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PROFESOR EN LA SECUNDARIA





Updated: 2017-12-11T04:08:45.739+01:00

 



Gracias. Hasta siempre.

2016-07-25T22:25:50.757+02:00

Siento que ha llegado el momento temido y anhelado. Profesor en la Secundaria va a poner punto final a su recorrido tras casi once años de publicaciones. Más de ochocientos posts, unos 20000 comentarios y largo el millón de páginas vistas, ha sido el resumen de su historia que ya deja de ser presente. Es o ha sido un blog que se ha basado en el aula, que se ha hecho a partir de ella. Mi situación va a cambiar y esto deja de tener sentido. Agradezco enormemente a todos los que en un momento u otro en estos años me habéis seguido y comentado. Ha sido un placer estar presente en los debates de nuestro tiempo en el campo educativo. No he pretendido ser un gurú sino expresar mi modo de sentir y mis contradicciones, tan evidentes, explorando un proceso de pensamiento y emociones muy complejo. Doy por cerrada esta etapa, no sin pena, pero probablemente abra otro blog en que daré salida a otras reflexiones porque esto de escribir me supone una gran satisfacción. Ojalá que la educación sea una de las cuestiones prioritarias en la agenda política y que se consiga un pacto de estado al respecto, aunque lo dudo. Cordiales saludos a todos. [...]



Martín&Zakia, una tragedia de amor y odio

2016-06-02T16:49:07.797+02:00

allowfullscreen="" class="YOUTUBE-iframe-video" data-thumbnail-src="https://i.ytimg.com/vi/7JSKjR5GtDI/0.jpg" frameborder="0" height="266" src="https://www.youtube.com/embed/7JSKjR5GtDI?feature=player_embedded" width="320">Trabajar en un instituto de “máxima complejidad social” con casi un setenta por ciento de alumnos procedentes de la inmigración tiene aspectos muy interesantes. Es como un crisol de la sociedad real en que se abordan cuestiones que en otros centros “menos complejos” ni siquiera sospechan. En base a esa riqueza social ha habido una sorpresa y estímulo para nuestro centro situado en el barrio de Sant Ildefons en Cornellà de Llobregat. Un par de profesores con ganas de implicarse han llevado a cabo un proyecto videográfico en forma de largometraje (67’) que ha obtenido el lunes 30 de mayo el primer premio del Consell de l’Audiovisual de Catalunya  (CAC) en la categoría de profesores. La película en que han intervenido casi una treintena de alumnos de diversos cursos se llama Martín&Zakia, una tragedia de amor y odio. Los profesores se llaman Mario Durán el director y Sonia Martínez Megía, la ayudante de dirección y distribuidora. Nuestra peli, en la que tuve un pequeño papel de tendero racista, desarrolla la historia de Romeo y Julieta en Sant Ildefons. Dos muchachos, ella de origen marroquí y musulmana y él, español del barrio de toda la vida, se encuentran en el mercadillo de los jueves y sienten un flechazo el uno por el otro. Es una historia de amor apasionada entre ambos jóvenes que se enfrentan a sus diferentes orígenes representados por bandas rivales en el barrio. Las escenas se rodaron totalmente en el barrio. Son reconocibles las calles y callejones, pintadas, comercios, ventanas, ropa tendida, las casas de los protagonistas, el instituto y su formador que intenta evitar estos enfrentamientos violentos entres las bandas, promoviendo trabajos conjuntos. La película tiene un ritmo trepidante con persecuciones, enfrentamientos, música, amor y muerte.La película se ha hecho con medios muy precarios a nivel técnico. Ese es el principal handicap para llevar esta película más allá de certámenes escolares. Se basa en el buen conocimiento de las técnicas cinematográficas, reconocidas por diversos premios al director, y el voluntarismo absoluto de dos profesores entusiastas. El orgullo que sintieron los chavales el otro día al recibir el galardón en el barrio más exclusivo de Barcelona, Sant Gervasi, fue extraordinariamente motivador. La mezcla cultural de nuestro instituto animó el CosmoCaixa. La película no se puede ver públicamente por problemas legales con la autorización de los protagonistas menores de edad. Mañana se exhibirá en la FNAC de la Illa Diagonal a las 18.00 h. Tengo la impresión de que esta vertiente documental y social no está siendo aprovechada por el cine español. Tenemos verdaderos filones de historias en barrios que habitualmente no salen en las noticias. Nuestros resultados académicos están lastrados por nuestra realidad poliédrica, pero somos un referente, los centros como el nuestro, de una complejidad y riqueza extraordinaria. En estas calles de Sant Ildefons surgió el dúo Estopa, cuyo bar originario, La Española, está a cien metros del instituto. Cuando bajo o subo por las escaleras de nuestro centro, multicolores y animadas, siento un orgullo muy especial por pertenecer a este mundo académico tal vez en los márgenes. Luchamos por que estos muchachos acrediten la ESO y que sigan estudiando. Nuestro bachillerato es deficitario, pero nos sentimos estimulados cuando muchachas musulmanas llegan a la universidad en circunstancias muy difíciles. Desde luego, la realidad que vendrá, que está viniendo, no nos sorprenderá a los que trabajamos en centros como el nuestro. De momento, estos días vivimos el momento dulce del premio a nuestro instituto. Sin ningún presupuesto, solo con voluntad se hizo esta película totalmente con actores sin ninguna experiencia previa.[...]



Los relatos de la escuela

2016-05-27T01:45:38.782+02:00

El bloguero Aitor Lázpita, autor del blog GramáticaParda, publica un interesante post en el blog colectivo Tres tizas que lleva por título Las historias de Aitor Lázpita. He comentado en el blog pero las reflexiones de Aitor me parecen tan sugerentes que las continúo desde mi ángulo personal.Aitor viene a decir que todo individuo, toda institución, toda colectividad ... se basa en una historia o conjunto de historias que vienen a ser la expresión de unos mitos. No son los datos biográficos o históricos, no, es la construcción literaria que se hace de ellos. Así todos tenemos una historia personal que es el modo en que contamos a nuestro personaje en medio de las circunstancias. Da igual si en esta historia hay literaturización, construcción ficticia, reelaboración, porque de hecho la hay siempre. De ahí esa pasión que tenemos los seres humanos por que nos cuenten historias o reelaboraciones más o menos literarias. El problema está en que hay historias que no se comparten, que hay diferentes relatos para explicar la política, la sociedad, la escuela y de allí surgen planteamientos más o menos conservadores o más o menos progresistas, basados esencialmente en los citados relatos que los nutren. ¿Por qué, incide Aitor, la escuela da lugar a relatos tan disímiles y es imposible articular una narración común para crear una ley educativa consensuada –añado yo-? ¿Qué relatos hay sobre la escuela? ¿Sobre los profesores? Uno entiende que se ha metido en un buen berenjenal. Y en seguida surgen ideas base o fuerza sobre el periodo de secundaria: Por un lado: enemigos de la escuela garaje o aparcamiento, necesidad del esfuerzo (una palabra cargada de semántica muy compleja), contra la trivialización del aprendizaje, disciplina, rigor, densidad, competitividad, orden, conocimiento, profesor como organizador, jerarquía, solidez, contra la escuela como guardería, contra una escuela banalizadora, igualadora por lo bajo, vulgarizadora, creadora de individuos gregarios y mediocres, adaptados al capitalismo... Por otro: contra la escuela desmotivadora anclada en el siglo XIX, preparación de un futuro inminente, motivación, emociones, juego, inteligencias múltiples, renovación metodológica y pedagógica, generación de nuevos modelos de aprendizaje, el rol del profesor como cooperador, conocimiento extendido en red, tecnología, trabajo interdisciplinar, aprendizaje significativo y cooperativo, estructura no jerárquica, inclusiva, no competitiva, relación con nuevas realidades, nuevos paradigmas, nuevos modelos organizativos, fomento de la creatividad... Pero... Un claustro es una institución de los institutos que reúne a todos los profesores de variadas edades y materias y en ellos se hallan instaladas historias o mitos sobre el papel de la escuela y sus roles como profesores. Cada profesor tiene interiorizado un esquema básico –a menos que sea simplemente un vividor- y lo intenta aplicar según sus posibilidades. Intenta que sus alumnos aprendan. ¿Pero lo consigue? ¿Aprenden sus alumnos? ¿Qué aprenden? ¿O solo memorizan y olvidan? ¿Es capaz de crear un modelado cognitivo que dé fundamento al proceso intelectivo? ¿Repiensa su modelo o cree que tiene ya un relato consistente para narrar la escuela? Para pensar las historias que nutren nuestras ficciones habría que conversar, habría que compartir experiencias, reflexiones, reelaborar nuestros mitos, intercambiar, pero un claustro de profesores es un organismo casi anodino por lo que yo conozco. Predominan las instancias conservadoras que desconfían de las innovaciones, no son profesores que se renueven metodológicamente y desconocen conceptos fundamentales que están surgiendo, no son curiosos. Tienen su librillo como cada maestro. Unos buscan esto y otros buscan lo otro, pero raramente o nunca se comparten dudas y metodologías. Cada uno está encerrado en su burbuja y apenas sale, solo para respirar. Tiene sus mitos ancestrales, básicos, esenciales. El aula es el reino del [...]



Relatos adolescentes, un filón...

2016-05-22T22:07:29.916+02:00

Sigo leyendo novelas a velocidad de crucero. He tenido que tomar la decisión de priorizar la creatividad, la originalidad y la coherencia narrativa por encima de la corrección sintáctica u ortográfica. Hay relatos muy potentes, cuestionables ortográfica o sintácticamente. Los leo dejando que me asombren en sus propuestas creadoras. Sé, lógicamente, quiénes los han escrito y a veces me parecen concordantes en temas y forma con los autores. Si no, les pasó una aplicación que se llama Plagium para detectar imposturas y plagios. He descubierto hasta ahora dos claras de relatos sacados parcialmente de Wattpad, un poco de aquí, otro poco de allí. Otro está basado en un vídeojuego con sus personajes y circunstancias y no soy capaz de aquilatar el grado de plagio del mismo. Tengo que hablar con la autora.Pero es más la sensación de sorpresa al adentrarme en sus pequeños relatos y dejarme seducir por su capacidad narrativa y la realidad que alumbran. Me fascinan los relatos de mis alumnas marroquíes –al margen, digo, de la corrección ortográfica y sintáctica-. Son relatos de corte romántico que describen con una gran delicadeza el mundo de las adolescentes musulmanas, su coquetería y su concepción del galanteo amoroso. No puedo decir sino que es alucinante asistir a esta presentación inocente de las relaciones amorosas en el seno de la sociedad musulmana. Alguno de los relatos, con no sé bien qué distanciamiento respecto a la autora, me ha dejado clavado en el asiento, sin palabras. Esta muchacha ha expresado algo terrible de un modo absolutamente ingenuo. Su intención al escribirlo era una, pero el lector cuando lo lee queda con una sensación próxima a la estupefacción más profunda. En otros relatos rezuma, en cambio, un optimismo y una felicidad al encontrar la protagonista al hombre de sus sueños y ser aceptado en la familia. Son relatos púdicos y castos en que no hay cuestionamiento de las cosas en un modo totalmente tradicional. Y estas muchachas tienen claro que ser mujeres es ser esposa de un hombre al que se quiere por encima de todo y para tener hijos con él. Pero lo narran de un modo con una naturalidad que cautiva. Me sorprende el uso de los recursos narrativos de un modo bastante eficiente. Los relatos se leen bien y el lector disfruta con ellos. No dejan de ser expresión del mundo que late en estos adolescentes de quince años. Sospecho que el relato novelado de esta extensión (20-30 pags) expone una respiración natural para estos muchachos que encuentran en él la ocasión de revelar un discurso y una arquitectura que suele funcionar aceptablemente bien. Es evidente que un relato requiere previamente de unas reflexiones previas. Hay que pensarlo. Hay que elegir el punto de vista narrativo, el tema, la ilación de acontecimientos, el foco del relato y el tempus. Y lo hacen contrastadamente bien para ser el primer relato novelado de su vida. Para muchos, tal vez sea el último también. El fluir del tiempo es esencial en un relato. A veces pasa rápido y otras veces es lento y minucioso. Los personajes se van dibujando y definiendo de un modo intuitivo. Esta ingenuidad ante el relato es provechosa porque simplemente se han planteado que había que hacerlo y lo han hecho, a veces componiendo relatos bastante extraños e inquietantes. Hay, en cambio, una muchacha que cuando la conocí en primero de ESO me manifestó que quería ser escritora. No me ha entregado la novela. La espero con expectación. Tal vez se exija mucho a sí misma y carezca de la frescura con que sus compañeros han iniciado el proceso narrativo. Otra muchacha de aspecto gótico y mente enigmática no lo ha presentado todavía. Fue una de las que primero se interesó por la idea cuando la planteé hace seis meses. Una compañera lo explica –que no la haya entregado- con que tiene demasiadas cosas en la cabeza y le cuesta focalizarse en una secuencia concreta. La observo y siento que tiene mucho que decir pues su mundo presuntam[...]



En plena sesión de lectura.

2016-05-19T18:31:30.823+02:00

allowfullscreen="" class="YOUTUBE-iframe-video" data-thumbnail-src="https://i.ytimg.com/vi/ZN8rei8dIBA/0.jpg" frameborder="0" height="266" src="https://www.youtube.com/embed/ZN8rei8dIBA?feature=player_embedded" width="320">Estoy en plena sesión de lectura de las novelas cortas de mis alumnos. Es una tarea fascinante enfrentarme a estos textos que expresan la realidad existencial de estos muchachos de quince años. Tener quince años no es cualquier cosa. Son tres lustros. Dos de niñez y uno de pubertad y adolescencia. Más o menos. Tienen la niñez a flor de piel Y por eso les parece tan lejana. Pero hace un plis plas vivían en un mundo infantil. Así los recibí hace tres años cuando llegaban de primaria. La novela es un desafío de primer orden y en ella experimentan sus límites en un territorio incierto. Pienso que el ejercicio de escribir veinte o veinticinco páginas es algo importante. Mucho. Claro que hay quien cuyas páginas están plagiadas de relatos de Wattpad. Lo detecto en seguida. Ello me produce una honda tristeza porque al desafío han contestado con un engaño feo. Podían haber hecho otra cosa si el reto les superaba. Por ejemplo, un muchacho georgiano, que tiene la materia suspendida, me ha escrito un relato sencillo pero humanamente precioso de cuatro o cinco páginas que trata de su nostalgia de Georgia, su madre y el descubrimiento del amor. Sé que no tiene un gran dominio del lenguaje pero ha hecho lo que ha podido. Sin trampas. A este muchacho lo eché de clase hace un mes por llamarme gilipollas. Fue expulsado del centro tres días, pero sé que sintió profundamente sus palabras. Tal vez había tenido un mal día. Sé que está desorientado, nada más. No he leído todavía todas las novelas. Quiero leerlas con placer. Sentarme y disfrutar con ellas. No siempre es fácil. Es como dejarles un instrumento musical y decirles someramente cómo funciona y esperar que lo toquen bien. Es probable que todo rechine, que haya demasiada ingenuidad, que se violen aspectos fundamentales de la lógica narrativa, que el lenguaje sea demasiado pobre, que las imágenes no fluyan, que no sean capaces de comprender cuáles son las claves ocultas del relato para subrayarlas y singularizarlas. Un relato es una ilación lógica de algo que fluye por dentro. Una melodía interna que hay que saber que existe. Andrés, el protagonista de mi post anterior ha escrito una novela de corte siniestro. Una especie de thrillersangriento. Se titula Maldad y tiene un subtítulo ¿Qué pasa cuando dos malvadas mentes se unen? También eché de clase a Andrés no hace mucho. Pero no pasa nada. Ser profesor, según lo entiendo yo, es reconocer sus posibilidades y alentarlas. En ese descubrimiento hay mucho de combate cuerpo a cuerpo, en el que pueden surgir a veces chispas. No es una edad fácil la adolescencia. Y no es fácil mi situación según la estoy viviendo. En muchos momentos siento una honda melancolía. Acabo de leer una novelita, presentada en cuartillas en lugar de folios. Se titula Soledad. Es de una muchacha que obtuvo la máxima nota en su ensayo sobre el mundo de Kafka, el Odradek que ya expliqué aquí. Esta novela me ha dejado boquiabierto. Es exactamente lo que  anhelaba leer. Lo que no me atrevía a esperar. La obra de una joven narradora que ha escrito un relato prodigioso. Es como haberle dado un piano y que ella me hubiera interpretado un Nocturno de Chopin por pura intuición. Es un relato espléndido por el que fluye, sin estridencias, con una suavidad maravillosa, una profunda y desoladora tristeza, la tristeza que yo intuyo en esos ojos de una muchacha de quince años cuya vida no tiene que ser fácil. La he escrito dándole mi opinión de su pequeña novela y animándola a que no deje de escribir, expresarle que tiene un don. El lector tenaz que es este profesor intuye dónde hay un narrador en ciernes. Puede que esto sea un comienzo o puede que no. Quién sabe. Yo no sé nada. Pero e[...]



Hablando de sintaxis

2016-05-13T20:50:05.294+02:00

                    allowfullscreen="" class="giphy-embed" frameborder="0" height="319" src="//giphy.com/embed/12rAnflZmaSlA4" width="480">Nunca fui bueno en sintaxis en mi colegio ni brillé en la universidad en las asignaturas lingüísticas. Ya he dicho en otras ocasiones que mi pasión era la literatura. Tuve que analizar mucho en mi colegio donde el latín fue obligatorio tres cursos, y la sintaxis era fundamental. Mucho tiempo después me veo enseñando sintaxis a mis alumnos, la básica: estructura de la oración, clases de oraciones, tipos de complementos... Utilizo un recurso audiovisual muy interesante, el editor de análisis sintáctico EDAS. Hacemos análisis cada semana, salen a la pizarra digital y analizan oraciones sencillas simples y compuestas. Los temas los he expuesto mediante vídeos de la Flipped Classroom. Creo que soy didáctico y ameno. Busco ser práctico, creo que no lo hago del todo mal ... pero no consigo que mis alumnos aprendan las nociones básicas de sintaxis, a veces algo tan simple como reconocer el sujeto y el predicado. Ya no digamos el Complemento Directo, Indirecto, Circunstancial, Predicativo, Agente... Haga lo que haga parece inútil. Hay algunos que directamente entregan el examen en blanco. Hemos analizado más de ciento cincuenta oraciones en clase. No han captado nada. Otros confunden totalmente los conceptos y no se aclaran para nada. Es como si estuviera intentando introducirles en el chino. Hay muy pocos que alcancen cierta fluidez en el análisis de oraciones sumamente sencillas. Comento el tema con mis compañeros de departamento y coinciden conmigo en esa sensación de fracaso desmoralizadora. Una de mis compañeras lleva con sus alumnos desde primero de ESO y ahora en cuarto siguen sin saber nada la mayoría. Ignoran qué es un verbo transitivo aunque ella lo ha explicado repetidamente. Otra compañera asume esa realidad, pero estima que se da por satisfecha si alguno lo capta. Tal vez sea demasiado pronto, y lo irán asimilando cuando lleguen a bachillerato. Yo sé que he de prepararles para el siguiente curso (cuarto) y para el bachillerato los que pasen. No es posible una elección mía en que me diga que no lo voy a abordar porque luego se me pedirían explicaciones de por qué no lo he hecho. O aunque no se me pidieran, yo sentiría que no lo había hecho bien. Lo cierto es que siempre que he intentado plantear la sintaxis básica no he obtenido resultados que pasaran de la sensación de desastre generalizado. La lengua es un mecanismo articulado, pero analizar las piezas que lo componen parece extremadamente difícil. Yo recuerdo las dificultades que tenía cuando lo sufría a los doce y trece años. Puedo comprenderlos. No son chavales que estudien. Fuera de la clase es un hábito que no se da. Tareas sí, pero estudio, no. Mis compañeros de departamento anhelan volver al libro de texto de papel, frente al uso de ordenadores y libros digitales que utilizan ahora. Yo soy un firme partidario del ordenador como instrumento prodigioso y creo mis propios materiales no utilizando el libro digital. En cierta manera me he inspirado en las pedagogías avanzadas que he conocido en internet donde he debatido abundantemente durante más de once años. Mi blog me ha permitido conocer enfoques novedosos aunque no he asistido a jornadas tipo EABE, NOVADORS, TELEFÓNICA... Supongo que la pregunta es qué deberían saber estos muchachos al acabar la ESO. En mi departamento se da mucha importancia a la morfología y la sintaxis. Yo lo asumo aunque tenga mis reparos al respecto. Pienso que para ellos será mucho más relevante el escribir una novela, uno de los proyectos del año, que todo el análisis gramatical que hemos hecho. Solo en la práctica se puede aprender. No se trata solo de explicarles cómo se escribe una novela corta sino de animarles a hacerlo. El desafío es mayúsculo. Ahí sí[...]



Carta imaginaria a Andrés

2016-05-09T08:15:22.260+02:00

                                                 Aura Garrido, actriz de El ministerio del tiempoNo sé si leerás esta carta, pero yo la dejo aquí. A este blog le quedan dos telediarios y ya no tengo mucho que perder. Te conocí cuando eras un niño de doce años. Ahora tienes catorce o quince no lo sé muy bien. Eres un alumno peculiar de una promoción que me ha hecho revivir y volver a sentirme creativo y luchador. Había perdido buena parte de mi fuerza en el camino. Asistes como alumno a mis últimos días como profesor y los dos sabemos que hay una intensa comunicación subterránea. La hubo cuando eras un niño y te escribía mostrándote algunos haikus que había escrito. Me sorprendió el tono maduro que tenías cuando me contestabas, tono que contrasta con el muchacho festivalero y charlatán que eres en el aula. Muchos profesores opinan que eres terrible, que eres de la piel del diablo, que desmontas todo, que eres imposible. Yo les oigo y me doy cuenta de lo que oculta tu imagen externa, tal vez un sarampión adolescente que necesita ser desobediente y rompedor. Tiempo tendrás de ajustarte a la sobriedad de comportamiento en sociedad. Sin embargo, lo habrás notado, soy muy observador. Soy muy consciente de vuestras luchas íntimas, de todo aquello que está soterrado y pugna por emerger. Detrás de tu pose dicharachera y rebelde hay un creador, no sé muy bien de qué. He visto textos muy buenos tuyos y espero con delectación tu relato. Lo presiento interesante. No se trata solo de que sea bueno formalmente, sino de que la experiencia que lo fundamente sea verdadera. Que sea un documento de vuestro aquí y ahora, de vuestra potencia imaginativa y vital. Sé que la novela no es un ejercicio al alcance de la totalidad de los que estáis en clase. Pero para algunos de ellos, habrá un hito en su vida que será este relato. No he tenido ocasión de lanzar grandes discursos y soflamas en clase, así que mucho no me has escuchado. Pero me has seguido tal vez puntualmente en el blog y has sabido lo que había detrás de lo que hacía. Es la pasión de enseñar, el rugido del tigre antes de salir definitivamente de escena. Una vez me detuvo la policía por participar en un happening con mis alumnos. Es una historia que he contado en el blog y que volveré a contar algún día en un libro que quiero escribir que se llamará La pedagogía salvaje. Me he equivocado muchas veces. Supongo que todos nos equivocamos. Pero siempre he intentado que la literatura fuera un magma que incendiara los corazones adolescentes. Hay libros que solo se entienden en la adolescencia. En esa etapa de cambio formidable que sufrís en pocos años. Físico y mental. Dejáis irremediablemente atrás el mundo de la niñez para adentraros en el mundo adulto. La literatura ha sido el fundamento de mi vida. Desde que fui muy niño leí y leí, y sigo leyendo varias horas al día. Es un cuento infumable el que expresan algunos de que no hay tiempo para leer. Lo hay si es una prioridad absoluta el hacerlo. Si es un eje de tu vida. Has escrito que no dejarás de escribir nunca, así que colijo que tienes en ciernes una vocación de escritor. Es el momento de comenzar. Tienes un larguísimo sendero ante ti. La literatura es un fuego insaciable como lector, que es lo que he sido yo, y como creador, algo para lo que no he estado dotado salvo estas torpes entradas en un blog que pocos leen. Si quieres ser escritor, tienes un mundo apasionante dentro de ti mismo por descubrir, y habrás de agudizar la observación del mundo que te rodea. Además habrás de leer sin tregua, ir descubriendo los mundos literarios que te seducen. Hay tantas maravillas dentro de los libros, Andrés, que es difícil hacerse idea de tal riqueza. Me he pasado la vida leyendo y[...]



A propósito de un examen de sintaxis

2016-05-04T18:41:33.866+02:00

Hemos empezado mayo y siento en el ambiente compartido de alumnos y profesores síntomas de fatiga. Es el noveno mes de curso, la primavera arrecia, y los corazones van basculando poco a poco hacia otras dimensiones menos galácticas. Es la hora del esfuerzo final, el sprint de los campeones, la última cuesta, la más empinada, la que lleva al reino académico de Ávalon. Un curso es corto o largo, depende de si lo estás viviendo o lo recuerdas en perspectiva. En perspectiva es un latido, un tic del reloj, un vistazo a derecha o izquierda y poco más. Pero es largo si lo vives día a día, clase a clase, unos como profesor y otros como alumno. ¡Qué de conocimiento esparcido en las mentes! ¡Qué de letanías y homilías piadosas que llevan poco o nada al esfuerzo supremo! Un curso académico es una ceremonia metódica que corresponde al tiempo cíclico. Circular. Una vuelta más sobre el eje. Un giro más en torno al sol. Y en medio, el crecimiento de estos muchachos que andan por aquí. Llegaron con doce años, casi niños, y salen ya con ansias de mayores, de querer revertir el curso del cosmos a su imagen y semejanza. En definitiva eso es la vida. Una lucha entre el yo y el mundo. Entre ese universo pequeño en que nos despertamos cada día y la comprensión de todo lo que nos rodea. Un cruce a veces dulce o dramático. Doloroso siempre. Porque vivir es aprender a llevarnos con el dolor. Hacerlo nuestro. Y trascenderlo. Un instituto con su trajín frenético de centenares de adolescentes que luchan y crecen para comprender dónde están en relación a sí mismos y a los demás. Suben y bajan por las escaleras, gritan, se pelean, se aman, sienten la amistad como nunca mas se vuelve a percibir, la traición, la burla, el sinsentido... No han leído a Shakespeare pero no hace falta, forma parte de la cultura inconsciente de nuestro mundo. La vida es una pasión ciega, una obra de teatro donde unos personajes se agitan y no entienden que están representando ora una comedia, ora una tragedia. La máscara de la risa y la del llanto no están tan alejadas. Yo los veo y siento sus vidas palpitantes, lujuriosas de vitalidad, de esperanza, de fe en sus propias existencias a pesar de las dificultades. Y yo estoy dentro de ese caudal tormentoso de sentimientos que son como torrentes que hay que amansar. Hoy un alumno me preguntaba qué significaba temperar y yo le he dicho que lo que hacemos los profesores cuando entramos en el aula. Calmarles, llevarles a algo que centre su atención, un ejercicio, un tema, una lectura ... Su inercia latina los lleva a la dispersión. No son muchachos finlandeses, no. No viven cerca de la Laponia que los enfría. No. No son chinos ni coreanos dóciles y disciplinados. No, son pasionales e indóciles, llevan en su genética el ADN del Mediterráneo. Una propensión al grito y a la hoguera. El profesor paladea cada instante de ese fluir vital a lo largo de diez meses cada año. Y cuando llega mayo, y la calor, la fatiga hace su aparición. Igual que historias de sensualidad y de deseo. Hoy pasándoles la película La casa de Bernarda Alba dirigida por Mario Camus en 1987, han sentido el prodigio de la obra en total silencio, solo roto por la masturbación con su sombra de Martirio, la mujer más interesante de la obra de Lorca. No es Adela ni Bernarda Alba. No. Esa casa cerrada entre sombras y luto donde solo hay silencio y pasiones sexuales desatadas. Como este instituto mezcla de casa de Bernarda Alba y el patio de Monipodiocervantino. Un azar, un caos incierto en que nos agitamos representando una obra en que nosotros somos magos del conocimiento del siglo XXI y ellos seres más sedientos de vida que de otra cosa. Y llegan valoraciones de lo enseñado y lo aprendido, y los profesores se quedan siempre con un gesto que si alguien pudiera fotografiarlo se haría de oro[...]



Cómo escribir una novela juvenil sin morir en el intento

2016-04-30T16:08:04.998+02:00

Se aproxima la fecha de entrega de la novela breve (20-25 pags) que han de presentar mis alumnos de tercero de ESO. Quedan dos semanas. Se la encargué hace unos seis meses y ha planeado dicho proyecto sobre ellos desde entonces. Es un combate subterráneo que va creciendo en el túnel de la creación y la motivación íntima. Veo a muchos desconcertados buscando inspiración cuando en un principio parecieron tener las cosas más claras. La hoja en blanco los aterra. No me extraña. Sé que es importante para ellos, pero son ellos precisamente quienes han de encontrar la salida a este enigma que tienen planteado. En conversaciones con ellos salen propuestas como los finales abiertos o cerrados, la autoficción, los temas o tonalidades de la novela: triste, de amor, de terror, el diseño de los personajes... Los hay silenciosos que llevan el tema en el interior de su caletre pero que no han dejado de pensar en él. Los hay más expansivos que cuentan algo de la novela. Las fechas se acercan y eso supone una tensión acrecentada sobre el proceso de ideación y realización. Este es un buen caldo de cultivo. Sé que no todos las van a presentar a pesar del alto valor que tendrá en la nota de evaluación. No puedo imponer que todos y cada uno de ellos la escriban, pero intuyo que un alto número lo hará. Les atrae o magnetiza. Y les horroriza. Como a cualquier escritor, como a cualquier poeta, como a cualquier bloguero cuando tiene que escribir un post. Por experiencias anteriores, sé que esta novela será inolvidable en su vida aunque no vuelvan a escribir nunca más de ese modo.Este proyecto busca precisamente generar esa tensión en que son como personajes enjaulados y han de buscar una salida del laberinto montado por los investigadores. La única salida fascinante es escribir la novela dejándose la piel en ello. Construir un mundo imaginario con sus propias leyes. Sin embargo, hay otra salida en el comienzo del laberinto donde hay una puerta enorme abierta para escapar sin ningún riesgo. Simplemente, no escribirla. ¿Qué harán?[...]



Chernóbil como metáfora existencial

2016-04-26T09:37:40.514+02:00

Hoy hace treinta años de la catástrofe nuclear más espantosa de la historia. El 26 de abril de 1986 estallaba el reactor 4 de la central de Chernóbil lo que estuvo a punto de provocar una explosión termonuclear que fue evitada por el sacrificio heroico de centenares de miles de liquidadoresque se expusieron a niveles de radiación inimaginables, lo que llevó a que miles de ellos murieran o quedaran gravemente afectados. La ciudad de Pripiat a tres kilómetros de la central fue desalojada y sus habitantes jamás pudieron volver a ella. Se creó un círculo de protección de treinta kilómetros que continúa todavía. La noticia tardó unos días en llegar a occidente pues la URSS censuró todo tipo de noticias al respecto. Aquella fue la catástrofe de origen técnico más grave de la historia de la humanidad. Chernóbil está en Ucraniapero los efectos devastaron a la vecina república de Bielorrusia, patria de Svetlana Alekxievich que publicó en 1997 un libro estremecedor, Voces de Chernóbil, que recomiendo vivamente porque aquello no es algo que deba ser olvidado.Era la era Gorbachov y su política de apertura de la URSS. Esta catástrofe, junto a las graves consecuencias de la intervención en Afghanistán, supusieron el final de la URSS como estado soviético. Rememoro aquellos días de abril de 1986 y no recuerdo que tuviera clara idea de la dimensión de la catástrofe que estaba teniendo lugar. Ha sido leyendo el libro de la Premio Nobel Alekxievich cuando he sido consciente de aquello. Fue el final de una era. El homo sovieticus, producto de la educación socialista de la URSS, se enfrentó con una altísima dosis de sacrificio de su vida por los demás, a aquello que fue peor que una guerra. Miles y miles de liquidadores (soldados, trabajadores, pilotos) se ofrecieron para intentar apagar aquello y construir un sarcófago para el reactor.  Todos los que estuvieron en Chernóbil y sobrevivieron – miles y miles murieron abrasados- fueron estigmatizados y quedaron marginados y aislados. Aquellos hombres eran héroes y recibieron medallas pero no eran buenos para tener hijos. Los árboles se pusieron rojos por la radiación, luego pasaron al naranja. Los niños aprendieron que todo estaba contaminado. Que no debían tocar la yerba, las flores, los árboles. A aquellos niños que vivieron aquello se les acabó la niñez de repente. Ya jamás rieron. Hubo centenares de miles de abortos, el análisis de tiroides arrojó niveles de radiación 300 veces superiores a lo normal. A las ancianas les salió leche de los pechos, radiactiva, claro está. La radiación se transmitió genéticamente y aquellas madres pasarán dicha carga a sus potenciales hijos.  La edad media de los bielorrusos descendió a cincuenta años. Desaparecieron los pájaros. Hoy día la naturaleza en torno a Chernóbil es hermosa, radiante en primavera, pero todo está contaminado por centenares de miles de años. El comunismo saltó por los aires. La vida soviética se había acabado. Los rusos aprendieron a decir “yo” en lugar del “nosotros”. Se había terminado un sistema de valores colectivo del que muchos se sentían orgullosos. El estado mintió y no protegió a sus ciudadanos. La central había sido construida con apresuramiento, sin ninguna calidad, y en ella no había ni un físico nuclear pero sí numerosos comisarios políticos. Fue la crisis de un modo de vida. Los burócratas soviéticos creyeron que podrían controlar la reacción en cadena del reactor, que obedecería sus órdenes. En algún sentido fue peor que la guerra, pues en esta, se sabe dónde está el enemigo. Se puede entender, pero aquello no. Nadie estaba preparado para lo que pasó. Chernóbil fue una metáfora existencial, un símbolo de la impotencia del ser humano frente una catástrofe incontrolable. [...]



Félix de Azúa y el sistema educativo catalán.

2016-04-22T18:55:01.204+02:00

Hace unas semanas Félix de Azúa en una entrevista manifestó algo parecido a que en Cataluña en la escuela se enseñaba a odiar a España. Pongo aquí el enlace a su entrevista en La Vanguardia. Esto fue en vísperas de su ingreso en la Real Academia Española. Félix de Azúase ha trasladado a vivir a Madriddesde que nació su hija.No he leído a Félix de Azúa, lo reconozco. No soy consciente de su obra literaria, pero esto no me va a servir para denigrarle ni para insultarle ni para condenarle al infierno de los réprobos catalanes, víctimas de autoodio como muchos han querido hacer con Azúa. Llevo treinta y siete años en el sistema educativo catalán. Evidentemente mi visión es parcial, solo conozco aquello que he vivido en los centros en que he estado. Vi que sus afirmaciones levantaban olas de reprobación contra él desde muchos ángulos de la comunidad educativa o desde sectores muy variados que vieron en sus declaraciones algo abominable y vergonzoso. Miserable leí en algún sitio. ¿Es cierto que en Cataluña se enseña a odiar a Españaen las escuelas? Es algo muy arriesgado sostener esto sin un adecuado y sutil análisis. Tal vez es escribir con trazos gruesos un sentimiento que tiene algo de real pero que expresado así es poco adecuado. Yo no diría que en los centros de enseñanza se enseñe explícitamente a odiar a España, al menos de forma generalizada, pero sí que se actúa de forma coordinada para vivir sin la presencia de España o lo español. En efecto, nada hay en el sistema educativo que evoque a España, en todo caso, se menciona de pasada algo sobre un “estado español” que está en alguna parte pero lejano y en todo caso nunca de forma afectuosa o cálida. Cae sobre esa expresión una frialdad absoluta. Esto no quiere decir que algunos profesores sí que prediquen, los hay, desdén y rencor contra esa realidad. Desde los medios de comunicación desde luego todo lo relacionado con lo español en cualquiera de sus formas es considerado rancio, casposo, facha, españolista....En cualquier fiesta, en cualquier celebración, en cualquier objeto como una agenda escolar, se omite totalmente cualquier referencia a España, país en el que se supone que estamos dentro. Ni a sus fiestas. Es obvio que el día de la Constitución es tabú. O el doce de octubre. Yo no diría que se educa en el odio, pero sí en el desdén, en la distancia, en la omisión completa de esa referencia que para muchos de los que están detrás es odiosa, claro está. El término España no existe en la realidad educativa catalana. Es objeto de una omisión clamorosa. Es algo que es tan palpable que no nos damos cuenta siquiera. Para mí profesor de lengua sé que es totalmente inapropiado que yo escriba en ningún sitio administrativo que soy profesor de lengua española. Lo soy de lengua castellana, que es tolerada siempre que no se salga de los cauces discretos donde debe estar. Nadie nos persigue, lo digo por propia experiencia de tres décadas largas en el sistema educativo catalán, pero sabemos que hemos de ceñirnos a unas normas implícitas que ya se aplican de forma inconsciente. Hoy por ejemplo, en la fiesta de Sant Jordi, ninguna referencia a Cervantes. Celebración festiva, animada, participativa, emocionada, todo lo que se quiera. Premios de escritura en lengua castellana y catalana, es bien cierto. Pero cuidado con salirse del tiesto celebrando algo que es ajeno a la tradición cultural propia. No digo que fuera reprimido, no, pero no se suele hacer, por lo que sea. Me imagino la situación en Francia y se me hace inconcebible. En un centro de enseñanza que no se hiciera mención jamás de la palabra Francia, y que se evitara toda referencia a la literatura francesa, o que la bandera tricolor no pudiera ondear de ninguna man[...]



El Quijote y yo

2016-04-17T20:10:23.621+02:00

Con motivo del cuatrocientos aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, propongo un juego literario en el que en cien palabras habréis de expresar vuestra relación con el clásico más clásico español. ¿Cómo fue vuestra lectura? ¿O no lectura? ¿Qué tiene de vivo la obra de Cervantes? Si lo detestas, también la opinión es valiosa. Yo comenzaré con el primer comentario. [...]



Escuchar, tomar apuntes y redactar como estrategias

2016-04-15T17:47:26.314+02:00

He descubierto recientemente una nueva herramienta educativa que se llama Linguoo. Está disponible para dispositivos móviles android y apple. No sé si se puede descargar en el PC o en el MAC. En todo caso, se puede generar un enlace y colgarlo en el correo o EDMODO y se puede acceder a sus archivos.¿De qué se trata Linguoo? Consiste en una colección de audios sobre noticias de actualidad y  artículos sobre asuntos candentes, agrupados en varias etiquetas como Cultura, Entretenimiento, Tecnología, Obras literarias, etc. Estas grabaciones duran tiempo variable. Las más interesantes son para mí las que duran de 3 a 6 minutos. Pero las hay de duración más extensa, incluso de dos horas cuando las grabaciones corresponden a obras literarias de extensión reducida. ¿Qué hago con ellas? Las cuelgo en EDMODOpara que puedan tenerlas mis alumnos y en clase les propongo un ejercicio muy interesante. El primero fue “Hay que controlar a las máquinas” que duraba 3 minutos y medio. La de hoy ha sido “Beneficios de tomar apuntes a mano” que duraba unos 6 minutos. He dividido la clase en dos sectores, los que tomaban apuntes a mano y los que los tomaban con el ordenador. Les he pasado una primera vez el audio sin pausas para que se quedaran mentalmente con las ideas principales. Hay que decir que no son innecesariamente complicados y sí muy interesantes por la selección de los temas. Esta ha sido la primera audición. En la segunda, tenían que tomar apuntes, ya en papel o con el ordenador. Esta primera toma de apuntes era el borrador. Luego tenían que adaptar dichos apuntes a un texto de unas diez líneas en que se recogieran claramente las principales ideas del texto. La limitación de diez líneas era un importante sesgo al ejercicio porque si hubiera sido por ellos, habría sido mucho más largo. Es importante que sea sintético y claro. A este resumen en diez líneas, se añaden cinco líneas más con su comentario personal sobre el asunto. Hoy era especialmente interesante el tema del audio pues sostenía que los apuntes tomados a mano se graban más profundamente en la memoria que los tomados con el ordenador cuya efectividad es mucho más superficial en la memoria a medio plazo. El tema les ha interesado y la clase ha sido muy productiva. El ejercicio de escuchar con atención audios interesantes es de primer rango. Luego que tomen apuntes sobre ellos es un ejercicio muy útil porque han de aprender a sintetizar, no escribiendo todo, primera tentación de ellos. Aprenden así a delimitar ideas centrales que luego han de expresar en un texto ya ordenado y corregido que es el que presentan al profesor, que espera con interés la mayor o menor habilidad de realizar esta tarea intelectualmente muy provechosa. No es lo mismo la voz del profesor, ya conocida y a la que se presta muchas veces poca atención. Enfrentarles a un ejercicio de audición, con voces y dicciones bien articuladas, es algo que ofrecía un hueco muy importante. Las noticias están en inglés y en español, algo que puede ser también muy productivo para profesores de inglés. Se unen así varias estrategias, pero el punto de partida son los sugerentes temas que aborda la selección de Linguoo, una excelente plataforma que va añadiendo continuamente audios. Supongo que una de sus virtualidades está dirigida a invidentes que tienen así un canal de audios actualizado y fresco. [...]



En veinte o treinta años el mundo será totalmente diferente

2016-04-09T19:12:37.605+02:00

He visionado un par de veces la entrevista de Iñaki Gabilondo a José Luis Cordeiro, que enlazo aquí y aquí, profesor de la Singularity University ubicada en Sillycon Valley y financiada por Google y la NASA. Estos vídeos me han llegado por el interesantisimo blog Patatitas Pochas, cuyo autor es Loiayirga, profesor de filosofía en una ciudad castellana. Son vídeos de unos veinticinco minutos pero animo a los lectores a verlos porque les abrirán caminos de reflexión fascinantes acerca del futuro que se nos va a abrir en 20 o 25 años. Ahora parece Ciencia Ficción pero los caminos que la ciencia y la tecnología están abriendo apuntan allí.En la conversación de Iñaki Gabilondo con Cordeiro se aborda una tesis que me ha dejado aturdido y es la de que en dos o tres décadas se podrá “curar” el envejecimiento y la muerte, algo que hasta ahora se había considerado como inmanente a toda especie viviente. Según Cordeiro, en los próximos veinte años se van a producir más cambios que en toda la historia de la humanidad y es perfectamente verosímil la idea de acabar con el envejecimiento y la muerte. Por lo que infiero este camino lo abren las células hasta ahora consideradas malignas que producen el cáncer, y que no mueren. Se reproducen indefinidamente mientras tienen órganos que colonizar. Se podrá hacer células que vivan eternamente. Esto unido a que se podrán cambiar órganos, cultivados con nuestras propias células y tejidos. Además en diez años se habrá conseguido abaratar el mapa del génoma humano de cada uno que hasta hace poco costaba mil millones de dólares. El coste que se prevé es de diez dólares y en dicho mapa conoceremos las enfermedades que habremos de prevenir y las tendencias de nuestro organismo que habremos de controlar. En veinte años se conseguirá prevenir el Alzhéimery el Parkinson, así como el cáncer que al final será nuestro gran aliado. Adelanta Cordeiro que será normal la telepatía, la comunicación inmediata de cerebro a cerebro; que nuestra conciencia y memoria se expandirá a la nube que guardará nuestros recuerdos y vivencias; se hará realidad la computación cuántica; dejaremos de matar animales para nuestro consumo puesto que “cultivaremos” la comida para producir carne artificial que tendrá el mismo sabor que la original. Los robots, con forma humanoide o no, serán normales en nuestra vida y estos poseerán autoconciencia y sentimientos. Según el entrevistado, en el parlamento de Corea del Sur se está debatiendo actualmente el tema de los derechos humanos de los robots, algo que resulta realmente sorprendente para las discusiones que se abordan en nuestro Parlamento. Asimismo es una hipótesis que se va a comenzar en dos o tres décadas la colonización de Marte con las espectaculares perspectivas que esto abre para la humanidad. Hay muchas más ideas en los vídeos pero me detengo aquí. La idea de la Singularity University es que se va a abrir una etapa que podríamos llamar la Post-Humanidad en que todos los factores que limitaban la vida humana serán rebasados y entraremos en otra etapa que ahora mismo se está gestando. En los próximos veinte años habrá más cambios que en toda la historia de la humanidad. Si esto es verosímil, estamos al borde un cambio trascendental de nuestra civilización humana. Se me ocurren muchas preguntas. Alguna las plantea Iñakial profesor Cordeiro como la superpoblación creciente en el planeta unido a que no morirán necesariamente los seres humanos. Estima este que la población mundial se estabilizará en torno a nueve mil millones de seres humanos. La colonización de Marte abrirá una salida importante para dicha población. Todo esto parece realmen[...]



¿Somos unos farsantes los que embellecemos el aula?

2016-04-09T13:15:28.131+02:00

¿Embellecemos los resultados los profesores que hacemos la crónica de las aulas? ¿Contamos como en un cuento multicolor la vida y rendimiento de nuestros alumnos cuando aplicamos didácticas novedosas? ¿Queremos expresar al mundo educativo una realidad de color de rosa cuando esta, la mayor parte de las veces, no lo es tanto? ¿Realmente nuestras aulas son tan maravillosas como queremos hacer creer?Profesor en la secundaria lleva once años en la red. Creo que no debe haber blog que haya relatado con tanta plasticidad experiencias de fracaso y de desastre. A veces he rozado la pornografía emocional narrando la interioridad de un profesor al borde de estados sumamente oscuros que he vivido realmente en mi carne. Entonces en este blog predominaba un estado dolorosamente triste. A veces prefería escribir de otros temas que no fueran pedagógicos para no dar salida a ese río de oscuridad. ¿Entonces? ¿Cómo es posible que relate en este curso las cosas con tanta ilusión y expectativas positivas? ¿Es realmente la Flipped Classroom una didáctica tan extraordinaria que pueda dar realmente la vuelta a la clase? ¿Sus resultados son prodigiosos? Por simplona que parezca esta metáfora, manida y gastada, hay dos formas de ver el vaso, medio vacío y medio lleno. Si lo ves medio vacío, tus expectativas son menores, das mayor relieve a los problemas, a las disfunciones, a las horas que no han salido como pensabas, eres más consciente del lado problemático de las cosas. Esperas menos de los chavales, relativizas los resultados, ves los aspectos más angulosos de la realidad, se apodera de ti una sensación de cansancio y aflicción que te impulsa menos a pedir lo imposible. Eres más consciente de la grisura de la realidad. En cambio, si puedes ver el vaso medio lleno – no es una elección- tiendes a aumentar tus niveles de dopamina y trasformas con un cristal de colores la realidad. Ello te conduce a pensar de otro modo, a amplificar, a tener expectativas probablemente elevadas, a esperar muchísimo de tus alumnos y ellos –curiosamente- tienden a intentar equipararse a tu nivel de expectativas. Predomina más la euforia en tu estado de ánimo. Los problemas los ves como coyunturales y no les ves más recorrido que el que tienen. La dopamina es una sustancia legal, no está prohibida de momento. Se genera espontáneamente el que puede hacerlo. No siempre es posible. Y cuando cuentas, con altos niveles de dopamina, tus experiencias tiendes a verlas desde ángulos favorecedores. Y se nota cuando escribes en el blog. Claro que no todo es bueno, pero este estado eufórico se proyecta sobre los chavales y ayuda al encuentro con ellos a pesar de la grisura inevitable del curso que se hace largo y en el que realmente todo el mundo hace lo que puede. Mis experiencias en otros cursos han sido insatisfactorias. Pues en este curso anhelo que sean extraordinarias. Veo alegría en el aula, lucha por conseguir mínimos, trabajo bien hecho, no por todos pero sí por un sector interesante. Se me dirá que habría otra perspectiva que sería la realista, ni eufórica ni depresiva. Puede ser. Sin duda debe haber excelentes profesionales de esa visión intermedia seguramente provechosa. Y probablemente la más fructífera. Aunque en el medio en que me muevo los profesores no intercambiamos experiencias. Nadie parece estar muy satisfecho. Mi instituto es un centro de máxima complejidad y nuestros resultados no son brillantes. No pueden serlos. Estamos en otra liga. Supongo que entre mis compañeros debe haber simplemente profesores realistas, adaptados a los niveles medios de realidad. Que dan un valor relativo al aula, que no esperan resultados demasiado sor[...]



Algunas claves de la buena literatura

2016-03-31T17:47:13.426+02:00

La hora de literatura española de segundo de bachillerato supone un espacio al que voy lleno de ilusión, no porque a otras clases no vaya también con la misma actitud, sino porque allí puedo-podemos hablar de literatura en estado puro. Estamos leyendo Los pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán, una novela excelente que plantea un modo de entender la literatura que no es común para ellos, mis alumnos, un combinado altamente interesante y reducido. Hay alumnos de raíces cristianas o indiferentes y otros de formación musulmana. Y todos tienen que enfrentarse a una historia decimonónica compleja que aporta múltiples lecturas y consideraciones a las que vamos entrando en ese espacio de discusión que es la clase.En efecto, la hora se nos hace corta intentando diseccionar los dos capítulos que nos tocan cada día y que muestran la evolución de la historia que plantea la relación entre una mujer, Nucha, y un curita, Julián, enamorado platónica e inconscientemente de ella y que asiste a su desgracia en un matrimonio con el Marqués de Ulloa, que ha propiciado el propio sacerdote con la mejor de las intenciones o para estar cerca de ella. Lo sugestivo de la lectura es que todos han de entender que la novela no nos explica todo con pelos y señales, y nosotros, como lectores avisados, hemos de aprender a leer entre líneas. Están habituados a relatos en que todo se explica sin dejar espacio a la imaginación. Cualquier situación, en estos, es explicada y subrayada para que no quede lugar a ninguna confusión. Esta es la primera lección a la hora de enfrentarnos a un texto: no hay que esperar que nos digan todo. A veces es una leve sugerencia muy sutil que hemos de recoger y que a lo largo de la lectura se irá desarrollando. No es necesario subrayar lo obvio, sí releer para captar intenciones que en una primera lectura no nos son transparentes. Así los once alumnos y el profesor discuten abiertamente sobre las motivaciones de los personajes, el encadenamiento de los sucesos, la interpretación abierta de los mismos. Una buena obra literaria no nos da una explicación unívoca o tal vez no nos dé ninguna y hayamos de ser nosotros quienes descubramos las claves en una poliédrica discusión colectiva. Me sorprende la distinta interpretación que dan a los hechos los alumnos musulmanes que interpretan las cosas a la luz de su religión y no comprenden cómo en la realidad de los pazos de Ulloa, en que todos se dicen cristianos, pueden actuar de un modo tan anticristiano. Este es un aspecto que cuesta explicar pues para ellos debe haber una coherencia entre la religión y el comportamiento personal. Afortunadamente, la obra que hemos leído anteriormente es Don Juan Tenorio de José Zorrilla en que se plantea la vida de un libertino burlador de mujeres y matador de infinidad de hombres, que en el último segundo se arrepiente y es salvado y llevado por Inés al cielo por la gracia de Dios. Esto les pareció injusto, pero yo les expliqué que el catolicismo es así. Todos los personajes de los pazos, incluidos los orondos curas de la comarca del Cebre, son cristianos hasta la médula, pero actúan como si no existiera Dios, movidos por la maldad y los vicios más ominosos. Así es la vida, les digo. En el último instante recibirán confesión y podrán salvarse, se supone, al menos así nos lo han explicado. Otra cuestión magníficamente desarrollada en la novela, sin ningún discurso feminista o ideológico, es la situación de la mujer en el siglo XIX. Emilia Pardo Bazán fue una mujer independiente y enérgica que se cargó todos los tabúes respecto a su género femenino. Se casó muy joven pero posteriorment[...]



¿Lecturas elitistas en Secundaria?

2016-03-28T18:54:38.698+02:00

Me pregunto qué porcentaje de la sociedad española frecuenta los clásicos y pienso que es un mínimum irrisorio. Los libros más vendidos ya sabemos cuáles son, y está bien, es bueno que la gente lea, al menos es mejor que lea a que no lea. La escuela abre caminos de lectura que fácilmente se pierden en el tráfago de la realidad. Es más fácil no leer que leer. Esos clásicos que mencionas - los libros juveniles de actualidad- que deberían configurar el corpus lector en la secundaria no se consolidan. No llegan a ser clásicos. Son libros de circunstancias que apenas se repiten ya en el ciclo de tres años debido a la mutación continua de nuestros estudiantes y a que no alcanzan un mínimo de calidad. Cuando yo era adolescente había una biblioteca de clásicos juveniles (Julio Verne, Salgari, Richmal Crompton, Zane Grey, Karl May, Dickens -alguna de sus obras más accesibles-...). Nada de esto pasa hoy, así que difícilmente podemos hablar de clásicos juveniles, si acaso de libros más o menos dinámicos durante un ciclo y que pasarán rápidamente. Tú (me dirijo a Toni Solano, autor del blog Re(paso) de lengua) eres conocedor de estos libros juveniles y tienes blogs y alguna página de Pinterest sobre ellos. Es bueno que lean, claro. Es el único sitio donde se va a fomentar la lectura. Fuera de la escuela será muy extraño que sigan leyendo. Yo alterno libros juveniles con clásicos en el sentido estricto de la palabra. Así han leído conmigo obras de Jordi Sierra i Fabra, Carlos Ruiz Zafón, pero también a J. D. Salinger y ahora estamos con la lectura de La metamorfosis, tras otras lecturas de relatos cortos de Kafka. Sé que no son fáciles y no sé si entra esto dentro del elitismo que criticas y que tanto se teme en educación. No hay nada más condenable en una sociedad absolutamente horizontal que el elitismo. Aquel que destaque por encima de la multitud, hoz preparada para segarle la cabeza. Ese es nuestro mundo y nuestra realidad. Me pregunto hasta qué punto hemos asumido esa horizontalidad total para generar individuos adaptados a ello. Y la escuela debe formar también en consonancia horizontal. Así que ¿para qué los clásicos si responden a sociedades no horizontales, a sentimientos artísticos alejados de la muchedumbre con que se van a encontrar en la playa, en las calles, en los estadios, en los centros comerciales? La mayor parte de los clásicos que conozco -a menos que sean reinterpretados a la luz de nuestra filosofía de masas de fondo- son héroes aristocráticos, solitarios, individualistas, singulares, a contracorriente, y no es eso para lo que preparamos. Preparamos, no lo olvidemos, para una sociedad en que el centro de todo sean los tópicos y nada más que tópicos. Las redes sociales son una exposición universal del tópico. Las mutlitudes funcionan con tópicos que se van repitiendo inexorablemente. Los clásicos no encajan en una visión universalista del ser humano del siglo XXI. Y si alguien los lee con aprovechamiento, tendrá que ocultarlo para no ser segado por la maquinaria totalitaria del common sense al que hay que adaptarse con esfuerzo. La idea de que la escuela sea crítica y generadora de pensamiento autónomo no sé si se ajusta demasiado a la realidad porque hay que asentir a la Weltanschauung de nuestro tiempo y eso es lo que expresan los libros que las editoriales nos hacen llegar como juveniles, relevantes como lectura y solaz. El lector de clásicos en la escuela no será un individuo demasiado socializable. Una comentarista anterior pone como ejemplo que no deben darse libros que interesen solo a dos sino que ha[...]



Mi agradecimiento incluye el pagar por un bien cultural

2016-03-26T18:49:53.357+01:00

Estoy leyendo El vidente y lo oculto, una biografía de Rainer Maria Rilke escrita por el barcelonés Mauricio Wiesenthal. Es un libro muy extenso que me costó más de cuarenta euros. Me tomo un café bien cargado y me sumerjo en su lectura, subrayando con lápiz todo lo que me parece relevante que es mucho. La figura de Rilke es una de las más interesantes de la cultura europea. Algún día hablaré de él porque no es sobre ello que quiero escribir. No. Es una cita en voz de este estudioso y crítico que es Wiesenthal sobre lo que significa la cultura:"La cultura y, sobre todo, la poesía no son mercaderías de primera necesidad en los apetitos de la burguesía moderna. Solo gente muy sencilla y fina tiene la sensación de haber quedado en deuda cuando compra un libro. Pero el burgués moderno lo mide todo a precio de industria, entendiendo que el Estado carga ya sobre el valor de las cosas impuestos y compromisos sociales. Pocos salen de una librería pensando que un libro es un bien moral en peligro".  Me ha parecido una cita extraordinariamente oportuna, pero no solo la aplico a la literatura sino que creo que es extensible a la música y al cine.Cuando leo un libro que conecta con mi alma, cuando veo una película que también lo hace, siento un profundo agradecimiento a la mente o mentes creadoras que están detrás de ello. Y no puedo concebir que ese placer que he sentido pueda o deba serme gratuito. Entiendo que con mi aportación, aunque sea lejana, contribuyo a la continuidad de la cultura como valor fundamental para los seres humanos. Mi dinero es mi forma de comprometerme además de mi lectura entregada o mi contemplación de la película. La cantidad aportada es una forma de participación espiritual para la existencia de ese bien. No puedo asentir frente a esa concepción supercalifragilística que sostiene que toda la cultura ha de ser gratis y de libre circulación y que, por tanto, todo el mundo tiene el derecho de bajársela o copiársela sin ninguna restricción aduciendo argumentos peregrinos como su elevado coste o que todo se lo lleva la editorial. Robar un libro en una biblioteca se considera algo inapropiado y censurable, pero bajárselo de la red es tenido como meritorio y se hace sin disimulo y sin sentimiento de vergüenza. Y lo amplío a toda la producción cultural en el ámbito que sea. Este año de 2016 en el cuatricentenario de la muerte de Cervantes, apenas se habla de él como persona, como escritor. Sin duda, las instituciones españolas han estado descuidadas al respecto y no va a haber celebración o evocación solvente de la figura de Miguel de Cervantes. Espero que en el Reino Unido sean más agradecidos a lo que significó William Shakespeare, autor que murió en fecha muy próxima a la de Cervantes. No es extraño pues pienso que los británicos aprecian más el valor de la cultura que los españoles. Ya en su tiempo, este libro fue mucho más importante para los ingleses que para los españoles que lo tomaban por un libro chusco y ridículo. Don Quijote los hacía reír pero no vieron sus contemporáneos mucho más allá de un humor grotesco e incluso se tuvo a El Quijote apócrifo de Avellanedacomo un libro más valioso que el de Cervantes por mantener el decoro. Las ediciones que se hicieron de las aventuras del hidalgo castellano apenas reportaron beneficio a Cervantes que obtuvo un gran éxito popular pero escasamente compensado económicamente. Eran normales en su tiempo las ediciones piratas y no existían los derechos de autor como tales. El caso es que Cervantesmurió en la escasez, tal como vivió, sabiend[...]



El franquismo

2016-03-22T10:07:16.950+01:00

Nuestra vida política no logra desprenderse de esa etiqueta que la relaciona con una herencia del franquismo. No hay peor marchamo posible que alguien sea etiquetado como franquista. Entiendo que hay un intento por parte de las fuerzas de izquierda y progresistas de negar este periodo de la historia de España, una aspiración a hacerlo desaparecer como un periodo cargado de un aura criminal y maligna. Pocos o ninguno se atreven a reivindicarlo como una parte de la historia de España que tuvo su parte abyecta pero también su lado constructivo. Sin duda, el que esto escribe lo percibe como un periodo nefasto pero inevitable para la construcción de una España de clases medias. Yo lo viví de niño y de joven en las calles de una ciudad mediana en que no había oposición al franquismo. Formaba parte de nuestra realidad surgida tras una guerra civil que sacó nuestro lado más cruel y sanguinario. Yo lo tengo claro. Si hubiera vivido ese periodo de irracionalidad que fue la república y la guerra civil, hubiera elegido exiliarme por no identificarme con ninguno de los dos actores en aquella tragedia. Si no me hubieran matado los unos, me hubieran matado los otros. Hay una especie de leyenda sobre lo que significó la Segunda República y se la quiere ahora entronizar en los altares. Estuvo llena de terribles errores y su realidad fue que apenas tuvo defensores de verdad.  Los anarquistas y los socialistas revolucionarios despreciaban esa ficción burguesa que era la república. Por el otro lado, los monárquicos y las derechas siempre desconfiaron de ella. Y una buena parte de los españoles sintieron heridos sus sentimientos religiosos de forma gratuita por una especie de odio irracional a todo lo que significaba la iglesia y el catolicismo. Percibo en un sentir de la izquierda el querer volver a aquel periodo de triste memoria como si fuera algo digno de ser celebrado. No, no lo fue. No puede tacharse de la realidad a una buena parte de un país que se siente conservador. Imagino que en ciertas mentes de la izquierda hay un deseo inconfesable de hacer desaparecer física o mentalmente a todo lo que significa el otro lado del espectro político desde una supuesta altura moral que no comprendo. ¿Puede construirse un país sin la presencia de la derecha? ¿Por qué cuando se habla de un partido como Ciudadanos simplemente se lo etiqueta ya con el marchamo de derechas y eso supone ya una tautología que significa que es despreciable y que ya carece de toda legitimidad moral y política? No sé si Ciudadanos es de derechas, pero ¿qué pasaría si lo fuera? ¿Anulamos y hacemos desaparecer ese sentimiento de centro y conservador de ciertos aspectos del terreno de juego político? ¿Tachamos de un plumazo una forma de sentir? ¿Los sometemos a desinfección ideológica, los mandamos a un psiquiátrico para reeducarlos? ¿Aniquilamos a todo lo que signifique PP? Percibo una suerte de odio larvado con ese término miserable que se estila que es “facha”. En ese adjetivo se resume la clave de toda la tragedia de España. La incapacidad de convivir ante el otro que es diferente. No me cabe duda de que la derecha en este país ha sido en buena parte intolerante. Lo ha sido, es cierto. Pero ha sido capaz de construir algo. La izquierda ha sido en su historia, destructiva, sectaria, dividida en mil y una tendencias enfrentadas entre sí y no ha reculado ante los medios más violentos y ominosos para ejercer el poder. En la transición, PCE y PSOE se adhirieron a un pacto de convivencia que respetaba la realidad plural de lo[...]



Mis alumnos son decididamente imperfectos

2016-03-20T11:38:02.109+01:00

De la información a que exponemos a nuestros alumnos durante un curso ¿cuánta se retiene? ¿Un ochenta por ciento? ¿Un sesenta? ¿Un treinta? ¿Un diez? ¿Un cinco por ciento? ¿Nada? Multipliquemos la información que damos por ocho o diez materias todas importantísimas. ¿Se puede procesar toda la información, incluso siendo un alumno ideal que estudiara seis horas diarias después de las clases? ¿Qué tipo de alumno sería este? ¿Tendría tiempo para leer, para pensar, para ser, si se dedicara con ahínco a estudiar sin límite cumpliendo a la perfección con todas las tareas encomendadas? Pero nuestros alumnos no son así, al menos los míos no lo son. Reconozco su imperfección para ajustarse al modelo que anhelamos todos los profesores, como una especie de superhéroe de los docentes pero, a la vez, profundamente insatisfactorio. Lo habitual es que tengamos alumnos con circunstancias distintas, con procesos mentales que provienen de una evolución intelectiva peculiar, con mayor o menor memoria, con mayor o menor capacidad comprensiva, con más o menos interés, con mejor o peor disposición emocional, con problemas personales o familiares, económicos, anímicos. El resultado es que nuestros alumnos son imperfectos, no responden a un canon de ningún tipo. Pero lo fascinante es que son interesantes en su imperfección. Y con esa imperfección, unida a la nuestra propia, es con la que debemos trabajar.Estoy convencido de que el profesor que fui en otro tiempo que quería embutir cada día cien unidades de conocimiento a ritmo acelerado para cumplir el programa, para satisfacer mi ego y sentirme exigente, hoy no tiene sentido para mí. He oído hablar del Slow Learning pero hasta ahora no me daba cuenta de que yo lo estoy practicando al desarrollar la lengua y literatura, no en cantidad de unidades de conocimiento sino en profundidad. Crecimiento hacia abajo y hacia arriba y no en número de kilómetros alcanzados por decirlo en alguna manera. No seremos maratonianos sino alpinistas y espeleólogos. Me gusta esta idea que lleva a ahondar o escalar. El conocimiento es infinito. Su vastedad inabarcable. Pero si conseguimos que un porcentaje significativo de jóvenes se enamoren del conocimiento como mecanismo para comprender sus propias vidas, eso será un hito irrenunciable. Y esto es lo que me interesa. Quiero que se hagan preguntas, quiero que vivan experiencias únicas. Quiero que mediante un ritmo pausado, lento tal vez, utilicen el lenguaje como medio de autoconocimiento. Quiero que la literatura con mayúscula entre en sus vidas. No busco violentarles, ni forzarles a aprender. Mi clase más que un gimnasio o una pista de pruebas es un parque con glorietas, con jardines, con estanques, con fuentes, con rincones, con bancos para charlar donde se expresa la fuerza de su adolescencia impetuosa y el profesor es un visionario que mira lejos y hacia dentro. Sabe que no importa la cantidad sino la hondura y el ritmo es incierto. Cada uno tiene su ritmo. No puede forzarse algo que es fruto de la evolución individual. Pero hay que aderezar el proceso con gotitas de magia y un aprendizaje en espiral o tal vez concéntrico. Los centros de aprendizaje hay que estimularlos. Se aprende por intuición no por repetir sin saber qué se dice. Hay un momento en que uno se da cuenta de que las cosas adquieren sentido. Hay un momento en que se unen el significante y el significado, y ese instante es iluminador. Si no, recuerden la escena de la película El milagro de Anna Sullivan. Tras una lucha denodada de la mae[...]



Tras una tarde de evaluaciones

2016-03-15T21:27:25.638+01:00

Mi humor no es bueno tras una maratoniana tarde con tres sesiones de evaluación seguidas. No sé si es mi perspectiva divergente o que, en cierta manera, me despido, pero no me he sentido muy cómodo entre mis compañeros durante el desarrollo de las citadas sesiones. Tengo la impresión de una constante futilidad en los juicios acerca de los muchachos. No trabaja, no se esfuerza, no presenta el dossier, parece en la luna de Valencia, tiene novia, no me hace los deberes, podría hacer más, no estudia, suspende los exámenes... Así repetido indefinidamente en un tono monocorde y cansino. Estudiar es un pasaje al que se accede con sufrimiento y la visión de los profesores alienta sobre todo la rutina, el cumplimiento de tareas monótonas, la memoria para el examen, y la presentación dichosa del dossier. Nadie ha mencionado ni valorado la creatividad ni la imaginación, ni el lado crítico de nuestros alumnos. De hecho estos son valores ajenos a la evaluación. Ese cedazo de la evaluación convierte en una masa homogénea y grisácea al conjunto de los alumnos. Es como si un tribunal compuesto por diez profesores grises juzgara con cierto afán de venganza la fuerza y el colorido de veinticinco alumnos, sus capacidades y su ímpetu adolescente. Me asombro de la grisura de una sesión de evaluación en que no hay ningún contenido que tenga un ápice de idealismo y sí un contenido escéptico que premia, sin excesiva alegría, el sometimiento, la burocracia y la mediocridad. Profesores grises resabiados premian a alumnos grises que presentan el dossier, hacen los deberes y estudian para el examen. Esta es la cuestión. La generación de una casta de burócratas cumplidores pero sin el más mínimo toque personal.Por algún conducto tengo acceso a la opinión de diversos alumnos inteligentes que no se centran en las notas del instituto. Es como si no les concedieran valor excesivo salvo para ir pasando discretamente o incluso quedándoles varias materias. Y son los más creativos y lúcidos. La opinión de los profesores es sumamente negativa acerca de ellos. Yo no hago exámenes de memorización ni pido dossier y promuevo la imaginación y la creatividad. Hay alumnos poco escolares o nada académicos que tienen mucho que aportar pero que son arrollados por el sistema. Uno de ellos suspendía todo menos mi materia en la que sacaba muy buena nota. La impresión sobre él era demoledora. Sus dossieres son desastrosos, la letra es ilegible, no hace los deberes, está que no se entera de nada, es la pasividad en persona, la apatía total, está pero no está ... Yo no suelo hablar pero ahí he reaccionado ante la opinión unánime de la Junta de Evaluación. Para mí –he dicho- es un alumno muy imaginativo, que tiene una memoria excelente, que tiene una capacidad lingüística espléndida y que tiene un mundo personal muy rico que está descubriendo en medio de una resistencia tremenda frente al medio. Quiero dejar constancia de que no concuerdo con la opinión mayoritaria y que pienso que es un alumno que puede ser superdotado con un perfil de fracaso muy fuerte porque no le interesa lo que oye en clase. Para mi sorpresa no lo han negado. Era para ellos un alumno enigmático que no se adaptaba a la criba burocrática. No se han reído ante mi sospecha de que pueda ser superdotado, y a continuación han pasado a otro tema. No les ha importado nada esa posibilidad ni que tal vez haya que tratarlo de otra manera. O descubrir sus resortes. Mi silencio durante el desarrollo de las Juntas er[...]



¿Dónde están las píldoras azules?

2016-03-15T07:51:03.089+01:00

Sigo desde hace un tiempo a la documentalista, periodista y cineasta brasileña Eliane Brun. Recientemente se tradujo uno de sus artículos en El País titulado ¿Todo inocente es un hijo de perra? El artículo me interesó vivamente. Lo resumiré en breves trazos: En nuestro mundo ya no hay, como en Matrix, la posibilidad de tomar una píldora azul que nos haga vivir en la ilusión de que somos reales. La píldora roja es para tomar conciencia de que nuestra vida la dirige Matrix y salirnos del sistema convirtiéndonos en rebeldes. Eliane Brum recurre a la película mítica para expresar que el hombre del siglo XXI, en virtud de internet, las redes sociales y la difusión de la información, ya no puede alegar desconocimiento de las atrocidades que se cometen en el mundo en nuestro nombre. Eliane habla de diversas situaciones como el terrible maltrato animal en cadenas industriales de producción, a imagen de los campos de exterminio nazis, a que enfrentamos a los cerdos, vacas, pollos, etc, para que lleguen a nuestra mesa. Nadie desconoce que cuando un filete de buey está en la bandeja del supermercado lo es por un proceso que incluye el horror más estremecedor. Además se calcula que para producir una hamburguesa se ha utilizado más agua en su proceso que la que gastamos en dos meses de duchas en casa.Tampoco desconocemos que nuestros móviles y su coltán ha producido masacres y terribles explotaciones humanas en África para surtirnos de tan preciado elemento. Ni desconocemos que la ropa barata que está en las tiendas en que compramos está producida por la sangre y la falta de derechos laborales en países donde estos derechos son inexistentes. Ni desconocemos que cada día se arrasan centenares o miles de hectáreas de selva –incluidas las poblaciones indígenas- para producir alimentos para nuestro mundo como la soja, tan apreciada en las comidas alternativas. O los biocombustibles. ¿Qué decir de la sobrexplotación pesquera, la desaparición de especies marinas para surtirnos en los supermercados y que tengamos todo a punto en nuestra cena? ¿Qué decir –añado yo- del tráfico de armas que engrasa las economías de muchos países incluido el nuestro? No podemos ser inocentes. Todo nuestro bienestar está basado en situaciones siniestras que sostienen nuestro mundo, aplastando naciones y continentes enteros, así como especies animales que solo existen en campos de concentración para surtirnos de variada y rica alimentación. ¿Cómo ser ético en un mundo sin ilusiones, en el que cada acto implica la tortura y el sacrificio de otro?En Matrix se podía tomar la píldora azul y vivir en la ilusión. Nosotros solo podemos abstraernos con el cinismo. Saber y decir que es inevitable. Que las cosas son así y no pueden ser de otra manera. Con la boca chiquita nos solidarizamos con los refugiados que están llegando a centenares de miles a Europa pero no imaginamos que esos centenares de miles vinieran a nuestro país como están llegando a Alemania. Nos horrorizamos con las fotos de los refugiados pero pronto nos acostumbramos a ello. Nada nos quita una buena digestión. Cuesta tan poco ser solidario sin más compromiso...Pasé este artículo de Eliane Brum, que os aconsejo leer, a una compañera sensible y generosa de mi instituto. El artículo llega a decir que tomarse un croissant con mantequilla implica una cadena de horrores difícil de imaginar. Mi compañera se sintió indignada con el artículo y reaccionó visceralmente en c[...]



Habría que derribar las paredes de las aulas

2016-03-09T07:12:39.881+01:00

La Flipped Classroom es un invento prodigioso, al menos para mí. La clase se libera de esa rémora que es la explicación de un tema por el profesor, algo que se me había hecho a lo largo de mi historia como uno de los momentos más insufribles, ya que se es consciente de la tensión del aula que no fija su atención y se distrae permanentemente si no es que ya se produzca una desconexión ante las palabras del profesor que no para de ver movimientos e interrupciones de todo tipo que contrapuntean la explicación. Y ya sabemos que una explicación debería ser esencialmente breve. Es raro que puedan mantener los alumnos la atención más de doce minutos en algo, si es que esa atención se produce. Claro que hay excepciones, esos alumnos ideales que siempre existen que tienen una capacidad de atender mucho más desarrollada, pero no es lo general.Así que no tengo que explicar teoría. Aleluya. Esa se la doy por medio de vídeos que ven en casita cuando están solos y sin distracción. Toman apuntes que me entregan al día siguiente. Unido al vídeo hay preguntas que deben contestar. Lo he explicado en múltiples ocasiones, pero no he resaltado lo libre que se convierte la clase sin ese peso alevoso de la teoría. ¿Qué se hace en clase, pues? Profundizar, dedicarnos a aprender, fomentar la curiosidad, hacer esquemas y mapas mentales, ejercicios de léxico, retos de escritura –que les encantan-, y, últimamente he descubierto a través de mi cuenta en Netflix, la plataforma de series y películas a que me he suscrito, que hay una sección dedicada a los documentales. Y los hay muy interesantes sobre todo tipo de temas en general con un enfoque avanzado en la conciencia planetaria, y muchos protagonizados por jóvenes que quieren cambiar su modo de estar en el mundo. Otros son sobre el cambio climático, el trabajo esclavo, las drogas, música ... Actualmente les estoy pasando un vídeo sobre una muchacha de su edad -14 años-, Laura Dekker, que en 2010 protagonizó, tras una lucha en los tribunales, su sueño de dar la vuelta en mundo en solitario en velero. El vídeo refleja los dos años de su periplo en solitario y los lugares en que recaló mientras recorría los tres océanos del mundo a la vez que nos va contando su historia, su relación con sus padres, el día a día en el barco, trufado con expresiones juveniles que ellos encuentran cercanas, sus muecas, su forma de pasar el tiempo en larguísimas singladuras de más de veinte días sin ver tierra. El vídeo está en holandés e inglés y tiene subtítulos en castellano. Es prodigioso el interés que tiene para ellos este vídeo. El ambiente en la clase es de atención total aunque van planteando preguntas de cómo podía hacer tal y tal cosa la protagonista. La figura de Laura, que tiene su misma edad, repito, es de un magnetismo poderosísimo para ellos. ¿Quién no ha soñado liberarse de las clases y hacer lo que uno quiera? ¿Quién no ha tenido sueños de libertad total que parecen irrealizables? Levantarse cuando uno quiera, comer a la hora que quiera, no soportar a profesores aburridos ni a padres pesados. Ella, Laura, logra todo eso. Consigue patrocinios para su viaje y se lanza, con el apoyo de su padre, a recorrer los siete mares en soledad. Pero cuando llegue a sus escalas también pasará días y días en diferentes lugares compartiendo su pasión con personas que la harán de su familia. Todo esto nos lo cuenta el vídeo. Sus dos años de vacaciones en un[...]



La muerte del profesor

2016-03-05T00:28:22.958+01:00

Es tanto lo que se puede hacer en un aula que en cierta manera ser profesor es un oficio de alquimista en proceso de búsqueda de la piedra filosofal. No descarto ningún método y abrazo toda dinámica que nos lleve a caminos inéditos. Entiendo la labor del profesor como la de un constructor de un mecano cognitivo con infinidad de piezas que pueden dar lugar a artefactos dispares. No hay dos ingenieros iguales, ni las piezas son las mismas ni los métodos y estrategias pueden ser idénticas nunca. Además tenemos el factor tiempo. Toda enseñanza se sitúa en un momento histórico, un fragmento del tiempo, el externo, el que da el calendario, y, por otro lado, un tiempo interno, el que viven los protagonistas que están en el aula. El profesor tiene un reloj biológico interno y los alumnos –cada uno- otro. El resultado de este ensamblaje pedagógico-existencial es altamente interesante. El profesor va cambiando a lo largo de su historia. Pasa procesos, asume riesgos y fracasos, alcanza éxitos y va aprendiendo generalmente solo. Este es un oficio muy solitario, aunque sea una soledad extraordinariamente acompañada.Se mezcla todo en una coctelera utópica y ucrónica: tiempo, método, existencia, conocimiento, estrategia, procesos paralelos... se le añade un catalizador y he ahí  un resultado, como podría haber sido otro. He vivido algunos cursos anodinos. No podría controlar el proceso. Me faltaban ingredientes intelectuales. Y el resultado era realmente deplorable. Lo había intentado pero todo había sido un fracaso. El profesor en tal caso, pasa momentos malos en el aula y sale del curso con un sabor de boca amargo. Una mezcla de espíritu de supervivencia anímica, una dosis de olvido, un par de meses de vacaciones, y vuelta a empezar. Algunos han criticado estas largas vacaciones de los profesores comparadas con el resto de los trabajadores, pero esto quiere decir que no se es consciente del proceso que vive el profesor a lo largo de un curso normalmente agotador y extenuante. Un curso es un viaje en el que se parte a alguna parte, se recorre una larga senda, y termina en una muerte simbólica. El profesor muere a final de curso. No solo es la extenuación anímica, es también un grado de postración en que se cae sin fuerzas. Hace falta un tiempo de transición para renacer de nuevo, un bar-doen la filosofía hinduista y budista. Un tiempo de reconstrucción intelectual y existencial. Esto es lo que viví este verano pasado. Acabado el curso, comencé a idear el curso siguiente. Indagué en internet, busqué experiencias, vi vídeos de TED, releí textos que tenía olvidados, leí otros que me abrieron el planteamiento de la neuroeducación y fui consciente de que en mi trayectoria más fructífera había aplicado lo esencial de esta disciplina: la presencia de la emoción en el aula, la búsqueda continua de novedad en mis planteamientos educativos, y la idea de juego como elemento constructor de la clase. Descubrí así el Flipped Classroom o clase invertida, una idea realmente operativa si uno está dispuesto a indagar y experimentar. La clase se hace en casa por medio de vídeos y la duración de la clase queda totalmente libre para profundizar en la materia. Los vídeos son una herramienta espléndida. Los grabo yo mismo. Llevan vistos unos treinta y tres. Comenzamos a dos por semana y cubrimos la totalidad del programa de historia de la literatura. Luego iniciamos la sint[...]



El proyecto ODRADEK

2016-02-29T18:51:44.662+01:00

Sin haberlo previsto me he encontrado durante este curso con una ilación de temas en tercero de ESO que pueden crear la idea de proyecto. El hilo conductor es Kafka. Un tema anómalo dentro del programa. Soy consciente de que es un elemento perturbador a su edad. Y que puede no atraerles demasiado leído a palo seco. Porque ¿qué me encuentro cuando voy a clase de tercero de ESO? Muchachos a los que les gusta el fútbol, chicas enamoradas de Justin Bieber, lectoras impenitentes de libros románticos que afloran en sus ratos de distensión. ¿Por qué Kafka? Porque, en esencia, les enfrenta al más alto grado de la ambigüedad literaria. Ellos y la inmensa generalidad de los lectores quieren que los relatos sean claros, que se extraiga de ellos una moral, que se den suficientes explicaciones para que todo quede nítido y no haya lugar a dudas, que acaben bien con la victoria del lado bueno de las cosas –el amor, el héroe, el ideal- que les depare un rato de distracción amena sin mayores complicaciones...Nada de esto sucede con Kafka. Ni es fácil extraer el sentido de sus relatos –si es que acaso tienen alguno-, ni expresan una moral vencedora que no sea el aplastamiento del protagonista, ni al final todo queda claro y sí más bien asombrosamente abierto y extraño, ni gana el lado bueno ni es seguro el rato de distracción con estas historias... Soy muy consciente de que a este autor hay que ilustrarlo, leerlo con ellos, hacerles asistir a un universo narrativo extraordinariamente complejo y ambiguo. No puedo dejarles solos con él. Kafka no es un contertulio cómodo. Sobre su literatura se han dado interpretaciones de todo tipo, pero me quedo con la lectura de Borges que anima precisamente a no extraer ningún símbolo o mensaje recóndito en sus líneas que no sea puramente literario en la cercanía del mundo onírico. De este magma sale el proyecto ODRADEK. Acaban de leer Kafka y la muñeca viajera de Jordi Sierra i Fabra, que les ha encantado –los que lo han leído, claro-. El siguiente que leerán sera La transformación –antes conocido como La metamorfosis-. Hay una edición muy barata que encargaré en Amazon para ellos. Lo leeremos casi íntegramente en clase. Pero antes de eso vamos a agitar el tema Kafka. Primero una exposición fotográfica sobre La transformación cuyo centenario fue el año pasado. Vamos a traer una veintena de fotos que un colectivo joven presentó en una exposición reciente. Pero también ellos elaborarán un proyecto –el llamado ODRADEK- que consiste en crear un objeto imaginario –la idea está sacada del relato Preocupaciones de un padre de familia:  Kafka crea un objeto inexistente y le da un nombre cuyo origen es incierto. Atribuye al objeto una personalidad, una sentimentalidad, y llega a dialogar con él. Como es un objeto que no tiene sentido ni finalidad, no es desgastado por el tiempo. Este es el Odradek cuya interpretación gráfica he puesto en la foto del blog. La idea es que creen un objeto que han de dibujar, ponerle un nombre y escribir un texto de ciento cincuenta palabras expresando qué es dicho objeto y establecer una relación con él. No es fácil. El objeto debe carecer de utilidad práctica y ser puramente fantástico. Deben dibujarlo, bautizarlo y escribir sobre él. Sé que están dando muchas vueltas a la novela que han de presentar para mediados de mayo, pero este objeto fantástico les hará rumi[...]