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CONÉCTATE CON EL CIELO



EN ESTE SITIO ENCONTRARAS MUCHO MATERIAL COMO LECTURAS MOTIVADORAS, REFLEXIONES, VIDEOS Y MUCHO MAS PARA VIVIR UNA VIDA PLENA Y AL MAXIMO. SI ERES NUEVO Y NO SABES QUE LEER TE RECOMENDAMOS QUE EMPIECES POR EL PRIMER ARTICULO QUE SE LLAMA: UNA FIGURA SING



Updated: 2017-06-21T19:34:53.087-07:00

 



Gracias a todos los visitantes de este blog

2013-01-24T17:23:41.173-08:00

Se les comunica a todos que las demas lecturas de la REVISTA CONECTATE estan en su pagina web que pueden visitar que es www.conectate.org desde ya gracias a todos por visitar este blog que Dios bendiga a cada uno de ustedes 



REVISTA CONECTATE 129 – Julio de 2011: Amor y Compasión

2011-07-05T21:21:53.437-07:00

He leído tantas veces este pasaje de la Biblia que ya perdí la cuenta. Años atrás me lo aprendí de memoria, y ha aparecido con frecuencia en estas páginas. Un compañero le puso música, y es una de mis canciones favoritas1: «Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar. Llevad Mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque Mi yugo es fácil, y ligera Mi carga»2. Ese pasaje siempre me ha fascinado, pero hace poco leí una exégesis que arrojó nueva luz sobre esos preciados versículos.







El reconocido escritor Philip Yancey expone: «Yo abrigaba la creencia de que el cristianismo resolvía problemas y facilitaba la existencia. Ahora cada vez me convenzo más de que mi fe en realidad complica la vida, en ciertos aspectos en que debiera ser complicada. Mi fe cristiana no me permite desentenderme de la ecología y el medio ambiente, de la pobreza y la problemática de los sin techo, del racismo y la persecución religiosa, de la injusticia y la violencia. Dios no me da esa opción».






Seguidamente Yancey explica ese conocido pasaje de la siguiente manera: «Jesús nos ofrece consuelo, pero ese consuelo consiste en asumir una nueva carga, Su carga. Nos ofrece una paz que trae consigo una agitación que antes no teníamos, un descanso que incluye nuevas tareas»3.






¿Cuáles son esas nuevas tareas? Jesús las detalló cuando sintetizó la fe cristiana: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo»4. Amar a los demás como nos amamos a nosotros no es algo que nos nazca, y rara vez es fácil. No obstante, es uno de los secretos de la felicidad, la satisfacción y el éxito en la vida.






Cuélgate el yugo de Jesús y entrégale el tuyo. No hay trueque más ventajoso.






Gabriel






En nombre de Conéctate









REVISTA Conéctate 129: Amor y Compasión

2011-07-04T11:59:51.290-07:00

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Parajes desolados

2011-06-23T19:03:26.365-07:00

Camino tedioso. ¡No se duerma! No era el primer letrero de ese tipo con que nos topábamos. Desde hacía varias horas, hasta donde alcanzaba la vista no se veían más que interminables tramos de desierto, saguaros y algún que otro árbol de mezquite. Estaba cruzando con mi marido el desierto de Chihuahua, el tercero más extenso de América. Un rato después nos detuvimos en una estación de servicio, la primera construcción que veíamos en más de una hora. Me bajé del vehículo para estirar las piernas. Mientras mi marido pagaba el combustible, me puse a conversar con el joven que nos atendía. —¿Eres de aquí? —Sí, señora.—Debe de ser difícil vivir en un sitio tan aislado. ¿No te sientes solo? ¿No te aburres? —le pregunté. —No, señora —me respondió—. Dios está aquí. Lo veo en la naturaleza —y se puso a enumerar—: Hay camaleones, coyotes y serpientes de cascabel, correcaminos que persiguen lagartijas, y águilas reales que andan en busca de liebres. Y esta tierra árida y arenosa nos da las deliciosas pitahayas y los nopales.Su candor y entusiasmo fueron tan refrescantes como inesperados. Más tarde, mientras seguíamos nuestro recorrido por aquellos parajes desolados que no parecían acabar nunca, pensé en lo que me había dicho aquel joven y recordé a otras personas a las que Dios se manifestó en áridos páramos.Agar huyó al desierto, donde Dios salió a su encuentro y la bendijo (Génesis, capítulo 16).Dios llamó a Moisés en el desierto del Sinaí (Éxodo 3:1-10), y fue ahí mismo donde le entregó los 10 mandamientos (Éxodo 19:1,3).Elías se refugió en un desierto pelado y escuchó allí la voz de Dios (1 Reyes 19:7,8,13).Juan el Bautista vivió en el desierto hasta que recibió de Dios el llamamiento de preparar el camino para el Mesías (Lucas 1:80; 3:2).Jesús venció las tentaciones de Satanás en el desierto al que se retiró antes de comenzar Su obra pública (Mateo 4:1).Dios envió a Felipe a un camino desértico para que le explicara a un eunuco etíope cómo podía salvarse (Hechos 8:26-39).¿Y tú? ¿Sientes que estás atravesando algún desierto árido y desolado? Anímate. Dios está allí. [...]



Peldaños

2011-06-18T22:07:18.506-07:00

La próxima vez que sufras un bajón, es posible que estés a punto de descubrir lo cerca de ti que está el Señor y cuánto se preocupa de tu bienestar. Suele ser en los períodos más duros de la vida cuando comprendemos que Jesús está siempre a nuestro lado. Él nos ama, desea lo mejor para nosotros y es capaz de lograr resultados positivos a partir de cualquier cosa que nos suceda, aun de las adversidades. Cada dificultad o decepción puede llegar a ser un peldaño que nos conduzca a mayores satisfacciones.El amoroso plan de DiosEl Señor ha prometido en Su Palabra que todas las cosas redundan en bien de los que aman a Dios1. Como hijo del Señor que eres, Él no permitirá que te pase nada que no sea para tu provecho. Aunque es posible que hayas tenido muchas experiencias que en su momento no te parecieron gratas ni alentadoras, tarde o temprano descubrirás que de alguna manera fueron positivas.Las respuestas del Señor a nuestras oraciones son infinitamente perfectas. A veces, sin embargo, Él no nos responde tal como quisiéramos, porque conoce el futuro y sabe que nuestros deseos, si nos los concediera, podrían perjudicar a otras personas o dañarnos a nosotros mismos. Con frecuencia, más tarde caemos en la cuenta de que lo que pedíamos era en realidad una piedra con apariencia de pan, mientras que Él pretendía darnos un pan que a nosotros, por nuestra miopía, nos parecía una piedra2 .La hora más oscuraLos designios divinos no siempre se ven claros en un primer momento; pero en toda situación podemos tener la seguridad de que estamos a Su cuidado y de que al final, sea como sea, todo redundará en nuestro bien. Cuando pases por una temporada dura, a pesar de las dificultades, de la confusión que sientas, de la decepción o el desengaño que te hayas llevado, de la pérdida que hayas sufrido, debes aferrarte a la certeza de que Dios te ama. Su amor es inmutable, infalible, interminable. Por muy negro que se presente el panorama, por difícil que se torne la lucha, por muy largo y tétrico que se vea el túnel y por muy intenso que sea tu dolor, Él te ama. Y Él no es mezquino con Su amor. No nos lo entrega con cuentagotas a medida que nos lo vamos mereciendo. Lo reparte siempre con gran liberalidad.Aun en los momentos más críticos y difíciles, el Señor es un «amigo más unido que un hermano»3. «Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo; Tu vara y Tu cayado me infundirán aliento»4. Él nos acompaña en la hora más sombría, en los momentos de prueba, en medio de la confusión. Está con nosotros en nuestra más honda desesperación. Permanece a nuestro lado porque nos ama y quiere sacarnos adelante.A Jesús no le gusta vernos sufrir y pasar desdichas. Pero sabe que esas experiencias nos hacen bien, nos convierten en la clase de personas que Él sabe que podemos llegar a ser.El sendero hacia la gloriaCuando llegues al final del sendero de la vida y veas en retrospectiva todo lo que te ha acontecido, comprenderás cuánto te ha amado el Señor y lo fielmente que te ha cuidado a lo largo del recorrido, particularmente cuando éste se te hacía cuesta arriba. Entonces entenderás claramente que las rocas con las que te encontraste en el camino no estaban ahí para hacerte tropezar, sino que eran peldaños para permitirte acceder a cosas mejores.Por muchos recodos que dé el camino, recuerda que Jesús está contigo. Él cuida de ti y a la postre hará que incluso las peores situaciones redunden en tu bien. Lo ha prometido.[...]



REVISTA CONECTATE 128 – Junio de 2011: Resiliencia, Venciendo Adversidades

2011-06-14T20:00:22.737-07:00

En la tarde del 9 de diciembre de 1914 un incendio, producto de una explosión, arrasó con un complejo industrial de la localidad de West Orange, en Estados Unidos. Por lo menos 10 edificios quedaron destruidos, y con ellos se fueron al traste años de investigación y experimentos. En aquel momento se estimó que las pérdidas ascendieron a unos 7 millones de dólares, equivalentes a unos 148 millones de hoy.



—Con esto se hicieron humo todos nuestros errores —expresó el fundador y director ejecutivo de la planta mientras observaba impotente los edificios en llamas—. Aunque tengo 67 años —le manifestó a un periodista del New York Times que estaba presente en el momento del siniestro—, volveré a empezar todo mañana.


A la mañana siguiente apareció un aviso en el periódico en el que se llamaba a los 7.000 empleados de la empresa a presentarse cuanto antes a trabajar para emprender las labores de reconstrucción. Un desastre de menores proporciones habría desmoralizado a casi cualquiera. No obstante, años de pruebas y errores habían condicionado a Thomas Edison a ver los desastres como oportunidades.


La mayor parte de los reveses a los que nos enfrentamos son mucho menos catastróficos que el sufrido por Edison; pero tienen dos cosas en común con la desgracia que le sobrevino al famoso inventor. En primer lugar, sean de la naturaleza que sean, nos presentan una alternativa: ¿Cómo vamos a actuar ante esa alteración de las circunstancias? En segundo lugar, dependiendo de nuestra reacción, esas calamidades nos cambian a nosotros, para bien o para mal.


En cuanto al primer punto, el optimismo y la determinación son fuerzas muy poderosas para sacar el mejor partido de circunstancias difíciles. Y si encima invocamos la ayuda del Todopoderoso, las probabilidades de un desenlace favorable aumentan formidablemente. «Los ojos del Señor recorren toda la Tierra para sostener a aquellos cuyo corazón está con Él íntegramente» (2 Crónicas 16:9 (LPD).


En cuanto al segundo, si pedimos a Dios que se sirva de todo trance y de toda prueba para hacer de nosotros mejores personas, Él lo hace. «Esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad, Él nos oye» (1 Juan 5:14). Es más, Él nos presta particular atención cuando le pedimos que nos haga cambiar para bien.






Gabriel


En nombre de Conéctate





Para progresar hay que cambiar

2011-06-10T18:47:04.412-07:00

El progreso puede ser un arma de dos filos. Por una parte es maravilloso, porque nos acerca a nuestras metas. Por otra parte, los cambios que el progreso exige pueden producirnos cierta incomodidad e inseguridad, o tener un efecto desestabilizador. Los beneficios son atractivos, pero muchas veces preferiríamos saltarnos la difícil fase de transición. Eso sería fantástico, no lo niego; pero la realidad es otra.



Aunque resistirse a cambiar es propio de la naturaleza humana, es posible superar esa propensión. Todos podemos optar por ser impulsores de los cambios.


Un consejo básico es no afrontar una ola de cambios con miedo, como esperando lo peor. El surfista no se parapeta detrás de su tabla para intentar frenar la ola. Más bien, antes que ésta lo alcance se pone a remar en el mismo sentido, de modo que la ola lo arrastre cuando llegue donde él está. El tablista confía en que la ola lo alce y lo impulse. Precisamente esa confianza hace que la experiencia sea electrizante.


En toda época de avatares es vital aferrarse al amor infalible y omnisciente de Dios. Recuerda que Él es dueño de la situación y tiene en cuenta lo que más te conviene. Independientemente de lo que haya sucedido antes o lo que vaya a acontecer más adelante, Dios es tu constante (Malaquías 3:6), tu pastor celestial (Salmo 23:1), y no te llevará por mal rumbo ni te conducirá a situaciones perjudiciales (Jeremías 29:11). El amor que abriga por ti nunca mengua (Jeremías 31:1). Su poder y fortaleza nunca merman (Judas 25).


La seguridad de que cuentas con ese poder y ese respaldo te permite encarar positivamente los altibajos de la vida. La promesa de que «a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien» (Romanos 8:28) te permite concentrarte en las posibilidades y no en los problemas. «¿Qué nuevas oportunidades puede traer aparejadas este cambio? ¿De qué manera puede ayudarme Dios a revertir esta situación potencialmente negativa?» Es lo que se conoce como fe expectante.


Tal grado de fe se adquiere pasando ratos con Dios, leyendo Su Palabra, abriéndole nuestro corazón, escuchando lo que nos quiere decir y alabándolo por Su bondad. En cambio, si nos empeñamos en resolver las cosas por nuestra cuenta o desatendemos nuestras necesidades espirituales, difícilmente tendremos la fe necesaria para hacer frente a las vicisitudes. Dedícale un espacio de tiempo a Dios todos los días. Considera ese rato sagrado. En esos momentos de comunión íntima Él fortalecerá y renovará tu espíritu (Isaías 40:31). Así estarás listo para cualquier cosa, pues tendrás la certeza de que Dios te va a sacar adelante.












La solución del martín pescador

2011-05-25T15:17:07.047-07:00

Cuando entró en servicio en Japón el tren bala Sanyo Shinkansen, las personas que residían cerca de la línea férrea se quejaron del ruido. Aproximadamente la mitad de la línea está en túneles. Al salir el tren de esos túneles se producía un ruido explosivo por un cambio repentino en la presión del aire.Los ingenieros estudiaron el problema hasta que uno de ellos recordó haber leído algo sobre un ave, el martín pescador, que posee una singular característica de diseño. Para atrapar a sus presas, el martín pescador se lanza desde el aire -que ofrece baja resistencia- y se mete en el agua -un medio de alta resistencia-, produciendo apenas una pequeña salpicadura al zambullirse. El ingeniero sospechó que ello se debía a la forma del pico, que era la ideal para esos cambios de resistencia.Él y sus colegas realizaron pruebas disparando objetos de diversas formas por un tubo y midiendo las ondas que se generaban a la salida. Los datos demostraron que la forma ideal para la nariz del tren bala era casi idéntica a la del pico del martín pescador. ¡Problema resuelto! Es probable que a aquellos profesionales les hubiera costado mucho más hallar la solución de haberse apoyado exclusivamente en su formación y experiencia en ingeniería mecánica. Solo dieron en el clavo cuando uno de ellos buscó en otra parte.Al resolver problemas sucede que tendemos a apoyarnos demasiado en nuestra propia capacidad y experiencia cuando Dios en muchos casos tiene una solución mejor. Nos hace falta fe para dejar de esforzarnos tanto por nuestra cuenta y pedirle ayuda a Dios; pero por lo general, sin eso es difícil que oigamos Su voz. La fe es a los problemas lo que el pico del martín pescador es al agua. Al toparnos con obstáculos, la resistencia mayor que encuentran de repente nuestros planes y procedimientos usuales puede resultar desconcertante. Sin embargo, la fe nos ayuda a encontrar soluciones más rápidamente y con menos desgaste nervioso. La fe no elimina todas las complicaciones y contratiempos, pero sí reduce su impacto.David Bolick está afiliado a La Familia Internacional y vive en México. CÓMO HACER FRENTE A CUALQUIER REVÉSHay personas bien intencionadas que consideran que la vida es demasiado dura. Si por ellas fuera, acomodarían y organizarían el mundo de tal forma que nadie tuviera que sufrir. No obstante, si no tuviéramos contratiempos, ¿cómo se fortalecería nuestra personalidad? ¿Cómo podría uno alcanzar equilibrio y madurez y adquirir entereza?Por ásperas y desagradables que sean las dificultades, son ellas las que impulsan nuestro desarrollo. Abordemos cada dificultad con oración, fe y lucidez. Luego, dejemos que el entusiasmo genere energía. Con ese mecanismo podemos hacer frente a cualquier situación que se presente. Norman Vincent Peale[...]



En las malas, alas

2011-05-21T20:31:30.792-07:00

En la Capilla Wesley, monumento histórico de Londres, hay un hermoso vitral que lleva la siguiente inscripción: «Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará Tu mano y me asirá Tu diestra»1.El hombre siempre ha soñado con tener alas, una forma de elevarse por encima de la tierra y sus pesares. Parece ser algo innato en los seres humanos eso de sentirnos confinados y descontentos en nuestro entorno. Nos convencemos de que más allá -detrás de ese cerro o cruzando tal charco- todo será más fácil, más auspicioso, y seremos más libres.Hay otro versículo en el que el salmista se hace eco del deseo de alejarse de todo. Dice: «¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría»2. Pero él conocía el secreto para hallar ese sitio magnífico, apartado del ajetreo cotidiano, y nos lo reveló: «El Señor me sustentaba»3.Dios sostuvo a David en todas sus dificultades y pruebas y cambió sus cargas por alas. «Los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán»4. Cuando acudimos a la Palabra de Dios y aguardamos en oración hasta que Él toca nuestra alma, nos remontamos a esferas de paz y sosiego donde el Señor en verdad «nos sustenta».Este mundo a diario tira de nosotros hacia abajo; pero también existe una fuerza que nos impulsa hacia arriba, hacia el propio corazón de Dios. Si lees Su Palabra, le abres tu corazón y aguardas a que Él te hable, hallarás todas las fuerzas que necesitas. El problema es que muchas personas intentan arreglárselas por su cuenta, con la esperanza de que de algún modo lograrán superar sus dificultades. Echan a andar antes de tener alas. Pero fíjate en lo que dice ese versículo. Primero uno se renueva; luego puede correr y caminar. ¿Qué posibilidades tiene tu alma si nunca haces una pausa para conectarte con Dios y extraer fuerzas de Él? «Aguarda al Señor; esfuérzate, y aliéntese tu corazón»5.En un instante Dios puede despejar todo lo que nos aflige. Basta una sola aspiración profunda para que nuestro espíritu se renueve. Basta con escuchar unos segundos Sus suaves melodías para que se nos aclaren las ideas. Jesús puede hacer que se esfumen nuestros temores y pesares si tan solo nos tomamos unos instantes de reposo y nos recreamos en esa completa paz que Él nos da cuando nuestro pensamiento persevera en Él y en nadie más6 . [...]



La búsqueda de la perfección

2011-05-19T18:51:35.101-07:00

Joyce Suttin







Recuerdo que de pequeña en una ocasión me fijé en un árbol que me pareció perfecto. Se erguía al fondo de un campo que había detrás de nuestra casa. Casi no podía contener mi entusiasmo cuando corrí hacía él para observarlo de cerca. Sin embargo, cuando me disponía a arrancar hojas perfectas de aquel árbol perfecto, me llevé una de mis primeras decepciones. Al examinarlas detenidamente vi que cada una tenía algún defecto: un raspón, una mancha marrón, una mordedura de insecto. No había una sola que pudiera llevarme a casa y colgar de la pared de mi cuarto como símbolo de perfección.






A cierta distancia una imagen puede parecer perfecta; pero al mirarla de cerca aparecen las imperfecciones. Observamos a un desconocido que pasa conduciendo un flamante auto y nos imaginamos que lleva una vida perfecta, sin reparar en que quizá tiene problemas mucho peores que los nuestros. En la televisión y en las películas vemos imágenes de perfección, ilusiones que se desvanecen cuando se muestran los créditos al final. Una vista panorámica puede parecer perfecta desde lejos; no obstante, cuando nos acercamos descubrimos el lodo y la basura. El mundo se ve mejor sin binoculares ni microscopios.






Buscamos la perfección: personas y situaciones perfectas, relaciones perfectas, felicidad perfecta; pero dado que ninguno de nosotros es perfecto, terminamos desencantados o abatidos. Dios no espera perfección, al menos no según el concepto de ella que tenemos los mortales. No cde que todos podemos mejorar; pero en muchas ocasiones lo que nosotros percibimos como defectos y flaquezas son en realidad pinceladas Suyas, elementos de nuestra idiosincrasia, rasgos positivos aunque no nos lo parezcan. ¿Acaso todas las dificultades son enteramente malas? ¿No se sirve Dios de ellas a veces para encaminarnos mejor?






Dios no nos exige perfección. Lo único que nos pide es que procuremos amarlo a Él y al prójimo1. Cuando obramos así, Su amor nos inspira seguridad, y adquirimos toda una nueva perspectiva de la vida. Nos valoramos más como personas, valoramos las cualidades ajenas y aprendemos a sacar el mejor partido posible de las circunstancias en que nos encontramos. La vida no es perfecta; pero no importa. Dios sabía que así sería mejor.









REVISTA CONECTATE 127 – Mayo de 2011: Serenidad, Estrés, Fe.

2011-05-08T21:24:45.576-07:00

Dos palabras de un extraño bastaron para que la vida de aquella mujer diera un vuelco: «Si supieras…» Se mire por donde se mire, había ido de tumbo en tumbo. Tenía un historial de cinco matrimonios fallidos, y en ese momento convivía con otro hombre. Pero tenía algo en común con la demás gente. Quizás eso era lo que la había llevado a cambiar de compañero como quien cambia de trabajo, de casa o de auto: buscaba algo más. Anhelaba amor, seguridad, aceptación, satisfacción, paz interior. Quería ser feliz, sentirse plena. Si supiera ¿qué?







Si adivinaste que estoy aludiendo al encuentro de Jesús con la samaritana1, ya sabes lo que ella estaba a punto de descubrir. El Hijo de Dios, con quien estaba hablando, la iba a poner en contacto directo con la fuente de todo lo que hasta ese momento había deseado: el propio Dios. La samaritana acogió con agrado las palabras de Jesús; como consecuencia, se obró en ella una transformación. Otros tomaron nota. Una vez más, aquella mujer fue la comidilla del pueblo, solo que en esa ocasión no por sus propios actos, sino por lo que hizo Jesús en su vida.






¿Acaso no buscamos todos lo mismo que ella? Si supiéramos…






Si supiéramos -si de veras supiéramos- cuánto nos ama Dios, nunca nos sentiríamos faltos de cariño. Si supiéramos lo incondicional que es Su amor, jamás nos sentiríamos inseguros. Si supiéramos que nos acepta tal como somos -con nuestros defectos, fallos, manchas y todo-, no nos preocuparíamos tanto del qué dirán. Si supiéramos cuánto aprecia nuestro amor por Él y por los demás, descubriríamos plena satisfacción en la expresión de ese amor. Si supiéramos lo que ha dispuesto para nosotros, no miraríamos con recelo el futuro. Si supiéramos cuánto nos ama tal como somos, no envidiaríamos las cualidades de los demás.






Gabriel






En nombre de Conéctate









0 comentarios

2011-05-02T23:11:00.053-07:00







Como se produce un milagro

2011-04-28T17:56:45.783-07:00

No se requieren más que dos elementos para que se produzca un milagro: el poder de Dios y la fe de un ser humano. Cuando la fe de un humilde creyente se combina con el poder de Dios, es de esperar que acontezca un milagro. La fe auténtica produce auténticos milagros.Si quieres tener fe en que te puede suceder un milagro es preciso que empieces por creer lo que dice la Biblia. La Biblia es un libro sobrenatural. Tiene un efecto transformador. Si lo lees, lo estudias y lo asimilas, tu fe se verá acrecentada. La fe en la Biblia conduce a la fe en los milagros.¿Por qué se nos hace extraño hoy en día confiar en que Dios es capaz de obrar milagros en respuesta a nuestras oraciones? La verdad es que Dios no sólo es capaz de obrarlos, sino que son necesarios para que se haga realidad todo lo que nos ha prometido y lo que tiene previsto para nosotros. Jesús prometió: «El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque Yo voy al Padre» (Juan 14:12). También dijo que todo es posible si tenemos fe. (Marcos 9:23).En la actualidad los cristianos son los depositarios de ese poder divino con que los primeros seguidores de Jesús «trastornaron el mundo entero» (Hechos 17:6). Aquellos humildes hombres y mujeres —hasta entonces unos desconocidos— tenían tal confianza en que el poder sobrenatural de Dios estaba a su disposición que se atrevieron a enfrentarse al imperio Romano y lo sacudieron hasta sus mismos cimientos. Si los milagros son menos comunes hoy en día no es porque el poder o las promesas de Dios se hayan desvirtuado, sino porque hay menos personas que creen en ellos.Si aceptamos la Palabra de Dios, si confiamos en que Él cumplirá lo que promete en ella y le damos ocasión de obrar, veremos hacerse realidad cosas materialmente imposibles. Veremos a Dios obrar en la dimensión sobrenatural. Veremos milagros.La Biblia dice: «El Señor recorre con Su mirada toda la Tierra, y está listo para ayudar a quienes le son fieles» (2 Crónicas 16:9 (NVI)). Esas palabras tienen tanta vigencia hoy en día como cuando se escribieron.Pon tu fe en Dios. Aférrate a Sus promesas con toda confianza, promesas como ésta: «El que no escatimó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas?» (Romanos 8:32). El amor, el poder y las promesas del Señor permanecen inalterables. Dios todavía está en Su trono, y la oración cambia las situaciones. [...]



¿Son compatibles la ciencia y la fe?

2011-04-24T20:52:16.370-07:00

«La ciencia moderna tiene cada vez más claro que el universo fue puesto a punto con infinita precisión para posibilitar la vida humana. De algún modo desempeñamos un papel crucial en los designios de Dios. Nos corresponde a nosotros captar esos designios lo mejor que podamos, amarnos unos a otros y asistir a Dios en la ejecución de esa tarea». Richard Smalley (1943-2005), premio Nobel de Química en 1996 por su descubrimiento de los fullerenos, tercera forma más estable del carbono. Se le considera el padre de la nanotecnología.«Si no conociera más que los primeros capítulos del Génesis, algunos Salmos y otros pasajes de las Escrituras, habría llegado esencialmente a la misma conclusión en cuanto al origen del universo que con la ayuda de los datos científicos». Arno Penzias (n. 1933), premio Nobel de Física en 1978 por su descubrimiento de la radiación cósmica de fondo, que según algunos físicos es prueba de que el universo fue creado a partir de la nada.«No hacemos otra cosa que emplear las herramientas que Dios nos ha dado. No hay motivo para que la ciencia y la religión se enfrenten. Ambas tienen el mismo origen, la única fuente de verdad: el Creador». Joseph Murray (n. 1919), premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1990 por su labor pionera en la transplantología.«Un descubrimiento científico es también un descubrimiento religioso. No hay conflicto entre la ciencia y la religión. Con cada descubrimiento que hacemos acerca del mundo se incrementa nuestro conocimiento de Dios». Joseph Taylor (n. 1941), premio Nobel de Física en 1993 por su descubrimiento del primer púlsar binario conocido.«Al encontrarse uno frente a frente con las maravillas de la vida y del universo, inevitablemente se pregunta por qué las únicas respuestas posibles son de orden religioso. [...] Tanto en el universo como en mi propia vida tengo necesidad de Dios». Arthur Schawlow (1921-1999), premio Nobel de Física en 1981 junto con otros dos científicos por el desarrollo del láser espectroscópico.«Hay tantos colegas míos que son cristianos que no podría cruzar el salón parroquial de mi iglesia sin toparme con una docena de físicos». William Phillips (n. 1948), premio Nobel de Física en 1997 por su empleo de rayos láser para producir temperaturas sólo una fracción por encima del cero absoluto. ?En la Biblia se habla centenares de veces de los ángeles, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, en situaciones muy diversas y desempeñando múltiples funciones. A continuación respondemos a algunas de las preguntas más frecuentes acerca de ellos.«Apenas calco las líneas que fluyen de Dios». Albert Einstein (1879-1955), premio Nobel de Física en 1921 por sus contribuciones en el campo de la física teórica y en particular por su explicación del efecto fotoeléctrico.<[...]



Ángeles

2011-04-20T21:43:39.549-07:00

¿Qué origen tienen los ángeles?Fueron creados por Dios.En Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los Cielos y las que hay en la Tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él (Colosenses 1:16).Los ángeles ya existían desde antes de la creación del mundo.El Señor le respondió a Job [...]: «¿Dónde estabas cuando puse las bases de la Tierra, mientras cantaban a coro las estrellas matutinas y todos los ángeles gritaban de alegría?» (Job 38:1-7, NVI).¿Qué características presentan?Son sabios.Sea ahora de consuelo la respuesta de mi señor el rey, pues que mi señor el rey es como un ángel de Dios para discernir entre lo bueno y lo malo (2 Samuel 14:17).El [arcángel] Gabriel […] habló conmigo, diciendo: «Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento» (Daniel 9:21,22).Son innumerables.Millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de Él (Daniel 7:10).Os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles (Hebreos 12:22).Miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones (Apocalipsis 5:11).Son inmortales.No pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles (Lucas 20:36).Algunos tienen alas.Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban (Isaías 6:2).Algunos se aparecen con aspecto humano.No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles (Hebreos 13:2)1. ¿A qué se dedican?Nos amparan y nos liberan.A Sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos (Salmo 91:11).Mi Dios envió Su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño (Daniel 6:22).Estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del Señor; y le despertó, diciendo: «Levántate pronto». Y las cadenas se le cayeron de las manos. Le dijo el ángel: «Envuélvete en tu manto, y sígueme». Y saliendo, le seguía. Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él (Hechos 12:6-10).Proveen para nuestras necesidades.Un ángel le tocó, y le dijo: «Levántate, come». Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua (1 Reyes 19:5,6).Son mensajeros de Dios.A esta mujer apareció el ángel del Señor, y le dijo: «He aquí que tú eres estéril, y nunca has tenido hijos; pero concebirás y darás a luz un hijo» (Jueces 13:3).Respondiendo el ángel, le dijo: «Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas» (Lucas 1:19).El ángel les dijo: «No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor» (Lucas 2:10,11).Combaten por nosotros contra el Diablo y sus demonios.Entonces [el ángel] me dijo: «Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso dur[...]



REVISTA CONECTATE 126 -Abril de 2011: Angeles, Milagros, El Cielo

2011-04-12T12:23:03.950-07:00

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A veces las personas más insospechadas nos sorprenden con su perspicacia. Una de ellas fue el centurión romano que le suplicó a Jesús que sanara a su criado:—Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo —le dijo a Jesús—; solamente di la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: «Ve», y va; y al otro: «Ven», y viene; y a mi siervo: «Haz esto», y lo hace.Luego de esa contundente expresión de fe, el centurión consiguió lo que pedía: su criado se curó en el acto, sin necesidad de que Jesús fuera a verlo en persona (Mateo 8:5-13).Jesús se maravilló de la gran fe del centurión. Lo que a mí me sorprende también es su clarividencia. Comprendió algo que pocos captan, y es que Dios delega en otros Su poder y autoridad.El centurión recibía órdenes de sus superiores; Jesús recibía instrucciones de Su Padre celestial. El centurión tenía subordinados que llevaban a cabo sus órdenes; Jesús tenía —y tiene aún— otros seres en la esfera espiritual que ejecutan lo que Él dispone.Si Dios es omnisapiente, omnipotente y omnipresente, ¿por qué no lo hace todo Él mismo? ¿No sería así todo más rápido y más sencillo? ¿No se optimizarían los resultados? Quizá. Pero al mismo tiempo atentaría contra la misma naturaleza de Dios y contra el plan que Él concibió. Dios no es ni huraño ni autócrata. Su creación es interactiva y sumamente diversa; presenta una parte física y otra espiritual. Además estableció las leyes de la física, y un orden natural que regula la esfera material. En el terreno espiritual también delegó autoridad y estableció una cadena de mando. A nosotros nos puso en un punto intermedio.La ciencia ha descubierto muchos de los secretos del mundo físico; sin embargo, sigue siendo un gran misterio cómo funcionan exactamente las cosas en el terreno del espíritu. Lo interesante es que la Biblia nos da algunas pistas, que constituyen un fascinante estudio.GabrielEn nombre de Conéctate






Calidad de vida

2011-03-28T19:39:35.943-07:00

Si queremos gozar de una buena calidad de vida en los años venideros, tenemos que invertir en nuestra salud ahora. Las enfermedades y accidentes forman parte de nuestra existencia; a veces se dan circunstancias que no podemos evitar. Pero sí tenemos control hasta cierto punto sobre la reacción de nuestro organismo y la rapidez de nuestra recuperación, porque nuestra resistencia y resiliencia dependen en gran medida de las decisiones cotidianas que tomemos con relación a nuestra salud: nuestra alimentación, el ejercicio que hacemos, cómo lidiamos con el estrés, si descansamos suficiente, qué hacemos para divertirnos y otros factores relacionados con nuestro estilo de vida.Si bien hay muchos principios prácticos que conviene tener en cuenta a la hora de determinar qué hacer cuando algo no marcha bien en nuestro organismo, no debemos olvidar que los mejores consejos que podamos recibir provienen de Dios. Nadie sabe mejor que Él cómo funciona y qué necesita nuestro cuerpo; de modo que lo más acertado que podemos hacer es preguntarle qué debemos cambiar para estar en óptimo estado de salud (Proverbios 3:5,6; Jeremías 33:3).Aunque cueste creerlo, Dios hasta puede valerse de las dolencias para que a la larga tengamos una mejor calidad de vida. Es cierto que a nadie le gusta enfermarse; pero si nos esforzamos por que el Señor sea nuestro constante consultor y compañero en esos trances, nuestra relación con Él adquirirá mayor profundidad. Y si le pedimos que esos trastornos físicos nos sirvan de enseñanza o redunden en algo positivo, Él actuará para que así sea. De esa manera tendremos más fe y paz interior, así como la tranquilidad de que Él lleva las riendas, con lo que se nos harán mucho más llevaderos los momentos difíciles y saldremos de la experiencia con más sabiduría.La próxima vez que te veas en una tempestad de mala salud recuerda que nunca hay que perder la esperanza, y que el sol, por muy negro que esté el cielo, volverá a aparecer en el momento que Dios disponga. Los bellos frutos que producen esas pruebas son mucho más espectaculares que el arco iris después de la tormenta. Da igual la enfermedad o indisposición que padezcamos, si ésta es leve o grave. En cualquier caso, el Señor puede valerse de ella para nuestro provecho.Haz lo que puedas por llevar una vida sana. Consume lo que necesite tu organismo y evita las toxinas, el estrés y otros elementos que menoscaben tu salud. Además, procura fortalecerte espiritualmente cultivando una estrecha relación con Dios, leyendo y asimilando Su Palabra y apartándote de lo que pueda inquietar, debilitar o agobiar tu espíritu. Pon de tu parte, y ten la seguridad de que Él hará lo que tú no puedas. Eres criatura Suya, y Él siempre velará por ti. ¡Te ama tanto que sería imposible expresarlo con palabras!Las leyes naturales y los milagrosSi bien Dios obra en el plano sobrenatural y puede hacer lo que considere necesario para que se cumplan Sus designios, debemos aceptar que mayormente se limita a actuar dentro del orden natural que Él ha dispuesto. Eso significa que es nuestra responsabilidad hacer lo que esté a nuestro alcance para cuidar de nuestro organismo, es decir, seguir unas normas de vida saludables: consumir alimentos sanos, hacer ejercicio con regularidad, descansar lo necesario, reducir el estrés, cuidar la higiene, tomar precauciones para evitar accidentes, etc. Y cuando nos enfermamos o sufrimos un accidente, tomar medidas prácticas que favorezcan nuestra recuperación. Es poco frecuente que Dios i[...]



¿Cansado de arrastrar los pies?

2011-03-25T19:20:53.914-07:00

1. DesayunarLos estudios revelan que quienes desayunan suelen gozar de mejor humor y tienen más energías durante la jornada que quienes no lo hacen. Investigadores de la Universidad de Cardiff descubrieron que un nutritivo plato de cereal cada mañana reduce el nivel de cortisol, la hormona del estrés.Como es sabido, conviene evitar los alimentos altamente procesados, pues suelen ser perjudiciales para la salud. Tal es el caso de muchos cereales envasados.2. Beber aguaA veces hasta una leve deshidratación puede provocar una sensación de cansancio y letargo. La sangre y otros líquidos corporales se componen más que nada de agua. Una pequeña falta de agua puede hacer más densa la sangre, lo que obliga al corazón a bombear con más fuerza para llevarla a los órganos y células. Resultado: fatiga.La solución es sencilla: un vaso grande de agua. Además de beber más, hay que consumir alimentos de alto contenido hídrico como son las zanahorias, las sandías, las naranjas y otras frutas y verduras jugosas.3. Caminar unas cuadrasSe puede pensar que la actividad física, cuando se está agotado, aumenta el cansancio. En realidad es al revés. La actividad física moderada —caminar, por ejemplo—incrementa el nivel de energía.Experimentos realizados en la Universidad Estatal de California revelaron que una caminata de diez minutos a paso ligero tiene un efecto revitalizador que dura hasta dos horas. Y los que hicieron una caminata de diez minutos todos los días durante tres semanas reconocieron que se sentían con más energías y que había mejorado su estado de ánimo.4. Bocados de alto contenido energéticoUna merienda que combine proteínas, un poco de grasa y algo de fibra —por ejemplo una galleta integral untada con crema de maní, o yogurt con un puñado de nueces—es un energizante natural. Los carbohidratos tienen un efecto rápido, las proteínas mantienen alto el nivel de energía, y la grasa hace que dure.Conviene comer cada tres o cuatro horas. Con tres comidas ligeras y dos refrigerios la concentración de azúcar en la sangre y el nivel de energía se mantienen estables todo el día. Pero claro, tienen que ser comidas ligeras. La digestión de las comidas copiosas requiere más energía, lo que puede derivar en una sensación de letargo.Los alimentos dulces incrementan la cantidad de azúcar en la sangre y en un principio producen un arranque de energía. Pero éste da paso a un rápido descenso de los niveles de azúcar, que puede crear una sensación de agotamiento. En cambio, la fibra ralentiza la asimilación de los carbohidratos; de ahí que la glucosa liberada por los alimentos ricos en fibra entre al torrente sanguíneo a un ritmo lento y continuo. Es energía que persiste.He aquí algunos ejemplos de alimentos que contienen mucha fibra: cereal con salvado, una tortilla multigrano rellena con frijoles negros y queso, palomitas de maíz preparadas con un palomitero de aire caliente, una manzana.5. Café con lecheEs posible combinar el rápido efecto estimulante de la cafeína con el poder vigorizante de las proteínas tomando café con leche en vez de café solo. Así el cafecito pasa a ser una bebida proteica. No solo proporciona más energía, sino también calcio, que es bueno para los huesos, siempre y cuando no se anule ese beneficio endulzándolo demasiado. Combínalo con un puñado de almendras; la grasa sana que contienen te proporcionará energía durante un buen rato, y te parecerá que te estás danto un gustazo.6. Reducir el estrésEl estr[...]



Beneficios del ejercicio

2011-03-18T20:34:58.090-07:00

Uno de los aspectos más importantes para conservar la salud es el ejercicio físico: la práctica de un deporte, entrenamiento de fuerza, caminatas, subir escaleras o cualquier otra actividad que aumente la frecuencia cardiaca, mejore la circulación y haga trabajar los músculos. Entre los beneficios de una vida activa vale la pena mencionar los siguientes:Más energías. ¿Sientes cansancio y abatimiento al final de la jornada? Una caminata a paso ligero, un rato de trote o un paseo en bicicleta harán que llegue sangre cargada de nutrientes y de oxígeno a todos los rincones del organismo, lo que resulta vigorizante.Regulación del peso. Si bien el ejercicio cardiovascular, cuando se hace con frecuencia, es clave para bajar sanamente de peso, también ayuda a aumentar de peso en los casos en que eso es beneficioso para la salud. El entrenamiento de fuerza —por ejemplo, con pesas— hace que aumente la masa muscular.Mejor salud. El ejercicio adecuado fortalece el sistema inmunológico, sobre todo las actividades al aire libre y al sol. Además, ayuda al organismo a eliminar toxinas. Ambas cosas conducen a un mejor estado general de salud.Menos probabilidades de sufrir lesiones. Cuando el cuerpo hace el ejercicio que necesita es menos susceptible a las lesiones que suelen sufrir quienes se dedican a un trabajo de escritorio o llevan una vida sedentaria, como lesiones lumbares y cervicales y desgarros musculares. Solo hay que tener cuidado de no excederse al iniciar un régimen nuevo de ejercicio, pues eso también puede ocasionar lesiones.Juventud. El ejercicio habitual ayuda a prevenir el cáncer, la osteoporosis, la diabetes y otras enfermedades crónicas. El entrenamiento de fuerza rejuvenece los tejidos musculares y retarda el envejecimiento.Disminución del estrés. Al estimular la liberación de endorfinas —sustancias químicas del cerebro que producen sensación de bienestar—, el ejercicio alivia el estrés y la fatiga mental y emocional que se apodera de nosotros al final de una jornada ardua pero sedentaria.Más energía mental. El ejercicio estimula el flujo de sangre y oxígeno a todo el organismo, incluido el cerebro. Las personas que llevan a cabo un trabajo creativo o de resolución de problemas suelen ser más productivas después de hacer ejercicio enérgico.Sueño más reparador. Realizar actividad física con regularidad ayuda a dormirse más pronto y más profundamente, lo que a su vez mejora la concentración, la productividad y el estado de ánimo. Solo hay que evitar hacer ejercicio muy cerca de la hora de dormir, pues en ese caso puede tener el efecto contrario.El ejercicio no tiene por qué ser un purgatorio. Hay muchas actividades entretenidas, por ejemplo asistir a clases de baile, participar en partidos espontáneos de fútbol o baloncesto en el parque o hacerse socio de un club de excursionismo o ciclismo. Si algo resulta aburrido, se puede probar otra cosa. Cuanto más se disfruta del ejercicio, más probabilidades hay de crear hábito, lo que reporta mayores beneficios.Y cuando no hay un espacio de tiempo que dedicar exclusivamente a hacer ejercicio, la suma de las actividades realizadas a lo largo del día puede ser casi igual de beneficiosa. Se puede ir a la tienda a pie, subir las escaleras en lugar de tomar el ascensor, jugar con los niños en lugar de sentarse a observarlos.[...]



REVISTA CONECTATE 125 -Marzo de 2011: Salud, Dieta, Ejercicio

2011-03-15T12:44:16.076-07:00

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Un hombre rico tenía dos hijos a los que amaba entrañablemente y colmaba de toda suerte de bienes. Cuando los muchachos se hicieron adultos, le entregó a cada uno la escritura de una magnífica residencia preparada desde el día de su nacimiento. Ambas estaban muy bien construidas y tenían un diseño exclusivo, y ambas precisaban mantenimiento y continuas labores de conservación. Uno de los hijos hizo diligentemente todas las reparaciones necesarias e inclusive introdujo algunas mejoras; el otro, sin embargo, desoyó los consejos de su padre y dejó que la casa se deteriorara. ¿Cuál de los dos crees que gozó de la bendición de su padre? Muy simple, ¿no? El que demostró con hechos su agradecimiento y cuidó con esmero del obsequio recibido.
Esta, claro está, no es una parábola de Jesús, pero bien podría serlo. Guarda relación con la de los dos constructores: el que edificó su casa sobre la roca y el que la construyó sobre la arena, cuyo desenlace harto conocemos. Esta podría ser una interpretación:
El hombre pudiente es el Padre celestial, que posee riquezas incalculables. Nosotros somos Sus hijos; las casas que nos legó, nuestros cuerpos, «formidables y maravillosos», según canta el salmista1. Una figura similar empleó el apóstol Pablo cuando dijo que nuestro cuerpo era «templo del Espíritu Santo»2. Todo edificio o templo evidentemente requiere mantenimiento, sobre todo si se quiere que resista las tormentas y sacudones de la vida. ¡Cómo no lo sabremos los que hemos vivido huracanes o temblores! Un modo de expresarle a Dios nuestro agradecimiento por el cuerpo que nos obsequió es, pues, cuidarlo bien. Los beneficios, cuando lo hacemos, son rotundos: Por una parte, quedamos mejor preparados para hacer frente a las desgracias y contrariedades que nos depara la vida; por otra, podemos gozar mucho más de todas las cosas buenas que el Padre celestial nos prodiga día a día.
Gabriel,
En nombre de Conéctate






REVISTA CONECTATE 124 -Febrero de 2011: Fortaleza, Descanso en el Señor

2011-02-18T20:28:57.222-08:00

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Hace poco participé en un seminario de coaching. Entre muchas otras actividades, los asistentes realizamos un estimulante ejercicio llamado la rueda de la vida. Muchos de ustedes probablemente lo habrán hecho alguna vez. Es una representación gráfica de cómo califica uno las distintas facetas de su vida. Aparece una rueda con varios sectores, como los pedazos en que se parte una torta, que representan los distintos aspectos de la vida de uno: trabajo, amor, ocio, familia, amigos, espiritualidad, crecimiento personal, etc. Uno luego debe asignar un puntaje del 0 a 10 a cada una de esas facetas. Para ello colorea el área correspondiente hasta el nivel en que considera que se encuentra en ese momento. Se aprecia entonces claramente en qué aspectos está uno carente y en cuáles exhibe buen nivel.Lo ideal es que todas las partes de la rueda estén parejas y bien llenas. Si una está más baja o desinflada, es lógico que haya problemas. No se avanza por la carretera de la vida con la ligereza deseable. Muchas veces andamos muy bien en la parte profesional o de trabajo —vamos como bólidos—, pero descuidamos la familia o la espiritualidad.Es saludable tener bien inflada la rueda y esmerarnos en lograr simetría y equilibrio entre los distintos aspectos de nuestra vida. Si dedicamos mucho tiempo y esfuerzos a uno de ellos en desmedro de los otros, se pierde esa estabilidad y armonía. Si la parte que descuidamos es la del crecimiento interior, nos atrofiamos en nuestro desarrollo emocional y espiritual, y nuestro vehículo —léase nuestro cuerpo y alma— no circula bien por la vida.De ahí la importancia de revisar de cuando en cuando nuestro neumático para ver qué partes están bajas. Para eso tenemos un inmejorable aliado: Dios, que es un mecánico y asesor de primera en el rally de la vida. Con gusto nos indica qué aspectos hemos postergado o desatendido, y qué podemos hacer para potenciarlos y transitar mejor por los ásperos caminos de este mundo.Tu felicidad y tu salud integral son importantes para Dios. Eres creación Suya, y te ama entrañablemente. Sin embargo, aún no ha terminado de formarte. En este número encontrarás consejos para hallar ese sano equilibrio y potenciar tu crecimiento integral.
Gabriel,En nombre de Conéctate