1953)  publicó su autobiografía en 1938, titulada A Servant of the Queen.. Su hijo Seán MacBride, activo en la política de Irlanda y en las Naciones Unidas, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1974. . Ella murió sola a los 86 años de edad y está enterrada en [...]



La Última, La Próxima

2014-04-16T12:00:12.109-03:00








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La serendipia, Walpole y el retrato de Bianca Cappello

2014-04-05T17:00:39.175-03:00

En la fría mañana del 28 de enero de 1754, el escritor Horace Walpole, cuarto conde de Orford, hijo del primer ministro Robert Walpole y autor de la novela gótica El castillo de Otranto (1764) se sentó en su escritorio de Twickenham para escribir una carta (1) dirigida al enviado de su rey en Florencia. La misiva, que agradecía la llegada segura a Londres del retrato de la hermosa y trágica Bianca Capello, gran duquesa consorte de Toscana, incluyó, por primera vez en la historia, la palabra Serendipity.Walpole acuña este neologismo -que significa aproximadamente descubrimiento o hallazgo inesperado y afortunado- a partir de una antigua fábula siria The Three Princes of Serendip (2), en la que los protagonistas solucionaban sus problemas a través de increíbles casualidades.  "Siempre descubrían, por accidente o por sagacidad, cosas que no estaban buscando" Serendipity estuvo “calladita”, durante muchos años hasta que en 1955 y en ocasión de un descubrimiento científico casual, se usó en la revista Scientific American (3) Desde entonces, ha recorrido un largo camino. Muy arraigada en la lengua inglesa, presente en innumerables títulos de libros y en una película del 2001 que la lanzó al estrellato, Serendipity es reconocida en la actualidad como una de las diez palabras más difíciles de traducir. Su uso sociológico sin embargo, la ha llevado a muchos otros idiomas y en castellano se conoce como serendipia. La nueva edición del Diccionario de la Real Academia Española incorporará este término probablemente a fines del presente año, aunque “ella” hace rato está entre nosotros. Para Umberto Eco, la llegada de Colón a América es una serendipia y se dice que el descubrimiento de la penicilina por Fleming, el pegamento de las notas post-it, el hallazgo de la estructura del átomo de Niels Bohr, entre otros, e incluso el episodio de Arquímides desnudo, la bañera y su celebérrimo ¡eureka! son encantadoras serendipias. Y como en el mundo de la lexicografía ideal cada palabra debiera ser emparejada con su antónimo, recientemente hemos sabido de zemblanity, (4) que contrariamente a serendipity, alude a un descubrimiento triste y desafortunado. Lo bueno es que por el momento (¿quizás por cábala?) esta zemblanity aún no asoma a nuestro idioma… Buenas serendipias para todos, gente linda. (1) Esta carta está incluida en los 31 volúmenes de la correspondencia de Horace Walpole (New Haven, 1937) (2) El nombre deriva de Serendip, un antiguo lugar de Sri Lanka (también conocido como Ceilán), del sánscrito Simhaladvipa y persa Sarandīp. (3) "Our story has as its critical episode one of those coincidences that show how discovery often depends on chance, or rather on what has been called “serendipity”, the chance observation falling on a receptive eye" (4) El origen de zemblanity podría estar en la novela “Pálido fuego” de Vladimir Nabokov (1962) que cuenta de una "tierra del norte lejano" de Zembla y de una serie de coincidencias aparentes que son en realidad la unión deliberada de los hechos. La referencia de Nabokov es Novaya Zemlya, un grupo de islas árticas propiedad de Rusia, que en un momento fueron comúnmente conocidas en inglés como Nova Zembla. Zemlya significa tierra en ruso. Este lugar, árido y bloqueado por el hielo contrasta con Serendip, tierra meridional con calor y vegetación exuberante. (Fuente: World Wide Words – Investigating the English language across the globe)Nota: El dulce sabor de la serendipia nos consta… por razones no literarias. En 1954 tres sujetos (The Three Princes?) inauguraron en la Little Italy de Manhattan “Serendipity”, la primera casa de café boutique, celebrada por Andy Warhol quien la declaró su lugar favorito en el mundo. No puedo decir del Frrrozen Hot Chocolate o del Moccchacino Coffee, son sencillamente tan difícil[...]



Evelyn Nesbit, la Top Model

2015-01-24T07:26:57.682-03:00

Evelyn Nesbit ¿1887?-1967Revistas, periódicos, dentífricos, cremas, tabacos, chocolates, perfumes y souvenirs de la más variada índole se disputaban la chica del momento.Evelyn Nesbit era geisha, doncella, diosa griega, gitana; musa para los artistas, dueña de las fantasías masculinas y el arquetipo femenino en los albores del siglo XX. Todos querían algo de ella o al menos, un pedacito de esa belleza perfecta, mezcla de inocencia y sensualidad. Y todos ignoraban algo: Evelyn Nesbit, la Primera Top Model de la Historia, era una niña que aún añoraba las muñecas.Todavía no cumplía los trece años cuando su imagen sexualizada aparecía en tarjetas con la leyenda “Quiero besarte” o cuando posaba desnuda para fotógrafos y pintores…todo con la aprobación y gestión de mamá Nesbit, quien no dudó en alterar la documentación de su pequeña para evitar problemas con las autoridades. La modelo fue comprada y vendida en un sistema monetario tan fuerte como el oro: la Belleza, hasta que su valor alcanzó la cima. Fue entonces cuando Stanford White, el arquitecto más renombrado de New York, famoso bon vivant y devorador de cosas bellas, puso su mirada sobre la niña disfrazada de mujer. Una noche de 1901, en la habitación de un lujoso departamento de la 24th Street de Manhattan, el muy casado White invitó a Evelyn a subirse a un magnífico trapecio con cuerdas de terciopelo rojo, único objeto del lugar. “Vamos a poner a esta pequeña niña en el columpio”- rugió el cincuentenario mientras la agasajada montaba con entusiasmo el juguete y apuraba el primer champagne de su vida y seguramente algo más. Evelyn voló alto y es todo lo que recordó hasta el otro día, cuando despertó en la cama del hombre. La lolita –misma edad del personaje de Nabokov- volvería a subir al mítico columpio rojo en varias ocasiones más, a veces vestida y a veces no, pero ya no sería la misma. Otros hombres, un extraño matrimonio arreglado por su progenitora y su involuntario protagonismo en el “crimen del siglo” –donde el celoso y flamante marido de la modelo asesinó al arquitecto seductor - la convirtieron en una celebridad perfecta para el insaciable apetito del público estadounidense por el pecado privado y el escándalo público. La probablemente demasiado-bella para-su propio-bien-Evelyn Nesbit gradualmente fue expulsada de la atención pública y malvivió su adultez entre intentos de suicidio, alcoholismo y morfina. Falleció sola en una residencia para ancianos a los ¿82 años?, apretando entre sus manos las fotos vintage de su inocencia perdida. Fuentes: . Paul, Deborah. Tragic Beauty: The Lost 1914 Memoirs of Evelyn Nesbit. Lulu.com, 2006. Uruburu, Paula. American Eve. Penguin, 2008 . Wikipedia, inglés y español. . Imágenes Internet. Google[...]



Olga de Kiev, la Vengadora

2014-03-20T13:56:25.141-03:00

"Что посе́ешь, то и пожнёшь" (Lo que siembres, cosecharás)Tal vez, la mejor forma de poner a prueba el carácter de una Mujer es lanzarle una bola curva, una prueba difícil como la que le tocó en suerte a Olga de Kiev (890-969)Después de que Ígor -su marido y gran amor- fuera asesinado horrorosamente, debió asumir el poder de un reino sacudido por la violencia tribal y el desorden administrativo. Sola, con un niño de tres años y asediada por enemigos internos y externos, esta viuda cobró justicia salvaje: emboscó, sepultó vivos, quemó a la manera vikinga (1) y finalmente destrozó a los Drevlianos acusados de la muerte de su esposo. Fue más astuta que el emperador bizantino Constantino VII, poderoso vecino y rival a quien logró arrancarle un tratado de paz duradera; consolidó su poder, esquivó matrimonios políticos, se ganó el respeto de su pueblo y en un extraño y legendario giro histórico, se convirtió en la Primera Mujer rusa canonizada por la Iglesia Ortodoxa. Sta. Olga de Kiev (2), al parecer, tuvo poco de santa y mucho de justiciera. En la actualidad y desde su imponente monumento en la Michailovsky Square - con la bandera ucraniana flameando a sus espaldas- la vieja guerrera recuerda a propios y ajenos, el espíritu indomable de la Rus de Kiev, en tiempos de crisis, rebelión… y bolas curvas.  1. Los vikingos construían espaciosos pabellones de madera llamados “halls” que solían convertir en trampas mortales para sus enemigos cuando se trancaban las puertas y se prendía fuego el edificio. 2. Es venerada como la Patrona de conversos y viudas.Fuentes: . Martos Rubio, Ana. Papisas y Teólogas: Mujeres que gobernaron el reino de Dios en la Tierra. Historia Incógnita. Ediciones Nowtilus S.L., 2010 . Jesch, Judith. Women in the Viking Age. Boydell & Brewer Ltd, 1991 Pág. 111 . Langer, Lawrence N. Historical Dictionary of Medieval Russia. Scarecrow Press, 2001. Pág. 159. MacCulloch, Diarmaid. A History of Christianity: The First Three Thousand Years. Penguin UK, 2009.  Imágenes: Internet Google[...]



Mujeres de la Rive Gauche: Gertrude Stein

2014-03-20T14:00:45.865-03:00

“He destruido frases y ritmos y alusiones literarias y todas las demás tonterías de ese estilo para llegar al meollo del problema de la comunicación de intuiciones. Si la comunicación es perfecta, las palabras tienen vida, y eso es todo lo que se necesita para una buena escritura, poner en el papel palabras que bailen y lloren y hagan el amor y luchen y besen y realicen milagros” G.S.Le llamaron travesti lingüística. Experimentó, transgredió, hizo un culto de la alteridad; desafió la lectura lineal y logocéntrica, desorientó, perturbó, agitó y se convirtió en una de las figuras más carismáticas de la metrópolis que le dio cobijo. En ese tour de force que fue su vida, marcó y fue marcada por la comunidad diversa de expatriadas que se establecieron en la bohemia margen izquierda de París entre 1900 y 1940. En la mítica 27 Rue de Fleurus, Gertrude Stein- Gran Consejera de la “generación perdida”- fue epicentro de una diáspora creativa compuesta por escritoras, libreras y editoras estadounidenses, británicas y francesas. A su “templo” acudieron en procesión artistas jóvenes, consagrados y neófitos, pintores cubistas y fauvistas, que daban sus primeros pasos en el mundo del arte y las brillantes figuras del Parnaso literario. Como diría Èmile Zola, ella había llegado a esta vida "para vivir en voz alta". La Madre del Modernismo despertó emociones en cada persona que la conoció. Algunos, como Tristan Tzara o Ezra Pound, la detestaron. Otros como Hemingway se enamoraron sin más trámite de la bella campesina friuliana y desearon con toda el alma hacer el amor con ella. Eso sí, nadie fue indiferente ante la personalidad arrolladora, la voz, el sentido del humor, los poemas, la curiosidad y la pasión de esa Rosa que aún hoy ”es una rosa, es una rosa es una rosa”.Φ Fuentes: . Benstock, Shari . Women of the Left Bank: Paris, 1900-1940. University of Texas Press, 1986.. Mix, Deborah M. A Vocabulary of Thinking: Gertrude Stein and Contemporary North American Women's Innnovative Writing. University of Iowa Press, 2007  . Piñero Gil. Eulalia. “París era una Mujer”: Gertrude Stein, las expatriadas y la eclosión de las artes. Publicacions de la Universitat de Barcelona . Stein, Gertrude. How to Write. Courier Dover Publications, 2012  Imagen: Internet Google[...]



Let's Go 2014

2014-03-20T14:03:30.159-03:00

“La cuestión no es quién va a dejarme, es qué va a detenerme” (1)
 

Nos vamos a la pausa con la mirada y la esperanza puesta en el nuevo año. Es tiempo de despertar nuestros Sueños, ponerles ropa de trabajo y llevarlos con nosotros en la aventura 2014. 

Nuestros días tendrán el mismo número de horas que los de Helen Keller, Pasteur, Marie Curie, Miguel Ángel, la Madre Teresa, Einstein, Hipatia, Picasso y todos los Hombres y Mujeres con Historia…y la misma oportunidad. Disciplinemos nuestros fantasmas tutelares y que nada, nadie, nos detenga.

Mi abrazo, muy fuerte, para cada uno de los Amigos y Lectores. 
Nos reencontramos en febrero con una nueva Mujer con Historia. 

 ¡Muchas Felicidades!
Susana Peiró 

1. Interpretación diálogo en escena de El Manantial de Ayn Rand - no textual. 
2. Imagen: Internet. Google



Annemarie Heinrich, la Fotógrafa

2014-03-20T14:16:28.696-03:00

1912, Darmstadt, Alemania - 2005, Buenos Aires, Argentina“Una belleza de la naturaleza es una cosa bella; la belleza artística es una bella representación de una cosa” afirmaba Kant y toda la obra de Annemarie Heinrich parece darle la razón. La fotógrafa mayor de la Argentina, alemana por el rigor de la cédula, fue, ante todo, una artista conceptual. Su mirada sobre esos años dorados del cine argentino, el teatro, la radio y las fotonovelas, estuvo matizada por el surrealismo y la subjetividad. Fue la retratista ineludible de grandes escritores, actores, bailarines y personajes de las artes y cultura en general y trabajó convencida de que “Un buen retrato es algo más que una foto carné. Una cara debe expresar todo lo que un ser humano tiene dentro de sí…”. Para muestra, personajes como Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Yehudi Menuhin, Serge Lifar, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Astor Piazzolla, Aníbal Troilo, Marlene Dietrich, la joven Eva Duarte, Mirtha Legrand, Zully Moreno, Delia Garcés, la Coca Sarli y tantos otros, fueron atrapados por su lente…con todo lo que llevaban adentro.  Annemarie Heinrich usó la luz como un pincel para componer sus retratos ambientados, desnudos surrealistas, moda, paisajes oníricos, el cabaret Tabarís… y al estilo de los viejos maestros de la pintura, pintó la belleza escondida entre claroscuros.  “La belleza se aprende mirando. Toda mi vida he trabajado en busca de un cuerpo, una luz, un reflejo.” A.HReferencias:. Annemarie Heinrich: lo bello y lo profundo. AnnemarieHeinrich, maestra de la luz. AnnemarieHeinrich en YouTube. Annemarie Heinrich- Wikipedia (enlaces en texto)Google[...]



Clara Immerwahr y el Veneno de Dios

2014-03-20T14:25:19.960-03:00

En 1915, la idea de una Mitteleuropa (1) germánica prendía con fuerza; las tropas del káiser desfilaban ante las multitudes enfervorizadas, los generales a caballo soñaban con una estatua en la plaza y un famoso químico probaba su gas venenoso en la Segunda Batalla de Ypres. La Guerra Química había comenzado oficialmente, (2) tenía un padre llamado Fritz Haber y también, una adversaria de fuste: Clara Immerwahr. Mientras los comandantes alemanes criticaban en voz baja el uso de cloro gaseoso contra las trincheras enemigas, la esposa de Haber desafiaba en solitario a su poderoso marido y a todo el imperio. Su posición en contra de la utilización de armas químicas, a las que llamó "perversión de la ciencia", le valió el estatus de paria en la sociedad alemana y traidora a la patria por parte de Haber. Clara Immerwahr, primera mujer en Alemania doctorada Magna Cum Laude en química y Fritz Haber, futuro premio Nobel, tuvieron una contienda desigual y como en los viejos y arcanos tiempos... ¿fue Samael, Veneno de Dios y Ángel de la Muerte (3)quien ganó la batalla?Clara no quería casarse. La sola mención de la palabra “matrimonio” le revolvía los astrocitos en su cerebro. Era y se sabía muy buena en las ciencias naturales y estaba empecinada en graduarse como química, al igual que su padre. En 1896 las cosas no eran fáciles y en un principio tuvo que conformarse con asistir a la universidad de Breslau como visitante, única posibilidad para su sexo. Después de mucha pelea, logró que le dieran permiso para tomar el examen de calificación y accedió al programa de doctorado. ¡Albricias! El 12 de diciembre de 1900 Clara Immerwahr se graduó Magna Cum Laude con un Ph.D. en química y se convirtió en la primera mujer en recibir este título en una universidad alemana.Alrededor de 1901, la brillante promesa de la ciencia decidió atender las expectativas sociales. Dejó por un momento de lado a las partículas fundamentales y dirigió su mirada a un persistente pretendiente y colega que le había propuesto matrimonio en varias oportunidades: Fritz Haber. Empírica a las cosas, Clara se casó con Fritz. Tenían mucho en común por ese tiempo. Ambos eran de Breslau, treintones, químicos brillantes y la charla estaba garantizada; los dos provenían de familias judías y se habían convertido al cristianismo y por si fuera poco, parecían compartir los ideales. Haber estaba decidido a cambiar la agricultura y tenía una fe ciega en su investigación para utilizar la reacción entre el nitrógeno y el hidrógeno atmosféricos para formar amoníaco. ¿Cómo no enamorarse perdidamente de ese hombre que terminaría con el hambre en el mundo? Poco a poco, Clara fue convirtiéndose en la asistente (de lujo) del marido. Al principio protestó un poco cuando Fritz le prohibió continuar con sus investigaciones, pero finalmente aceptó secundarlo en tareas menores. La química entonces se encargó de la vida doméstica, luego de la maternidad y se emocionó hasta las lágrimas cuando Fritz le agradeció –en una breve y desabrida línea- su colaboración en un libro sobre la termodinámica. Haber subía velozmente escalones académicos y para 1911 fue distinguido como director del prestigioso Instituto Kaiser Wilhelm en Berlín, una distinción que vino de la mano de su nombramiento como profesor en la Universidad de Berlín y miembro de la Academia Prusiana de Ciencias. Clara y su hijo Hermann, raramente lo veían. Los inquietantes rumores sobre su esposo, sin embargo, volaban a la velocidad de la luz. Era agosto de 1914; Alemania le había declarado la guerra a Rusia y a Francia y Fritz Haber se había convertido en el flamante titular del Departamento d[...]



Octium

2014-03-20T14:28:45.122-03:00


Soy tu ocio del domingo, tu pasión, tu séptimo día y tu séptimo cielo"




Estamos activamente ociosas y, como se puede observar, trabajando en nuestro próximo personaje… 
En breve, otra Mujer con Historia
Mi abrazo para todos.
Susana









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Belle Gunness, asesina serial

2014-03-20T14:40:57.170-03:00

La Porte, Indiana, 28 de abril de 1908. El incendio era imposible de sofocar y la intensa humareda impedía el rescate de las víctimas. En apenas unos minutos, la casa habitada por Belle Gunness y sus tres hijos se derrumbaba entre inmensas llamaradas. Muy cerca y atalayada en una colina de frondosos arces, una mujer inmóvil y con rostro inexpresivo espiaba la dantesca escena. Sólo cuando el fuego doblegó la última pared, llevó instintivamente la mano a su cabeza, acomodó el cabello y tocó con la punta de los dedos el hueco entre los dientes. Luego, su figura corpulenta y elegante se perdió en el oscuro amanecer, dando comienzo a la leyenda de Belle Gunness, la implacable asesina serial. Brynhild Paulsdatter Størseth hacía honor a sus antepasadas vikingas. Era una rubia grandota (1,83m) y pesaba cerca de noventa kilos cuando dejó su Noruega natal para emigrar a los Estados Unidos. En 1881 llegó a Chicago, consiguió trabajo como empleada doméstica e inmediatamente cambió su nombre por Belle, más acorde con el país, su nuevo comienzo y expectativas de vida. Hacia 1884 se casó con un fornido sueco llamado Mads Sorenson y a la pareja se sumaron tres hijos del hombre más una niña adoptada. ¿La familia ideal, grande y feliz? Quizás sólo en apariencia. Sorenson no era bueno para los negocios y Belle era mala para ser pobre. Había enterrado la miseria bien lejos –en su Innbygda natal- y por nada del mundo volvería a pasar necesidades, de modo que se arremangó y puso manos a la obra. Su primera estafa salió bien: la tienda de golosinas del marido se incendió misteriosamente y la mujer cobró un seguro que permitió salir de las deudas. Luego y según cuenta la leyenda, comenzaron a morir los hijos, víctimas de una extraña intoxicación y sus seguros de vida permitieron que la madrastra llevara el dolor con holgura. Finalmente le tocó el turno al mismo Sorenson, quien falleció el 30 de julio de 1900, misma fecha en que su cónyuge, previsora, lo había sido asegurado con dos pólizas. A pesar de los rumores de envenenamiento, el día del funeral Belle logró cobrar el cuantioso dinero del seguro, preparó sus maletas rápidamente y partió hacia Indiana dejando las sospechas atrás. En 1901 la viuda compró una finca en las afueras del tranquilo condado La Porte cuyo lema es “Vivir y Amar”…Como era de esperarse al poco tiempo de la adquisición, un par de dependencias de la propiedad fueron destruidas por incendios de origen desconocido y el seguro cubrió las pérdidas de la afligida propietaria. Un año después se casó con el noruego Peter Gunness, carnicero, viudo, amable, bonachón y con dos hijas. El hombre no sólo le legaría su apellido y bienes a Belle, también la habilidad de trocear carnes con hachas y cuchillos que la mujer ejercitaría tenebrosamente poco tiempo después. Las crónicas de la época dicen que a tan sólo una semana de la boda, una de las hijas de Peter murió de “causas inciertas” y en diciembre de 1902 el hombre sufrió un “trágico accidente fatal” cuando la máquina de moler salchichas cayó en su cabeza. Esta vez la compañía de seguros desconfió y aunque desembolsó en tiempo y forma una abultada suma a la mujer, comenzó a investigar sobre el caso. La justicia, sin embargo, no pudo evitar conmoverse ante la aparición de esa viuda compungida, azotada por las desgracias y tan embarazada que ningún jurado se animaría a condenarla. Los cargos fueron retirados, los vecinos que estimaban a la sufrida mujer suspiraron con alivio y Belle volvió a salirse con la suya una vez más. Después de dar a luz un varón, la noruega comenzó una verda[...]



Mrs. Hemingway

2014-03-20T14:46:57.836-03:00

La mujer de París; la elegante y rica corresponsal de Vogue y custodia del refugio en Key West; la rubia impetuosa que no quería ser pie de página y la “cuarta” y albacea literaria, se casaron con él. Elizabeth Hadley Richardson, Pauline Pfeiffer, Martha Gellhorn y Mary Welsh, cada una a su turno, dijeron Sí, quiero y se embarcaron en una singular aventura junto a Hem. Todas encontraron la cama tibia y el perfume de otra; todas chocaron con el ego, la arrogancia y las obsesiones del pésimo esposo y gran escritor; todas pretendieron ser el gran amor.  Una de ellas ocupó la memoria y el corazón del pescador en la recta final, “antes de mirar por sobre el mar y darse cuenta de cuán solo se encontraba”(1) París era una fiestaElizabeth Hadley era sobria, modesta, algo tímida. Sólo parecía liberarse de sus estrictos modales victorianos cuando interpretaba en el piano a Rachmaninoff o cuando escuchaba los piropos subidos de tono de su novio, un guapísimo y novato periodista que deliraba con ser escritor. Ella tenía casi treinta años cuando se casaron y él, veintidós. Era setiembre de 1921 y dos meses después la joven pareja estaba en París. Por un buen tiempo vivieron en un miserable cuarto en el último piso del hotel donde murió Verlaine, tiritando frente a una mezquina chimenea con haces de leña húmeda. Hemingway había logrado que el Toronto Star lo nombrara corresponsal en el extranjero y aunque el dinero apenas alcanzaba para sobrevivir ¿a quién le importaba? Eran “muy pobres y muy felices”(2) y la fiesta recién comenzaba. En esa época faltaba de todo: prosa, amigos, dinero, comida…eso sí, había mucha Hadley. La pelirroja era de fierro, ningún obstáculo era demasiado grande para lograr que Tatie se convirtiera en un gran escritor, ni siquiera el hambre(3) Cuando los estómagos enamorados se quejaban, ella solía entretener a un policía en la plaza mientras su marido torcía el pescuezo a las palomas y solucionaba la cena.Con el tiempo comenzaron a llegar personajes fundamentales a la vida de los Hemingway: Sylvia Beach, la legendaria propietaria de la biblioteca Shakespeare and Company, que guió la buena lectura y prestó innumerables libros al aprendiz de escritor; Gertrude Stein con sus consejos y relaciones en el mundo editorial; los artistas extranjeros y escritores del barrio de Montparnasse, la génération perdue; Scott Fizgerald y Zelda, el poeta Ezra Pound, Picasso, Miró… Tatie aprendía de todo y de todos y no paraba de escribir.¿Hadley? A duras penas le seguía el tranco. Para peor y en un viaje a Ginebra –mientras el marido cubría una conferencia de paz- fue víctima de un robo en la Gare de Lyon y una valija repleta de los manuscritos y la novela en curso de su cónyuge, se perdieron para siempre. No sería su único traspié. Al poco tiempo fallarían las píldoras anticonceptivas y quedaría embarazada del bello Bumby. Mientras la carrera de Hemingway despegaba entre viajes, juergas, amigos, excesos y alcohol, Hadley comenzó a quedar atrás. Aún era la amiga y confidente, el bastión seguro, el refugio por las noches, la paz; pero todo esto también se deslucía tan aceleradamente como su matrimonio y ella misma. Su figura se opacaba al lado de las mujeres que rodeaban a su marido. Chicas independientes con una batería inagotable de frases agudas e inteligentes, seguras con sus melenitas a la moda y trajes brillantes como la distinguida y chic Pauline Pfeiffer. Demasiado contraste entre ellas y su carácter reservado. Ni qué hablar de sus gastados vestidos.  Tatie comenzó a irse un poco cada día, [...]



La Sultana

2017-02-21T18:51:19.718-03:00

Hacia 1521 y durante las guerras ruso-crimeanas, la pequeña hija de un sacerdote ortodoxo ucraniano fue capturada por los tártaros, luego vendida como esclava al encumbrado Makbul Ibrahim Pasha, posteriormente regalada a la sultana Hafsa y finalmente enviada al harén del monarca más poderoso del siglo XVI: Solimán El Magnífico. Haseki Hürrem Sultan, née Alexandra Anastasia Lisowska y más conocida por su apodo Roxelana (1) tenía apenas 17 años cuando puso sus pies por primera vez en el harén del palacio Topkapi, un laberinto lúgubre y crepuscular de 15.000 m2 y 400 habitaciones, donde legiones de mujeres conspiraban y competían como tigresas por el favor de su amo. La historia cuenta cómo esta pelirroja, bella y fatal, con una estrategia digna de un maestro de ajedrez, se convirtió en una de las mujeres más prominentes durante la era conocida como el Sultanato de las Mujeres. Eliminó a sus rivales y rompiendo con la tradición se casó legalmente con el Emperador Solimán, Sultán del Imperio Otomano, Califa del Islam, Señor de Señores, Rey de Reyes…y lo hizo su esclavo hasta la muerte. A diferencia de su contemporánea, la desdichada Ana Bolena, Roxelana lo hizo y mantuvo la cabeza en su lugar. ¿Cuándo decidió dejar de ser una humilde y manoseada esclava? Probablemente cuando la alinearon junto a cientos de mujeres, para que el Gran Sultán eligiera con quien pasar la noche. Ella fue la única que no bajó los ojos en presencia del hombre y se quedó mirándolo, sin pestañear y con la cabeza en alto. Una osadía que se pagaba con la muerte…o un pasaje a la alcoba real. Solimán perdió la cordura y el turbante por Roxelana, la mujer de cabello hermoso y ojos llenos de picardía y se olvidó por completo de sus otras mujeres, incluyendo su consorte favorita hasta esos momentos: la maja montenegrina Mahidevran. Mientras Roxelana paría, uno tras otro, cinco hijos del Sultán, debió sortear cientos de intrigas, dagas corvas y las trampas que le tendía la despechada Mahidevran, dispuesta a todo por recuperar su lugar de privilegio. La rivalidad entre ambas mujeres, sus hijos (y sus tribunas) fue a muerte, hasta que una jugada magistral de la colorada, dio vuelta el tablero del poder. Roxelana sabía que el Código de Leyes Osmanli, permitía al sultán elegir su heredero al trono y también ejecutar a todos los que pudieran disputarle el lugar. Para cuidar su prole y a sí misma, Roxelana insólitamente pidió ser instruida en la religión musulmana. Una vez convertida, le dijo a su amante que la nueva religión “no le permitía tener relaciones sexuales con un hombre sin estar casada”. Solimán se puso como loco y resistió tres días completos sin tocar a su amada. Según Fontenelle, en sus Diálogos de los muertos a la tercera noche, el poderoso hombre tiró por la ventana doscientos años de tradición otomana y le pidió a su ex concubina que se casara con él. Ante el asombro de propios y ajenos, la ucraniana se convirtió en la persona más importante del Imperio Otomano y algo más insólito aún: el sultán renunció inmediatamente a todo su harén. Los diplomáticos extranjeros, comenzaron a llamar Russelazie o Roxelana, al palacio de Solimán en clara alusión a la enorme influencia de la Sultana sobre el marido.Mientras Solimán se dedicaba en cuerpo y alma a su pelirroja, Roxelana llevó adelante su propia agenda. Participó en la construcción de edificios públicos y fundaciones de caridad, desde La Meca a Jerusalén, una mezquita, dos escuelas coránicas, fuentes, un hospital para mujeres, un comedor para a[...]



Téano y las Pitagóricas

2014-03-20T14:57:54.566-03:00

Cuenta la leyenda que un joven discípulo de la Escuela Pitagórica se prendó de la bella Téano apenas la vio y preguntó su edad a Pitágoras, quien le respondió "Téano es perfecta y su edad es un número perfecto" (1). “Maestro ¿podría darme más información?” insistió el galán, a lo que el pensador respondió “La edad de Téano, además de ser un número perfecto, es el número de sus extremidades multiplicado por el número de sus admiradores, que es un número primo”... Téano de Crotone fue una de las 17 estudiantes femeninas (2) que dejaron profunda huella en la Escuela de Pitágoras. Se le atribuyen numerosos tratados sobre Matemáticas, Física, Medicina, Astronomía y sobre la proporción áurea, además de ser precursora de la investigación científica. La considerada primera mujer matemática del mundo antiguo se enamoró perdidamente del primer matemático puro cuando él la relacionó con el “número perfecto”…para ella fue una sublime declaración de amor. Φ Escoge una mujer de la cual puedas decir: “hubiera podido elegirla más bella, pero no mejor…” Pitágoras En el siglo V a.C. y mucho antes del nacimiento de La Bruja Hipatia de Alejandría, Pitágoras abrió la puerta de su Escuela a las mujeres. En esta “hermandad”, más que academia, apareció un nuevo modo de convivencia entre el mundo masculino y el femenino y una nueva forma de comunidad inteligente y disciplinada. Las “Pitagóricas”, chicas que generalmente provenían de familias aristócratas, eran tratadas como iguales por sus compañeros varones y compartían codo a codo con ellos, las enseñanzas del venerado maestro Pitágoras.Con la Matemática como ciencia de la excelencia, las Pitagóricas aprendieron a reconocer en los números “personalidad”, “masculinos y femeninos”, “perfectos o imperfectos”, “bellos y feos”; a guardar celosamente secretos como el descubrimiento de los números irracionales y también trataron con el número de oro Φ, razón áurea, número dorado o de Fidias, en honor al escultor griego. Números más números, ritmo, armonía, elegancia moral, mística comprensión de la belleza y todo el rico simbolismo pitagórico estaban allí para esas mujeres ávidas de conocimiento. En el círculo de féminas que asistía y rodeaba a Pitágoras destacó Téano, tan famosa por su belleza como por su erudición. Se sabe que se casó con su maestro cuando éste tenía unos sesenta años y ella, menos de la mitad. Al igual que su marido, Téano buscaba la perfección y la armonía. Según algunos historiadores fue autora de una biografía de Pitágoras, un teorema sobre la proporción áurea y aportó a la teoría de los números, de los poliedros regulares, a la cosmología, el origen del Universo, a la Física, la Medicina y escribió el trabajo Sobre la Piedad del que se conserva un fragmento. Themistoclea, sacerdotisa de Elfos, fue otra de las mujeres que contribuyó enormemente en la Escuela con sus conocimientos sobre doctrinas éticas y aunque algunos afirman que fue hermana del propio Pitágoras, nada apoya o refuta el dato;Damo de Crotona, Myia o Myria, consideradas por varios autores como hijas de Téano y Pitágoras, Babelyca de Argos, Boio de Argos, Cheilonis, Echekrateia de Phlius, Ekkelo y Okkelo de Lucania, Habroteleia de Tarento, Kleaichma, hermana de Autocharidas de Esparta. Kratesikleia, Lastheneia de Arcadia, Arcadia, la hermosa Seusipo, Peisirhode de Tarento, Philtys y seguramente muchas otras que quedaron atrapadas en los pliegos de la historia, fue[...]



Pancho Barnes

2014-03-20T15:04:57.468-03:00

La diversión, para Pancho Barnes, era un asunto muy serio. Juerguista, dicharachera, calavera de ley y aventurera por definición. Se sirvió la vida en una fiesta perpetua y la bebió hasta el fondo, a su salud y a la de sus amigos. En el medio, fue una de las mujeres más importantes de la aviación del siglo XX, plusmarquista mundial, quebró el récord de Amelia Earhart, fue piloto acrobática, fundadora de un sindicato de pilotos, miembro de las Ninety-Nines, competidora en el Women’s Air Derby y dueña de un rancho frecuentado por lo más granado de la Edad de Oro aeronáutica. “Cuando tengas la opción, elije ser feliz” recomendaba la indomable Pancho, mientras hacía giros, rulitos y picadas entre las nubes. Esta leyenda e icono fascinante, se reinventó a sí misma varias veces y se casó otras tantas, rompió récords, deleitó con su humor, amó, bebió, fumó, maldijo e imaginamos que cuando se fue, lo hizo con una gran sonrisa, sin after-party y quizás, sin resaca. Florence Leontine Lowe ó Florence Lowe Pancho Barnes, nació en la riqueza. Era nieta del inventor y pionero aeronáutico Thaddeus S. C. Lowe, el primero que tomó fotografías desde un globo y padre del reconocimiento aéreo en los Estados Unidos. Dicen que Barnes heredó la pasión de su abuelito –quien la llevó por primera vez a ver un espectáculo aéreo- y del padre, y no pocos aseguran que ambos la criaron como un varón. En su infancia Barnes podía correr más rápido, salivar más lejos, insultar y pelear mejor que la mayoría de sus compañeros de clase. Para convertir la salvaje en una “señorita”, su familia la inscribió en una escuela religiosa para muchachas. Después de escaparse a Tijuana en el segundo año, la fierecilla logró milagrosamente sobrevivir sin noticias hasta su graduación. Sin perder el tiempo, en 1921 la casaron con un correcto ministro episcopal. Dice la leyenda que la desigual pareja se besó por primera vez en la boda y únicamente tuvieron relaciones íntimas en la luna de miel. Nueve meses más tarde y tras el nacimiento de su hijo, Barnes entendió que había cumplido con todas las obligaciones sociales y era el momento de dejar atrás los rezos y freezar al pastor por un tiempo. La floreciente industria cinematográfica de Hollywood le brindó la oportunidad de montar caballos para el cine y los cien dólares que ganaba permitieron contratar ama de llaves y niñera. ¡A vivir se ha dicho! Viajes, amantes y diversión. Se cuenta que cuando algunos amigos le propusieron abordar un barco de plátanos con destino a América del Sur, ni lo pensó. Única mujer de la tripulación, Barnes se vistió como hombre y cuando el barco salió del muelle, ella y sus compañeros descubrieron que la embarcación llevaba armas y municiones a los revolucionarios de México. Los aventureros estaban en problemas y el asunto se puso peor cuando fueron tomados como rehenes por los guardias durante seis semanas. Barnes y el timonel fueron los dos únicos valientes que se animaron a escapar. Robaron un caballo y un burro y partieron como alma que lleva el diablo por el campo mexicano. Allí fue cuando Barnes observó a su flaco y largo acompañante y le dijo en broma que se veía como Don Quijote, mientras que ella, rellenita, más baja y arriba del burro, parecía Sancho Panza -“no Sancho ¡Yo soy Pancho!- dijo Barnes entre risas y se bautizó. 250 penosos kilómetros después y luego de abordar otro barco como polizón, llegó a casa y se despidió de su amigo, feliz y sabiendo sin dudas quién[...]



La Avara

2014-03-20T15:08:51.086-03:00

La burguesía comercial neoyorquina del último tercio del siglo XIX (1) devota de las apariencias, consideraba a Hetty Green un personaje desagradable e incómodo, aunque inevitable. El mundillo de la bolsa en particular, no terminaba de digerir a esa mujer que todos los días caminaba rápidamente por Broad Street vestida como "mendiga", mientras hombres poderosos como J.P. Morgan o John Rockefeller, en lugar de darle una moneda, limosneaban su atención…mientras fruncían la nariz. Es que Hetty, primer magnate femenino y la mujer más rica del mundo, olía mal. Su falta de higiene personal era tan proverbial como sus millones o los gastados vestidos negros a los que sólo lavaba el ruedo, para ahorrar jabón. La prensa de su tiempo le llamó La Bruja de Wall Street, para el Guinness de los récords y nosotros, Hetty simplemente fue La Avara, eso sí, la más grande de la historia. Henrietta Howland Robinson parece desafiar, desde su historia y/o leyenda, a ese clásico personaje que capturó la atención de escritores y poetas desde tiempos inmemoriales: el avaro.Mezquina, codiciosa, suspicaz, obsesiva y neurótica, Hetty aparece como la suma de todos los personajes literarios. Con algunos ajustes, pudo estar cómoda en la Aulularia de Plauto, en las fábulas de Esopo y La Fontaine; hubiera sido una interesante Shylock para Shakespeare o una Silas Marner para Eliot; quizás Molière la hubiera inmortalizado en cinco actos y tal vez Dickens hubiera condenado a esta inefable mujer a padecer la Navidad en el pellejo de Ebenezer Scrooge. ¿Quién sabe?Hetty vino al mundo el 21 de noviembre de 1834, en New Bedford, Massachusetts, en el seno de una familia de cuáqueros dedicados a la caza de ballenas. La frágil salud de su madre y la decepción del padre, que esperaba un heredero varón, determinaron que la niña pasara la mayor parte de su infancia en la casa de sus abuelos. Allí no hubo mimos, juegos ni indulgencias y las primeras lecturas de Hetty fueron muy diferentes a los cuentos de hadas y princesas. Todos los días y por largas horas, Hetty leía las páginas financieras de New York y Boston para su abuelo, un próspero comerciante casi ciego, y aprendía junto a él, paso a paso, los secretos del dinero. Tan buena resultó esa educación que a los ocho años administraba su propia caja de ahorros, a los 13 ya tenía la responsabilidad contable de los gastos domésticos de la casa y a los quince, sabía más de acciones y bonos que la mayoría de los businessmen de su tiempo. Su padre, Edward Robinson, conocido como un despiadado hombre de negocios, notó finalmente el talento de su retoño y comenzó a compartir y discutir con ella los tratos y operaciones que cerraba y algunos trucos del oficio. Cuando Hetty cumplió 20 años y la familia hacía planes para presentarla a la sociedad de Boston y New York, papá Robinson le regaló la colosal suma de 1200 dólares para que comprara un vestuario digno. La muchacha, en lugar de emperifollarse, tomó el dinero y lo invirtió en la bolsa con excelentes ganancias, demostrando a propios y ajenos que esta hija y nieta de tigres, estaba lista para salir al ruedo de los negocios. Sin embargo debió esperar una década para entrar en acción. Edward Robinson manejó hasta el último minuto de su vida la fortuna familiar y cuando falleció, en 1864, su hija heredó 7,5 millones de dólares (unos USD 120 millones en la actualidad) más un plus: la paranoia paterna. Apenas unos meses después, el dinero siguió llegando (¿o llo[...]



Marina Tsvietáieva

2014-03-20T15:12:02.028-03:00

1892-1941 “La vida es un lugar donde no se puede vivir” decía la irrepetible, compleja y trágica Marina Tsvietáieva, y no le faltaban razones para su lapidaria afirmación. Le tocaron la Revolución de 1917, el Octubre de Lenin, la hambruna y el terror stalinista. Fue víctima –como la mayoría de los escritores e intelectuales de la Edad de Plata- de uno de los mayores crímenes contra la inteligencia de la historia. Su destino, como el de Gumiliov, Ajmátova, Pasternak, Bulgákov, el simbolista Blok, el futurista Jlébnikov o el acmeísta Mandelshtam entre otros, fue decidido por la ruleta rusa de Lenin y Stalin: Exilio. Persecución. Pobreza. Abandono. Muerte…Sin embargo para Tsvietáieva, la mejor escritora rusa del siglo XX (1) hubo una bala en cada recámara. El viaje hacia la prehistoria(2) de Tsvietáieva no es sencillo. La misma poetisa solía asegurar que su tiempo despreciaba la espiritualidad. “Un siglo dispuesto a dar diez Pushkin por un coche”, decía en sus cartas. Nació en Moscú, en 1892, precisamente cuando comenzaba la Edad de Plata de la literatura rusa, probablemente el período más interesante –y brillante- de la historia intelectual del país, que terminó abruptamente con la Revolución de 1917. Marina era hija de un profesor de Historia del Arte en la Universidad de Moscú (3)y una pianista. Estudió historia de la literatura en la Sorbona y se involucró profundamente con el Simbolismo ruso que marcó toda su obra posterior. En 1910 publicó su primera colección de poemas “Álbum de la Tarde”, atrajo la atención del poeta y crítico Voloshin y comenzó a vincularse con destacados personajes como Aleksandr Blok y Anna Ajmátova. Hacia 1912 se casó con un cadete militar de 19 años, el guapo Sergei Efron. La joven y enamorada pareja, que enseguida tuvo dos hijas, Ariadna “Alia” e Irina, casi sin darse cuenta, comenzó a ir en direcciones opuestas. La poetisa vivía por su lado el propio acme, pasión y gozo sin pudor en sus letras que fueron alimentándose con distintos romances fuera del matrimonio, primero con Ósip Mandelshtam e inmediatamente después con la hermosa y casquivana Sofía Parnok, entre otros. Todos ellos iban a parar a sus versos. /“Eres cazador, pero no me rendiré/Tu eres la persecución, pero yo soy la fuga/¡No cogerás viva a mi alma!”/ Seryozha, el marido engañado, optó por ir al frente en 1914 y la revolución de 1917 lo encontró en el Ejército Blanco del Zar. Ahora la tragedia tenía la palabra. Marina, abandonada y sin medios económicos, padeció junto a sus hijos la gran hambruna de Moscú. Con su padre fallecido años antes, no tenía medios para mantenerse a sí misma y a sus hijas y quedó atrapada en una situación desesperante por cinco largos años. Entre 1917 y 1922 y con las tripas haciendo ruido, escribió la epopeya “El campo de los cisnes”(4) glorificando a los que luchaban contra los comunistas. Fue en ese tiempo cuando, desesperada, puso a sus hijas en un orfanato estatal, pensando que allí estarían mejor alimentadas. Nada más lejos. Alia se enfermó y la pequeña Irina murió por inanición.El consuelo no llegó jamás. Pasaron amantes como la actriz Sofía Holliday –la del estupendo "Relato de Soniechka"; el viaje a Berlín para reunirse con su marido; la correspondencia con Boris Pasternak; Praga, donde escribió la famosa sátira “El cazador de ratas”, basada en la leyenda del flautista de Hamelin y finalmente Parí[...]



“El monstruoso gobierno de las mujeres”

2014-03-20T15:16:56.191-03:00

En el verano de 1558, probablemente muy caluroso, el reverendo John Knox escribió The first blast of the trumpet against the monstruous regiment of women (traducido en la actualidad como “El primer toque de trompeta contra el monstruoso gobierno de las mujeres”). La obra, que en sus inicios pretendió expresar la ojeriza del barbudo escocés con las tres Marías: la de Guisa, reina viuda de Escocia, la Bloody, María I de Inglaterra y María Estuardo, finalmente resultó ser un clásico de la misoginia universal. Knox, emocionado con sus argumentos, no se limitó a fustigar la gobernanza de estas soberanas católicas y condenar duramente la temida y odiada ginecocracia. En su virulento panfleto se esmeró, antes que nada, por demostrar la maldad y la locura de todo el género femenino.“Permitir el acceso de una mujer al gobierno, a la supremacía, a la autoridad o al imperio es, en cualquier reino, nación o ciudad, es repugnante y contrario a la naturaleza (…) una muestra de desprecio hacia Dios, uno de los gestos más opuestos a Su Voluntad revelada y a sus leyes reconocidas y equivale, en último término, a la destrucción del buen orden y de toda posibilidad de equidad y justicia” aseguraba el líder de la Reforma Protestante en Escocia y fundador del presbiterianismo. Knox, quien se consideraba un mensajero de Dios, se sirvió de ejemplos del Antiguo y Nuevo Testamento para demostrar que las hembras “débiles, imprudentes, frágiles, impacientes y tontas” según  su esclarecida visión, lejos de controlar, deben ser controladas.Promoverlas al ejercicio de cualquier forma de autoridad implicaba, a su entender, la “subversión del orden, de la equidad y de la justicia”. Venerables Padres como San Agustín –quien no dudó de la inferioridad de la mujer- asistieron la inspiración del presbítero y ratificaron su convicción.Se cuenta que cuando Knox estaba en Ginebra y se preparaba para hacer oír su “segundo toque de trompeta”, falleció María de Inglaterra. Encantado con la noticia y asumiendo que gozaría del favor y protección de la nueva reina –después de todo, la pelirroja era de su mismo "palo religioso”- hizo las maletas y se puso en marcha inmediatamente para presentar respetos a la soberana…no imaginó que la culta Isabel había leído con mucha atención The first blast of the trumpet against the monstruous regiment of women. Sin disimular su contrariedad (y repulsión) la quinta y última monarca de la dinastía de los Tudor, condenó el folleto oficialmente por decreto real y prohibió al autor poner los pies en Inglaterra, no sin antes advertirle que ese “The first blast…” sería “The last blast”, el último toque- atropello contra las mujeres, o el hombre se quedaría sin instrumento para tocar…cualquier cosa. Por supuesto, después de la mayestática orden, la trompeta de Knox, enmudeció. Notita: En 1564, años después de su polémico panfleto, Knox –viudo y largo cincuentón- volvió a casarse con una joven de 17 años…pariente lejana de su odiada María Estuardo.Fuentes:. Knox, John. The First Blast Of The Trumpet. Edición reimpresa. Kessinger Publishing, 2004. Wiesner, Merry E. Women and Gender in Early Modern Europe.New Approaches to European History. Cambridge University Press, 2000. Pág. 288. Fauré, Christine. Enciclopedia histórica y política de las mujeres: Europa y América. Traducido por Marisa Pérez Colina  Ediciones AKAL, 2010. Pág. 80. Wik[...]



¡Genias!

2014-03-20T15:30:40.152-03:00

Dostoyevski, Mahler, Picasso, Curie, García Márquez, Wilde… cada uno de estos personajes, tuvo una genia en su vida. Las damas que compartieron la pequeña crónica cotidiana con un hombre eminente, muchas veces fueron invisibles para la historia. Una buena parte de ellas son desconocidas, rostros sin nombre o nombres sin individualidad que asoman tímidamente en cartas, diarios o memorias. Casi todas las mujeres de hombres notables conocieron a sus aladinos cuando ellos eran apenas, una estrellita más en el universo indiferente. Las genias acompañaron las primeras inspiraciones, las primeras y grandes frustraciones y no pocas veces, las penurias de la miseria. Practicaron alpinismo intelectual, consolaron, soportaron berrinches y vivieron en la enrarecida atmósfera que suele rodear a un creador y su obra. ¿Salieron de una lámpara maravillosa? Quizás sí, quizás no. Sin embargo, con su abnegación, talentos especiales y estoicismo hicieron posibles más de tres deseos… Anna Grigoryevna era una joven educada, de belleza serena y modales suaves. Trabajaba como secretaria cuando conoció a Fedor Dostoyevski, veintiséis años mayor, pobre como laucha, epiléptico y jugador empedernido. El hombre había pasado un tiempo a la sombra del presidio por un robo menor y sin dudas, estaba lejos de ser el candidato ideal para Anna. Cuando le preguntaron a ella qué futuro le esperaba al lado de ese perdedor, respondió:”El mañana es sólo un ayer diferido”, la frase mostraba su carácter especial y ese talento literario que le permitió comprender profundamente al escritor. Mientras Dostoyevski escribía, afiebrado y apartado del mundo, Anna comenzó su propio diálogo con un diario personal. Recién treinta años después de la muerte del autor de Crimen y Castigo se conocieron algunas de estas páginas que la misma mujer prudentemente, pasó por un cedazo para no empañar la imagen del genio. Era verdad que Fedor jugaba todo el dinero a la ruleta para luego reprocharle no ser más elegante... pero él era un niño caprichoso y a veces desvalido, que se dormía con un cigarrillo entre los dedos. Sin Anna Grigoryevna y su devoto amor, el fuego hubiera consumido a Dostoyevski antes de dar luz a sus más grandes obras. De Alma Mahler se sabe que era una belleza y brillaba en los salones frecuentados por las élites sociales e intelectuales de la Viena de fin de siècle. Los profesores del conservatorio le auguraban un promisorio futuro en composición, que no se cumplió. Alma se enamoró como una loca de Gustave, otro artista excepcional, y cuando se casó con él prometió ser una obediente esposa y nunca jamás volver a incursionar en la creación musical. ¿Competencia? ¡De ninguna manera! “Sería algo degradante para ambos” le aseguró el genio y Alma enterró (o casi) sus sueños musicales. A escondidas y en silencio «Qué duro es ser tan despiadadamente privada de lo más cercano al corazón» confesó alguna vez, la mujer compuso algunas hermosas páginas musicales, destellos de un talento truncado. Y es que el apasionado y genial compositor y director austriaco cuya obra marcó el cenit de la evolución de la sinfonía romántica, necesitaba que esa mujer velara por él, lo protegiera y le ayudara a construir la leyenda. “Yo no fui la amante de Picasso, él solo fue mi amo” declaraba la hermosa y talentosísima Dora Maar antes de perder la razón y entrar en una fase mística has[...]



MMXIII

2014-03-20T15:33:30.534-03:00






Felix dies Nativitatis, Felix sit annus novus, gente querida. Nos reencontramos el próximo 3 de marzo con más Mujeres con Historia. ¡Mi abrazo para todos! 

Susana Peiró
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Modelo 2013

2014-03-20T15:40:20.137-03:00

(21 de diciembre y sereno. La consummatio mundi, que fatigó profecías a lo largo del año, finalmente no se produjo y el viejo mito, cuidadosamente doblado y guardado, espera hasta la próxima vez) Mientras comenzamos a cerrar el trajinado 2012 y aprovechamos la pausa para reparar y poner a punto nuestros espíritus, proponemos dar una nueva mirada a un viejo transporte: La Nave de los Locos.La Stultifera Navis, traducida como La Nave de los Locos o de los Necios, fue escrita por el alemán Sebastian Brant y publicada originalmente hacia fines del siglo XV. La obra satírica y moralista, narra la historia de un barco lleno de locos que navega hacia Narragonia, la Tierra de los Tontos y nos pinta en cuerpo y alma una sociedad que ha cortado amarras con la Edad Media y no encuentra puerto. Príncipes, lacayos, hombres, mujeres, blasfemos y usureros lucen envueltos en un centenar de necedades intemporales, en la sinrazón del mundo y la ridiculez de los hombres. Nada es demasiado viejo y mucho menos novedoso para nosotros en esta composición literaria, donde aún hoy podemos ver nuestras propias contrahechuras. Michel Foucault –quien dedicó a la Stultifera Navis el primer capítulo de su Historia de la Locura en la Época Clásica (1961)- afirma que barcos como éste existieron realmente y tenían la misión de llevar lejos de los muros de la ciudad a los insensatos. El agua los purificaría, la navegación los libraría de la incertidumbre de su suerte, el viaje, sería el último de sus días.Quizás sin proponérselo, Brant creó un nuevo tipo de literatura, influyó en grandes escritores y sobre todo, nos dejó la imagen imborrable de esos locos expulsados de las ciudades y vagando a la deriva. Locos, prisioneros de su misma partida y del mar, la masa oscura de sus propios valores; locos que representan a la Humanidad toda, con sus pecados y vicios. (1) Sebastian Brant, La Nave de los Locos.(2) Fragmento de Otras Inquisiciones. La creación y P.H. Go/sse. Jorge Luis BorgesFuentes:. Revista de Filosofía. Brant, Sebastian. La Nave de los Locos.. Araos Bralic, Josefina. “La Nave de los locos de Brant. Un viaje de la Humanidad hacia la locura”. Brant. Sebastian. La Nave de los Necios. Ediciones Akal 2011. Foucault, Michel. Historia de la Locura en la Época Clásica. Wikipedia, enlaces en texto.Imágenes: Internet /Esta es mi nave de los locos/ de la locura es el espejo./ Al mirar el retrato oscuro, todos se van reconociendo./ Y al contemplarse todos saben, /que ni somos ni fuimos cuerdos,/ y que no debemos tomarnos por eso que nunca seremos./ No hay un hombre sin una grieta, /y nadie puede pretenderlo;/ nadie está exento de locura, /nadie vive del todo cuerdo/ (1) Stultifera Navis por Hieronymus BoschSe rumorea que una Stultifera Navis Modelo 2013 está anclada en un puerto cercano, esperando que la abordemos, para cumplir con nuestro destino de locos sin rumbo y siempre a punto de naufragar. Sin embargo, ese porvenir inevitable, preciso, puede no acontecer, porque, según nos asegura el Poeta: Dios acecha en los intervalos.(2)Felix dies Nativitatis, Felix sit annus novus, gente querida. Nos reencontramos el próximo 3 de marzo con más Mujeres con Historia. ¡Mi abrazo para todos!Google[...]