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bacana bacana  cuando  cuba  donde  dos  ese  este  hay  más  nada  puede  qué  sin  sobre  tal  toda  ver  ●●● 
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Revista 33 y 1/tercio





Updated: 2018-03-06T15:01:04.706-05:00

 



33y1/3's clips

2012-03-24T02:17:34.559-05:00

33y1/3's clip por Elena V. Molina

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33y1/3's clip Vol.2 por Elena V. Molina

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no.14 (doble) bitch

2012-03-24T01:18:49.504-05:00

side a (maquinita represiva) track 01 yansy sánchez (poesíatrack 02 rolando sánchez mejías (divisionaria, rebelionaria, visionariatrack 03 herta müller (3 textostrack 04 néstor perlongher (sobre alambrestrack 05 raúl flores iriarte (extras / la tierra, la luna y las estrellastrack 06 john brunner (la solterona demasiado angustiadatrack 07 bernat castany prado (literatura fantástica japonesa: haruki murakami[...]



no.14 (bonus tracks) isla que se hunde

2012-03-24T01:35:13.551-05:00

bonus (tracks) track 01: chuck palahniuk errar es muy humano /asfixia (21) / canción de cuna (3)track 02: carlos rehermann el horrorismo de Estadotrack 03: raúl rivero poema de guardiatrack 04: lia villares medio minuto de silencio occidentaltrack 05: yania suárez sobre nuestro relajo y la ausencia de internet en la isla de Cubatrack 06: raymond carver (tres) poemastrack o7: raúl flores iriarte (4) textostrack 08: rolando sánchez mejías Clavelito y la república cubana / exilios: imágenes lunares track 09: leymen pérez de el libro de Heráclito & los seres y las cosas track 10: don de lillo las confesiones de Benno Levin / de ruido de fondotrack 11: ernesto santana ética y ensayotrack 12: luis eligio pérez me iré de Santiago track 13: philip k. dick la pequeña caja negra / quisiera llegar pronto track 14: sergio pitol la carta de Meyerholdtrack 15: daniel díaz mantilla malas noticias[...]



no.14 / raúl rivero - poema de guardia / bonus (tracks) / track 03

2012-03-24T01:13:45.741-05:00

raúl rivero(morón, 1945) poema de guardia En vez de este edificio que recuerdaun palomar o una pirámide de dadoslevantarán en este sitio un rascacielo. En lugar de la calle que se acabadonde empieza a crecer la hierba tiernatrazarán (¿o están trazando ya?) una avenidaun puentetraerán un río de plata o de cristalpondrán flores y avesy un alumbrado de mercurio. Donde ahora cumple su función socialla desconchada bodega de mi barriohabrá un supermercado. Donde hoy acumulamos escombros y recuerdosen ese solar yermoveremos un parque o una escuela. El letrero artesanalCDR No. 2 CIRO REDONDOserá sustituido por un lumínico asombrosoy los desteñidos pedazos de cartóndonde mi madre escribe con tiza o tinta de zapatosATENCIÓN: MAÑANA TENEMOSTRABAJO VOLUNTARIOno volverán a aparecer en las fachadas. Será todo mejor que ahora en el futuro. Por allá andarán nuestros fantasmasen el porvenir estarán nuestras señaleslas de los hombres que frente a una bodegadesconchadahablaron del clima de Banguela,se pidieron prestada una camisadijeron Viet Nam y Nicaraguacomentaron un discurso de Fidel. De los hombres y mujeresque rondaron madrugadas enterascalles oscuras y solares yermosque sostuvieron cartones desteñidosy convocaron trabajos voluntarios. En el porvenir recordarán a quienesdesde un palomar o desde una pirámide de dadossoñamos con ríos y grandes avenidasescuchamos el ruido de los pájarosy cruzamos a toda prisapuentes imaginariosalumbrados por lucesque no se han instalado todavía.[...]



no.14 / leymen pérez - el Libro de Heráclito / los seres y las cosas / bonus (tracks) / track 09

2012-03-24T01:14:49.837-05:00

leymen pérez(matanzas, 1976) de el Libro de Heráclito / los seres y las cosas en un poema de José KozerIntrodujiste la mano izquierda en un poema de José Kozer.La poca luz de la lámpara de aceite y la humedad no era suficientepara pensar en los seres y las cosas que el país abandonó. Manchas tenían las manos y los ojos de coleccionar animales extintos. manchas tenían algunos sonidos, algunas costuras.Córtate las manos, decía el poema; ábrele la boca a las cosasque sobreviven dentro de la escritura. La perfección que se alcanzaal combinar lo claro con lo oscuro, es como la huella étnica que camina con nosotros durante el desgarramiento del hueso.Córtate las manos, que el poema también sangra por el lado derecho. ●●● siembrasEl país que sembré en el patio no creceráEl país antes del disparo de MayakovskyEl país después del disparo de Mayakovsky Sentado en el medio del Parque de la Libertad en el medio de mí mismoveo pasar las sombras de los otros veo pasar mi sombrala energía y vibración que no vuelveque no está en la pólvora en el aireen la cicatriz El país que sembré en el patio no creceráLa tierra es poco fértil es amargacortalargacomo el ruido del ferrocarril que corta la vena la raíz de la ideologíaoscura o clara según el horizonte ●●● (X)las calles sin asfaltar tienen olor a Rusia. la maldita Rusia por todas partes, hincándonos el cuerpo, llenándonos los pulmones de polvo (Mayakovski, el Gran Crujido, está acostado sobre la tierra roja después de la caída; se levanta y salta): ruido de asfalto, pieza de incertidumbre, yo, ¿yo? en cualquier dirección que miro un endurecimiento del alma, una contracorriente, que hierve a fuego lento como un lamento, llamada Cuba. las calles sin asfaltar tienen olor a Rusia, que es un árbol, una encina, un gusano que se come las últimas hojas e inhala el humo del disparo, el golpe seco de fe. ●●● (XXVI)si hubiera vivido en Rusia durante los días en que Dostoievsky escribió El jugador tendría suficiente sal para conservar la naturaleza de los seres,la oposición de fuerzas igualesque forman una tensión, una expresión.yo, que siempre he sido un mal jugadorahora tengo que hacer el trabajo forzado de los otros –como los exiliados–y cosechar en la profundidad de las cosaslo mismo que en la superficie. ●●● (XLVI)Hay que poner en todo, hijo mío, una frontera, un muro de ladrillos,una cerca de alambre de púa, una montaña de imágenes vivas; hay que poner en todo un poema de líneas precisas como los dibujos de Durero, aunque algunos seres apaguen el Sol de Cuba, aunque esté muerto el aire y no tengamos hacia dónde ir; los seres viajan, hijo mío, y yo siempre viajo junto a los seres, entre un estado espiritual y otro, entre corrientes de pensamiento que regresan a la frontera interior del hombre; colocamos un ladrillo, un impulso de la sangre y dejamos que la fugacidad de la materia crezca como la mala hierba, como un lagarto gótico y caótico, que se oculta en límites pocos profundos del alma; hay que poner en todo, hijo mío, los límites del alma; los límites de las cosas sobre el alma que no se escribe ni describe con la frontera traída de un sitio con poco dolor; aunque muerto esté el aire y el país penetre en tu vida como una aguja sin punta; no olvides, hijo mío, poner imágenes vivas sobre los seres y las cosas que todavía sangran. [...]



no.14 / luis eligio pérez (habana, 1972) / bonus (tracks) / track12

2012-03-24T01:15:10.107-05:00

luis eligio pérez(habana, 1972) me iré de santiago Una ciudad no es un hueco donde uno vive como una araña yo no soy un cachumbambé dime tú articula una palabra que haga viva a la ciudad…“Hombre”.Pero un hombre es el espacio que habita:Amplitud, claridad, mesas con blancos manteles y cubiertos y servilletas y copas y moscas revoloteando un lunes y otro y un domingo y un viernes y un martes solo moscas revoloteando. En el parque los indigentes como moscas revoloteando. Espíritu Santo ¡ilumínanos! La gente en sus casas habla bajito… Los más viejos, sin fuerza, dicen:“esta ciudad estaba bacana, nagüe”. bacana bacana bacana bacana bacana bacana bacana “la cuna donde nació la madre está tirada en el patio bajo la lluvia se oxida”. “anda la gente sin dinero”. “…pero bueno, van a subir los salarios; pero igual, na´ ma te cae algo en la mano y es dame 10 dame 20 dame 30 dame 50… hay que pagar la olla, hay que pagar la corriente, hay que pagar el televisor…” Santiago de Cuba, que linda eresSantiago de Cuba, que linda eres Esa nave con caras blancas tirándonos fotos, pasan. bacana bacana bacana bacana bacana bacana bacana Desde el Gran Hotel se ve mejor la ciudad allá: ya usted ve por acá: lo mismo Moscas moscas moscas la gente como moscas sin saber dónde posarse.No hay una piedra que yo pueda poner con la libertad natural- que tengo- de estar vivo.¡Dime qué ley rige mi sangrey qué ley puede regir mi libertad! “! ...a ver, compadre, qué tú quieres!” “¡Quiero ahora mismo poner un restaurante propiamente propio de mi propiedad, con mesitas: así de gente siempre lleno, y no va a ver moscas ni pingaaaa!” ¡Una metáfora! ¡Ni pingaaaa es una metáfora! Ah pero cómo pongo esto en un poema qué símil me ayudaría a soportar en la hoja semejante realidad Santiago de Cuba que linda eres Mira, allá, al final de calle Enramadas, sobre su silla de ruedas, aquel hombre escribe y escribe y escribe escribo sobre como un gobierno debe comportarse con sus ciudadanos para que los imperialistas no puedan con él. 2En las noches la juventud anda vacía sentada en las sombras de la oscuridad. 3Guía de la ciudad.Medio dólar una moto-taxi: solamente para nacionales.Pague antes de concluir el viaje: cuidado, pueden sorprenderlo y la ley no reconoce este servicio.Trabajo de hombres.Miles de motos-taxis-hombres volando sobre la ciudad perforando con sus ruidos la muerte, el olvidado asombro de estar vivos.Una ciudad no es un hueco donde uno vive como una araña un hombre no es un cachumbambéCiudad-hombreÁrbol-TierraSol-luzUna ciudad no acaba donde su última piedra ni se vive como piedra inmóvilUn hombre no acaba en el cuerpo no somos esclavo de un sistema todo cambia porque la vida es un movimientoAdentro afuera adentro afuera¿Por qué este río humano congelado bajo este sol de la vida?Sol sol sol de SantiagoTierra tierra tierra caliente de Santiagoescúchame túescúchame tú solescúchame tú tierrahombre-sol-tierra son el poema ¿tú me entiendes?¿entiendes?[...]



no.14 / rolando sánchez mejías - Clavelito y la república cubana / bonus (tracks) / track 08

2012-03-24T01:15:30.430-05:00

rolando sánchez mejías(holguín, 1959)Clavelito y la República cubanaEn la década de 1950 la radio inundó el espacio público de tal manera que atrajo la atención de los políticos por el peligro que implicaba este género de “movilización masiva”. Tal fue el caso del popular Clavelito y su programa, chamán a distancia que recibía miles de cartas y llamadas desde cualquier punto de la Isla, sin contar los cientos de procesiones a la Habana para recibir sus consejos “en persona”. La opinión pública cubana -mezcla de “sentir popular” y rumor inducido desde los medios de prensa por los políticos y empresarios- se dividió en dos: por un lado, los que veían en tales programas (no era sólo el de Clavelito) un retraso en la modernización del país, un mantenerse en las “estructuras mentales atávicas” del siglo XIX y los primeros años del XX; y, por el otro, un “modo natural de vivir en lo cotidiano”, que no tenía por qué herir el desarrollo de la nación en su dimensión económica y moral. Una “comisión de ética” dispuso, en 1952, que no se debía estimular a través de la radio “creencias en pugna con la civilización o cualquier otro tipo de superchería contraria a la moral o el orden social”. Hay que recordar que la radio no sólo servía para “dramatizaciones ficcionales” de este género: los políticos arengaban también desde la radio, y ya pertenece a la “mitología nacional” el disparo que se propinó en el estómago el político Chibás en plena sesión radial, como “advertencia de los males” que aquejaban a la nación y como “salvación de su propia conducta moral”.El proceso de gestación de la modernidad en Cuba a lo largo del siglo XX nos pone frente a dos niveles difíciles de colocar en un mismo movimiento homogéneo: las estructuras mentales y públicas, por un lado, y los problemas que presentaba la “capitalización” del país desde adentro –formas rurales y urbanas como los “pequeños negocios” y otras formas capitalistas primarias– y desde afuera -la definitiva influencia norteamericana-. Un ejemplo “paradójico” resulta el de los chinos que llegaron a Cuba durante el siglo XX: muchos de ellos, expulsados de Norteamérica, trajeron la banca y se erigieron en “artífices del dinero”, mientras que otros, la mayoría, tuvieron que sumarse a la “masa indistinta de blancos, negros y mulatos” que montaban sus lavanderías y tenduchas y arrastraban carretones de frutas y viandas por las calles de la Habana. (Se creó, así, el Barrio Chino de la Habana. De los 150.000 chinos emigrados entre 1847 y 1874, apenas quedaron vivos el 10%, según un censo efectuado en 1899.)¿Preparó la República cubana del siglo XX el totalitarismo que vendría luego? Es una pregunta que hoy intentan responder algunos historiadores y “estudiosos del problema cubano”. Para unos, la República, al no cuajar en un proyecto sólido, dio paso al totalitarismo, responsabilizándose a la “débil e irresponsable burguesía cubana” de dicho “trastorno”. Otros ven en el “republicanismo cubano” un proceso aún no maduro, y en gesta de evolución, que fue cortado de golpe por circunstancias más o menos azarosas de la Historia. Incluso hay quien ve en el totalitarismo una etapa necesaria de modernización del país por vías no precisamente económicas, sino más bien “espirituales, morales y políticas”.La República es un hecho, y más que un hecho, un proceso que tiene su lógica en la historia: en vez de criticarla o denigrarla, quizás sea mejor preguntarnos cómo, a pesar de la inclemente historia de Cuba, a pesar del atropellamiento de violencia, guerras, colonizaciones y pseudo-colonizaciones, pudo emerger una república desde el marasmo del siglo XIX y de las primeras décadas del siglo XX. Sucesión de etapas republicanas, inestables, sí, pero de las cuales es posibl[...]



no.14 / side b / ficciones: adriana normand / camilo valdés fortes / ernesto santana / track 05

2012-03-24T01:16:32.688-05:00

adriana normand(berlin, 1976) favores En época de crisis un sastre se hizo famoso por sus capas de nylon, y en esto concurrieron al menos dos circunstancias principales: 1, los pequeños negocios habían sido confiscados, de modo que en toda la ciudad no quedaba más que este sastre de azarosa vida nocturna. 2, la temporada de lluvia se extendía sobremanera /no sabemos si en provecho o perjuicio/ razón por la cual –desde diversos puntos de concentración– el pueblo era enviado a los trabajos agrícolas. A cambio de ofrecer sus favores a marinos rusos y griegos, el sastre obtenía ciertos capotes con que embalaban las mercancías, luego, por su trabajo, no recibía dinero sino cigarrillos que invertía en los muchachos del barrio. Como las lluvias no cesaban la demanda creció y el negocio fue próspero. Un día, sin embargo, lo encontraron muerto junto a su vieja Singer: el pedal en la nuca y una tijera en la mano. El crimen nunca fue esclarecido. Camiones repletos de encapuchados continuaron aún por un tiempo su partida hacia los campos. ●●● comercio El médico del pueblo M. ha sido acusado de traficar con pacientes, o en realidad con cadáveres. Según se ha conocido el mencionado galeno tenía relaciones comerciales con practicantes de una doctrina local que utiliza cuerpos de fallecidos para confeccionar amuletos y otros objetos religiosos. El doctor les facilitaba restos mortales a cambio de no pequeñas sumas de dinero que podían variar en dependencia de la edad, sexo y raza del occiso. Para ello hacía creer a los familiares de las víctimas que se ocuparía de los pasos relativos a la autopsia y demás preparativos del difunto y les entregaba un féretro cerrado, según decía para disminuir el dolor por la pérdida del ser querido. Asimismo se dice, que en ocasiones el contrato podía quedar cerrado desde antes de fallecer el paciente, pero en lo que respecta a semejante acusación no se ha podido probar nada. Hasta ahora el médico de M. sólo enfrenta el cargo de traficante ilegal de cadáveres. camilo valdés fortes(habana, 1973) el autocine en el parque del puebloLos soldados se habían marchado llevándose toda la comida. Nada quedaba en la ciudad que pudiese ser considerado comestible. Las ratas, desaparecidas, y los gatos igual, en el orden apropiado de la cadena alimenticia. Grandes grupos de personas habían tenido la civilidad de proponerse como comida, pero los científicos desestimaron la idea como una forma de esquivar las improbables posibilidades reproductivas pasando directamente la biología hacia otro cuerpo como alimento. Le llamaron: “la primera muestra de conciencia molecular”, dándole a ésas personas la categoría de incapaces mentales. Al mes, las hambrunas y la sed hicieron su trabajo, dejándonos a sólo unos pocos muriendo lentamente en los bancos del parque, boca abierta y labios partidos esperando por la lluvia. Sin embargo, grandes alucinaciones colectivas ocurrieron en ésos últimos minutos: el autocine, luego de años de reparación interminable comenzó a funcionar pasando filmes de Cecil B. De Mille; como un gran espectáculo que fuimos los últimos en disfrutar. ●●● del cazador y el carniceroLa carretera sube y baja en curvas que la hacen parecer una escalera; hay caminos en ambos sentidos, y algún día me perderé de esta ciudad por cualquiera de las dos vías. Es un pueblo muerto, con gente cansada meciéndose en los sillones de los portales.En el supermercado han explotado cientos de conservas de mermelada por unas fechas de vencimiento mal impresas. Eso dio lugar a otros cientos de rumores equivalentes salidos de mentes aburridas. Lo cierto es que en el pueblo nunca pasa nada. Podría explotar la central eléctrica, o llover cerdos: la realidad nunca es suficiente. El cazador hace sus cuentos más excitantes contando[...]



no.14 / side a (maquinita represiva)

2010-06-30T02:21:01.720-04:00

side a (maquinita represiva) Rojo y azul. A la manera de los dos diarios oficiales (¿oficialistas?) de esta isla que aún no se hunde, pero va en camino. Lenta, inexorablemente. El Granma (remedo cubanizante de abuelita en english) y el Juventud Rebelde (en esta Vejez Sometida a la cual nos vamos acostumbrando). Dos colores para esta 33 y1/tercio a ver si, aunque sea por ósmosis pigmentaria, nos oficializamos un poco. O viceversa, que sería lo mejor, lo menos probable: no hay peor mudo que el que no quiere hablar, y en medio de su mutismo oficial, toda palabra es disidencia, toda disidencia traición. Usted tiene el derecho de permanecer en silencio, es más, usted tiene el deber de permanecer en silencio. Cualquier cosa que diga puede ser usada en su contra, créame: cualquier cosa. Pero Si Alice In Chains llegaron al primer lugar de ventas con su EP Jar of flies, no vemos por qué no lo podemos hacer nosotros con este EP Bitch / La isla que se hunde, incluyendo sólo dos tercios de lo de siempre. La presencia de lo ausente: un tercio. La intangibilidad de un extended play. Su brevedad. Lo que termina, a veces, incluso antes de empezar. Tal como nuestra literatura nacional. Nuestra invención de patria. Ficción. Extended play. Nada más. Maquinita represiva: lo que se puede o no se puede publicar. Lo que se puede o no se puede escribir. Decir. La representación de lo ausente: [...]



no.14 / side a / marcelo morales - de reflejos y materia / track 03

2012-03-24T01:17:03.767-05:00

marcelo morales(la habana, 1977) de reflejoLos estados son organizaciones animales, manadas marcando territorios, el comportamiento social del hombre es el de manadas, coherencia entre fuerza e imposición, ayer, en un programa escuché que hay más estrellas que todos los granos de arena de todas las playas, alguien que calcula el universo. Donde se acaba el universo es la nada, ahí donde no hay materia. La materia, prueba en nosotros que puede desarrollar una conciencia. Reunión de la UNEAC:Caso Pavón, imperialismo y Cuba. El miedo al lobo reúne a las ovejas,el perro las guía. Hablan de abolir la censura, de hacerle frente.Abolir censura pero sin libertad de prensa. Democracia,con un solo partido. ●●● Un Matemático amigo me dijo que todos los años tienen al menos un día perdido. Ajuste de segundos, la eternidad tendrá sus siglos. Me pregunto si perdimos algo,me pregunto. El día aquel que te esperaba y afuera sonaron las sirenas.La reja siguió sonando, siguió abriéndose y cerrándose, todavía siento ese dolor.La realidad de mi cerebro. La rectitud del tiempo no me permite regresar.Cuando hablo de dios, la gente puede creer o no creer, pero no saber. Un arrebato es la vida, un arrebato la nada. Tristeza de no verte, de no saber,Tristeza. ●●● Un verdadero escritor conoce su poder. No le importa otra victoria que la interna, otra evolución que la de su espíritu. El verdadero escritor, tendrá siempre su enemigo. Por desgracia, en la vida, para la gente, las ideas que se hacen de las cosas, son más reales que las cosas. Las verdades son claras, una vez vistas, no huyen de la definición. Lo profundo no tiende a ser complejo. ●●● Estaba en el paseo del prado, un festival de poesía,más seco que un ladrillo en el verano, recordaba ese poema de Bukosky.Antes me había levantado, había visto el mar chocando contra el muro. Una taza de café, estaba en el paseo del prado, un festival de poesía,mis amigos, se habían ido todos de la isla, en la punta los leones, y llegaron esos tipos de nuevo a hablar de poesía, mis amigos se habían ido todos de la isla, mis amores.Manda pinga, me dije, yo tenía una tristeza más grande que una mosca. Aunque creo haber visto un gato blanco moverse entre los charcos.La piedra del muro gris estaba fría, estaba negra y mohosa y estaba fría.Afuera los demás hablaban de la forma, el contenido.Gato blanco, gato blanco.Aunque creo haber visto un gato blanco moverse entre los charcos. ●●● materia (fragmentos Cuando veo el polvo en mi cuarto flotando, pienso en la sentencia, hundo mi cara en él. ●●● La madera podrida de la mesa se deshace entre mis dedos. En el tiempo, el plato, las espinas de pescado, dos cabezas que se miran. Mi cerebro mira hacia el futuro. El corredor del vacío. ●●● Borracho en mi casa, el hielo cruje, estar vivo es un problema, pensaba,que cada cual resuelve como puede. Cago, gotera de inodoro, espacio de segundos, había pensado algo, había cerrado los ojos.Ojala llegara el amor, ojala se abriera. No puedo volver a los espacios que ocuparon nuestros cuerpos en el tiempo. No puedes volver a ti, el amor es un fantasma, los seres, los pobres seres, no nacimos para nada. ●●● Del edificio de un amigo bajaron un cadáver, no voy a pensar más en la muerte, no voy a escribir más de la muerte, una cuadra adelante recordé, la cabeza se movía de un lado a otro, estaba tapado, como si los vivos tuviéramos vergüenza, la muerte es blanda me dije, la cabeza se movía de un lugar a otro. ●●● Cuando aquello tendría unos 23 años, me prestaban un estudio en la calle San Lázaro, tenía unas escaleras estrechas, me sentaba a escribir, quería que eso fuera mi vida. En el piso de arriba, vivía un homosexual que estaba enfermo, el respiradero era tan[...]



no.14 / side a / track 01 yansy sánchez (santiago de cuba, 1981)

2010-06-30T02:18:25.997-04:00

yansy sánchez (santiago de cuba, 1981) si el ángulo es agudo más se encarna Todo espoleado responderá al ardid castigo/recompensa principio binario 01 01 castigo/recompensa Se necesita accionar al espoleado a la neurona suficiente del reflejo que ordenará su turno a miccionar hasta escurrir su humanidad Si inadaptado la selección excluye El espoleado es para espolear. ●●● si es bestia con látigo responde la constancia de dolor devolverá su condición de auxilio El asunto es moldear una bestia impresionable Si no responde a la culpa del azote ni hunde la bestia su cabeza El domador no es culpable La humanidad nunca traiciona al domador Si no responde guarda distancia de esa bestia quizás sea un hombre. ●●● suenan el plato y asisto babeante como perro que tiene su oficio en las migajas y se sabe ilegítimo del pan que si acontece a diario es por los hijos con todo más me vale perro a salvo que hijo muerto Podría –incluso– como perro definirme peor si incluyo en ello los reflejos mayores al hecho de menear la cola o asistir babeante para luego lidiar con lo que veo lo que oigo burlar burdamente mis sentidos y ladre desentienda mi aullido ese asteroide que llaman luna los hijos por placer mientras estrechan las paredes en esta casa en que perezco y me diezman del sol y de la lluvia Absurdo es no se diga soy perro reprimido peor si incluyo en ello la sapiencia culpa que me arrastra hasta género canino porque andar perrunamente ahora es norma noción del equilibrio Digamos aunque suban los perros a la mesa y sustente como líder mi camada “No heredaré las nalgas imperiales previstas al banquete de los hijos” Me restará ajustarme con ganas al cruciforme mientras como por fuerza las migajas No hay lugar en tal cuestión para el orgullo Mientras me suenen el plato asistiré babeante Me quedará menear la cola si algo ellos derraman si acaso el pan (entiéndase por vida) no derraman me quedará aún así menear la cola. [...]



No.13 Cabeza y brazos fuera de esta ventana

2009-11-04T23:13:57.059-05:00

(image)
otros brazos
(otras cabezas)

daniel díaz mantilla cállate ya, muchacho

omar pérez las estaciones

efraim medina reyes a golpes / sexualidad de la pantera rosa

naief yehya la gente de latex

juan francisco ferré alegorías de América / América subprime

ricardo alberto pérez la extraña metamorfosis de Casia Heller

hablé sobre Dios con Antonin Artaud
antonin artaud la piedra filosofal / poesía

rachel resnick los carnívoros de Marrakesh

jamila medina tres instantes a lo debbie malon

néstor cabrera going to Montana VII

pedro lemebel la iniciación de los conscriptos / Silvio Rodríguez

e. annie proulx brokeback mountain

james tate brujas & sangre nueva

roberto gonzález echevarría el puente de ponte
josé antonio ponte caja negra de la fiesta



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2009-11-04T23:14:21.556-05:00

–Pretende usted enojarme con sus tontas parábolas. Lo sé todo sobre su propio padre; Pavel Isaev me habló sobre él, me dijo que era un tiranuelo, que todo el mundo le odiaba, hasta que sus propios aparceros lo mataron. Cree usted que, como su padre y usted se odiaban el uno al otro, la historia del mundo ha de ser simplemente la historia de las guerras que se libran entre padres e hijos. No entiende usted el sentido de la revolución. La revolución es el fin de todo lo antiguo, incluido padres e hijos. Es el fin de la sucesión y las dinastías. Y se renueva incesantemente, si es revolución de verdad. Con cada nueva generación, la vieja revolución queda invalidada y la historia empieza de nuevo. He ahí la nueva idea, la idea verdaderamente nueva. Año uno. Carta blanca. Todo se reinventa, todo se borra y renace: la ley, la moralidad, la familia, todo. Todos los prisioneros son puestos en libertad, todos los delitos son perdonados. La idea es tan tremenda que usted no alcanza a entenderla, como tampoco la entienden los de su generación. Mejor dicho, usted la entiende demasiado bien, y pretende asfixiarla en su cuna.–¿Y el dinero? Cuando se perdonen los delitos, ¿se redistribuirá el dinero?–Mucho más que eso. De vez en cuando, en el momento en que menos se lo espere la gente, declararemos que el dinero existente carece de valor y emitiremos una nueva moneda. Ese fue el error de los franceses, permitir que el dinero antiguo siguiera en circulación. Los franceses no hicieron una verdadera revolución, porque no tuvieron el valor de ir hasta el final. Liquidaron a la aristocracia, pero no eliminaron la antigua manera de pensar. En nuestras escuelas se enseñará la manera de pensar propia del pueblo, la que ha estado reprimida durante todo este tiempo. Todo el mundo irá de nuevo a la escuela, incluidos los profesores. Los campesinos serán los maestros, y los maestros pasarán a ser alumnos. En nuestras escuelas haremos hombres y mujeres nuevos del todo. Todos renacerán con un nuevo corazón.–¿Y Dios? ¿Qué pensará Dios de todo eso?El joven se ríe de puro júbilo.–¿Dios? Dios estará verde de envidia.–Así que usted cree en Dios.–¡Por supuesto! ¿Qué sentido tendría no creer? Lo mismo daría prenderle fuego a todo, convertir el mundo en ceniza. No; iremos ante Dios; nos presentaremos de pie ante su trono, lo llamaremos. ¡Y vendrá! No le quedará más remedio que escucharnos. ¡Y entonces por fin estaremos todos juntos en un mismo pie de igualdad!–¿Y los ángeles?–Los ángeles formarán círculos a nuestro alrededor entonando el hosanna. Los ángeles estarán embelesados. También ellos serán libres para caminar por la tierra como hombres de a pie.–¿Y las almas de los muertos?–¡Que cantidad de preguntas hace usted! También las almas de los muertos, Fiador Mijailovich, también si así le parece. Las almas de los muertos volverán a caminar por la tierra, por supuesto. Si así le parece, también Pavel Isaev. Lo que podemos hacer no tiene límite.el maestro de Peterbursgoj. m. coetzee[...]



daniel díaz mantilla (la habana, 1970) cállate ya, muchacho

2009-11-04T23:14:58.105-05:00

daniel díaz mantilla(la habana, 1970)cállate ya, muchachoNo corre el viento aquí, no pasa el tiempo. La ventana es un boquete estrecho y alto que sólo deja ver un fragmento de pasillo techado; la puerta, un boquete tosco protegido con gruesos barrotes pintados de negro. Del lado de allá, otro pasillo estrecho y húmedo conduce a cubiles semejantes: apenas tres por cuatro metros de penumbra, nichos de cemento frío con espacio suficiente para seis bípedos acorralados.Por suerte, esta noche sólo somos cuatro. Cada cual en su nicho, mirando al techo o las paredes, pensando en ese tiempo que transcurre afuera sin nosotros e intentando medirlo inútilmente mientras tratamos de llegar con vida al próximo minuto. Toda la esperanza se reduce a eso: pasar de un minuto al siguiente sin problemas, resistir sin perder el control, sin caer. Cualquier esperanza, sin embargo, puede ser una trampa para estos bípedos que ahora, acorralados, aguardamos el próximo minuto.Pero el próximo minuto no llega o, si llega, se funde con el anterior en una sustancia amorfa, elástica, sin más acontecer que flujo febril de las ideas, la rabia iridisciendo en los ojos y una tensión que aumenta a cada instante, el sobresalto interminable de existir en un lapso al margen del mundo, en un nicho frío y sucio que alguien, lejos, guarecido en su confort, diseñó para despojarnos de toda condición que no sea la de bípedos.–Me llamo Luis Emilio Guzmán Valdivia –dice una voz a mi izquierda–. Mañana es mi santo. Voy a cumplir veintiocho y llevo diez días aquí sin saber de mi familia.Escucho sin moverme. El tono es resignado, casi apacible.–¿Por qué estás aquí? –inquiero.–Dicen que por sacrificio de ganado, pero yo sólo compré la carne. Hay que comer –dice–, imagínense.Trato de encontrarle un rostro a esa voz y no lo logro. Mientras sea una forma abstracta, pienso, seguirá siendo despreciable en su grisura. Un nombre, un rostro, un dolor, lo acercarán a mí mismo. Tengo la vista fija en el bombillo: un foco de luz amarillenta empotrado con torpeza en un hueco de la pared a la altura del techo, protegido con cabillas, cubierto de hollín y telarañas. Casi hostil esa luz, casi su propia antítesis. Ese es el rostro de Luis Emilio, ese es hoy también mi rostro.–Yo soy Leandro Azcuí –murmura otra voz frente a mí–, soy del rancho Las Mercedes, de la sierra, y maté a mi mujer. Yo la maté –repite con fuerza y el eco resuena en el pasillo sin visos de arrepentimiento o pena.Silencio. Pienso en mi casa distante, en mis amigos ajenos a este trozo de realidad tan inusual para ellos, para mí: somos mansos mis amigos y yo, gente buena que sólo en televisión ha visto cárceles, y aunque a ratos nos sentimos enjaulados, nuestra jaula es metafórica.–Mi nombre es Daniel –digo casi sin pensar–, soy escritor. Yo iba para El Valle. El ómnibus paró en la terminal y bajé a comer algo. Me detuvieron, dicen que me iba del país.–¿Y a qué va un escritor al Valle, si se puede saber? –pregunta la cuarta voz debajo de mí.Decir escritor impone cierto respeto, lo que escribes puede llegar lejos y eso es un arma. Si cuentas que intentaron intimidarte para que firmaras un acta de acusación absurda y cuando te negaste te trajeron aquí, sin delito, sin derecho a una llamada telefónica; tal vez tu arma sea usada contra ti: es fácil reducirte a un bípedo acorralado, muy fácil quizás. Por eso tal vez mañana tantee temeroso el bolígrafo y desista.–¿Y a qué ibas tú al Valle? –me interroga el capitán.–No sé, creo que a ver.–¿Ah sí, a ver qué?–A ver lo que hay, a conocer.–¿Y a quién tú le pediste permiso?–¿Y por qué tengo que pedir permiso?[...]



jamila medina (holguín, 1981) tres instantes a lo Debbie Malon: teaspoons (II)

2009-11-04T23:16:28.051-05:00

jamila medina(holguín, 1981)tres instantes a lo Debbie Malon: teaspoons (II)Para Calvert Casey: que escribía a través de mí sin yo saber.Me vestí de jueves y llamé a mi daddy para que me prestase nuevamente su chofer de jueves. Era mi día de clínica y él no podría negarse.Luego de algún tenue pataleo al que ya estábamos acostumbrados: daddy y yo, mejor: daddy, su thursday-taxidriver y yo (lo necesito, daddy, mira que haré un escándalo en las oficinas, daddy, que luego seremos dos para pedir y llevo cinco semanas sin menstruar…) lo conseguí. Por suerte daddy no soporta que se hable de sangre delante de su nueva secretaria (blanca, de carnes rebosadas y piernas deliciosamente varicosas); menos de menstruos.La sangre sin embargo es lo preferido de Ray. Creo. Después del batido de cerebro que, luego del trépano y todo lo demás, sale por nuestros agujeros. Esos –bien encerados por el borde: porque los huesos también sangran, qué dulzura: me explicó Ray con los ojos en éxtasis– agujeritos que amamos abrir los neuros sobre un precioso ejemplar (aquí sé que miraba impúdico el mío, con mal llevada lascivia) de cráneo humano, al que sabemos atosigado por presiones.Pero lo mejor de Ray es que también fue ginecólogo. Y que ha sido programado (en insondables, cargados como mis tazas de té: planes de estudio) para ser médico general no-sé-qué-más. Así no necesito verle el lindo rostro entre mis piernas a más nadie; ni nadie más me «deprime» poniendo una paleta desechable de madera sobre mi lengua, para hurgar en mis amígdalas; ni me pincha la punta de los dedos, con primor, para ver mi sangre correr… y analizarme de paso.Subí con prontitud los siete pisos (odiaba los cuchicheos de la rubia, imitación de rubia: delgados tobillos, rodeados de cadenitas con dijes de levísimo metal, imitaciones de metal, que manejaba el ascensor). Toqué suave en la puerta y esperé a oír su voz. No es que esté esperando a alguien más: Ray es MI médico particular. Ni que yo temiese interrumpir alguna ronda (de esas en que se comenta qué bello hígado y bonito tumor) de médicos. Todos saben en la clínica que los jueves a las cinco de la tarde Ray me está reservado solo a mí. Y a nadie más.Dijo pase, con ese tono de aparente indiferencia con que me recibía siempre, y en el que yo por supuesto nunca creería. Sabía que temblaba por mí. Pasé e hice pasar a mi nana, señalando con un gesto de cabeza (bajo el cuero cabelludo, la dura madre, esa parte aracnoidea…: cada capa de hojaldre de mi cráneo desquiciante), y él asintiendo antes de verme señalar (lo deseaba y yo sabía).Hízose cargo enseguida y entonces, cuando todo lo dispuso para el té, fue mi nana quien cabeceó como pidiendo excusas (vimos así: su viejo cráneo, asqueroso, bambolearse)… y yo la dejé ir.Puse apropiadamente: leche y dos terrones de azúcar y, por supuesto, una prolija porción de té en su taza. Había aprendido a calcular con primorosa exactitud las proporciones. Hizo girar, primero en redondo y luego en cruz la cucharilla: por disolver lenta pero cabalmente toda el azúcar. Golpeteó leve con ella sobre el borde de la taza, escurriendo cada gota. Y yo quise ser la taza, pensé en aquella fría cucharilla recorriendo el borde de mis labios rosáceos: escanciando la dispendiosa gelatina entre mis muslos.Bebió con fruición y preguntó al fin: qué te sientes hoy, princesa –de nuevo el tono glacial que pretendía helarme el tuétano («para comerme mejor», ¿no, querido?: hubiera deseado escupirle a la cara, porque yo conocía sus deseos). De nuevo la cabeza, de egipcia probidad (ya querría también Debbie, tenerte, amado Yorick, pr[...]



néstor cabrera (la habana, 1976) going to Montana VII

2009-11-04T23:17:05.647-05:00

néstor cabrera(la habana, 1976)going to Montana VIIla dulce costilla (del grupo kitsch)estremecimientotimbre y despeguecaída en dorados declivesde suaves y cálidos jugosacaramelados aceitososentrar a esa embriagadora médula—madura-bomba cruda—imaginar adonde se puede llegarpretender que todo gire siemprecambiey no percibir en realidad el exquisito sabor hasta que no estápara dedicarse a ese inútil hobbyde buscar la forma única en las demás la que no es tal vez sea la razónbla, bla, bla…donde no hay●●●grrracias, grrracias.Silencio. Un antiguo orden que siempre se concibió para lo alto. Para que todo caiga en su justo lugar. La desconexión. Por primera y última vez, ahora. Encontrar. ¿Sirve de algo?El canal está abierto. Y algo corre por las brechas. Tal vez un sorbo de la más dulce de las frutas ácidas. Antes de una nueva oleada (y esta no termina). Sin escalas progresivas. Daño neuronal. Desvariar. Perdón, nos usamos… devastamos. Si hace sentir mejor…La fórmula,Algunas_personas I mismo—misma tú dejar por. seguro hablarme-entradas ¿qué? con, quién espera una/noche de nuevo (humo déjala) señales enchufarse & habilidades ¡Hablo! no… tiempo, p… ¿Por cuál línea vienes?…por favor.●●●algo másse necesitan dos vocespara no tener que disculpar el no poder decirmientras dure el rayoy se ilumine la fibra con el estruendo vacíososteniendo la distanciauna tensa, cuerdael orden del día... y la noche—¿qué tal todo?la nada, oscura-maliciosaqué poesía ni poesía…mira, las personas se coheteanotra alterna, puta, muy... (3.). y bien…que tenga don de lenguasguste de los filos y los cortesatrevida como tantaspuntiaguda—¿tienes algún cortaúñas a mano, o una felpa?para las extrañezas (demasiadas)las pálidaslos “no me importa”sin tener que asumirla,es más, hablar mal de ellacomo se acostumbraconvertirla en un artículo despreciablemente atrayenteque pueda comprarse en un basurero—¿será mucho peso?el interés… otra vez… dale…asumocuanto pueda arrebatarmees¿qué fue eso del allá? siempre sorpresascréditos e agradecimientos… tuyossirvan las notas/las bolas oxigenadas/la proximidadunos sorbos, reírla brisa va en un sentidoy en otro la puyapor cierto, ya se capturan los ecos de los que no están●●●contra la paredPrueba de fe o lo contrario de hablar con propiedadentrega, disolución, unidades¡Valquiria!Tú y tus niveles--Este es el potenciador del objeto, o sea, este programa sólo corre cuando los códigos son disfuncionales. Los parámetros 1, 2 y 3, nunca son reproducibles una vez que el proceso se desencadena pero siempre se incluyen para mostrar la sucesión lógica y cómo llegar a utilizar de manera práctica el objeto. (No volver a mostrar este diálogo.)¿Qué tiempo queda?…la práctica del encajevolver_tefijar la superficie blanda,el surtidor en un enlace borealdonde las superficies ya no son barrerasni el silencio,y quedarnarcotizado por un perfil radiante¡Nein!--El director tiene 12 canales de sonido estéreo en uno --Detener este cronómetro al final del latido --Si se desactiva el botón de iniciar/apagar --Si estamos en la fase 7 entonces… --Huir de lo que se acerque demasiadoen un marco tan flexiblenunca antes había sucedido con un palillosiempre esa hacha adorable--Terminar si --Terminar si --Terminar si es suficiente--La animación se reiniciará en el mismo punto●●●método de transiciónmascar la sogaque una y otra vez roza la superficie, en silencioenquistase pierde el centrocontorno/entornouna fisura profundidadno se vuelve a componerlo que supone es[...]



antonio josé ponte (matanzas, 1964) caja negra de la fiesta (fragmento de La fiesta vigilada)

2009-11-04T23:18:07.380-05:00

antonio josé ponte (matanzas, 1964)caja negra de la fiesta(fragmento de La fiesta vigilada) "Hoy, sentado a mi mesa en una mañana sin nubes, veo por la ventana el tumulto estático de los paralepípedos rectangulares y me siento curado de la maligna afección que estuvo a punto de ocultarme la verdad de Cuba: la retinosis pigmentaria." Hoy es un día de 1960. Ante quien escribe se abre una vista del barrio habanero de El Vedado. El que escribe es Jean Paul Sartre. Es su segundo viaje a Cuba. El primero, que a veces trae a cuento para algunas comparaciones, fue en el 49. Sartre no ha escuchado nada acerca de la retinosis pigmentaria hasta esa mañana. No ha sentido sus ofuscaciones aunque afirme haberlas padecido. (Padece, eso sí, de estrabismo). Simplemente, encuentra el nombre de la enfermedad en el discurso de un funcionario cubano y decide apropiárselo. Según tal funcionario, todo aquel que pudo sacar una imagen feliz de la Cuba prerrevolucionaria (Graham Greene en sus primeras vacaciones en La Habana, por ejemplo) padece de retinosis pigmentaria o pérdida de la vista lateral. Capaz de ver de frente la realidad cubana, no alcanza a divisarla con el rabillo del ojo. Y ésta se le escapó. Jean Paul Sartre coloca tal noticia oftalmológica al comienzo de Huracán sobre el azúcar. Afina su instrumento, la mirada, antes de prestarse a ejecutar una larga suite de temas cubanos, a la manera de Gottschalk o de Gershwin. El aviso médico le sirve de escarmiento por no haber poseído suficiente visión lateral en su viaje anterior. En 1960, once años después, se propone no perder nada de vista. No hay que echar una ojeada a las fotografías que lo muestran en su segunda estancia en Cuba. Vestido siempre de traje, un cigarrillo en la mano, su estrabismo parece querer abarcar todo el panorama. Igual a esos reptiles a lo que la autonomía de ambos ojos les permite cazar a toda la redonda. Lo mismo que uno de esos reptiles en la caja de cristal de sus espejuelos. Consulta un ejemplar del diario Revolución y, bajo el anuncio de una propuesta cubana de reanudar relaciones con Estados Unidos, aparece en primera plana una gran foto suya. Lee en un asiento de avión un mapa de la isla. Lo retratan en el panteón de José Martí en el cementerio de Santiago de Cuba. Visita un central azucarero y una ciudad rural que se construye. Asiste, junto al jefe de la revolución, a la puesta habanera de su pieza teatral La ramera respetuosa. Es la primera vez que el líder revolucionario asiste a una función de teatro. Al terminar la representación, una actriz pregunta a éste si es cierto que se propone acabar con la prostitución, y el jefe revolucionario contesta que sí. Lo cual parece un disparate a Sartre. El líder de la revolución asegura que convertirá a las antiguas prostitutas en conductoras de taxi. Sartre celebra un encuentro de escritores cubanos donde trata extensamente acerca del realismo socialista soviético y del compromiso político del escritor. Cena en una fonda cuyo cartel promete comida china y criolla durante todo el día y toda la noche. Asiste a una de las grandes concentraciones políticas de la época. (Allí se estrena la consigna "¡Patria o muerte!" y se toma la foto más conocida de Ernesto Guevara. En sus memorias, en una antología de lo vivido entre 1944 y 1962, Simone de Beauvoir menciona esa asamblea junto a una función de ópera en Pekín, toros en Huelva, candomblé en Bahía, la visión del desierto, las noches blancas de Leningrado, una lucha anaranjada sobre el Pireo y las campanas del fin de la guerra). "¡Sartre, es Sartre!", gritan los taxistas de La Habana[...]



No.12 Don't Freak Out!!

2009-05-04T15:52:58.554-04:00

freAKs(galeRía de) orlando luis pardo lazo ceci n´est pas un pays anisley negrín 3/cuentos katherine mansfield 4/poemas rodrigo fresán, la geometría de la ficción rodrigo fresán de mantra eva navarro martínez una realidad a la carta javier calvo molina / invasores de Marte: las mutaciones del horror y la ciencia-ficción carter scholz los nueve billones de nombres de Dios norman lock los días del cometa gelsys garcía lorenzo 6/textos samuel beckett compañía daniel díaz mantilla la jaula y otros poemas jorge ferrer la resistencia a la vulgaridad lia villares pronóstico horario o Nosotras las durmientesrogelio saunders la escritura en falta daniil kharms 5/cuentos héctor abad faciolince ¿por qué se mata un escritor? david foster wallace la muerte no es el finequipo de redacción (33 y 1/terciodiseño de portada y contraportada (kmilo valdés fortesfotografías interiores (elena v. molina / joel peter witkins / raúl flores iriarte[...]



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2009-05-04T15:32:20.914-04:00

(image)

“HENRI. Cuidado, cuidado he dicho… Si me cansas demasiado me despertaré… y desaparecerán todos… (A Marguerite.) Tú también desaparecerás… (Silencio. La escena se inmoviliza.) / Y tal vez / no sea tan sólo un sueño; / tal vez, realmente, / haya enloquecido / y tal vez ni siquiera esté aquí en pie, entre ustedes, sino que tal vez estoy en un hospital cualquiera y allí, enfebrecido, tengo pesadillas y me parece estar entre ustedes. ¿Quién sabe lo que haya podido ocurrirme? / Quizás mi cerebro ha sido trastornado por una bala / o por una explosión / o tal vez haya sido capturado y torturado, y tal vez / me he lanzado sobre algo, o algo se ha lanzado sobre mí / y quizás todo provenga del aburrimiento… y yo no podía más / Y quizás me han dado una orden, me han mandado, me han obligado a hacer algo que no he podido soportar. No, no se trata de algo que no pueda ocurrirme: todo es posible, e incluso más que todo. Pero supongamos que no me encuentro en el hospital y que nada anormal me ha ocurrido… ¿Qué locuras he podido dejar de hacer a estas alturas? / Ah… / Incluso si hubiese sido el más saludable… el más / sabio…, el más equilibrado. / Los otros me hubiesen obligado, sin embargo, / a acometer actos terribles…, asesinos y también / dementes, estúpidos, desenfrenados… / Pero se plantea otra cuestión: si alguien actúa durante años como un loco, ¿no es un loco de verdad? ¿De qué me sirve la salud si mis actos están enfermos?... / Pero quienes me han obligado a cometer esas locuras, / Jeannot, estaban igualmente sanos. / Y eran sabios / y equilibrados… Amigos, camaradas, hermanos tanta /salud /¿para tan enfermo comportamiento? Tanta sabiduría ¿para tanta deshumanización? / Y de que sirve que cada uno, en privado, sea completamente lúcido, sabio y equilibrado, si todos juntos no somos más que un loco gigantesco que con / furia / rueda, aúlla, ataca, se retuerce, se precipita / con los ojos vendados. / Nuestra locura está fuera de nosotros, en el exterior. / Donde acaba mi yo empieza / mi desvergüenza. Y a pesar de estar tranquilamente / en mi interior. / Sin embargo voy errante por el exterior / y en los espacios oscuros y salvajes, / me entrego al infinito…
CANCILLER. ¡Es una marcha fúnebre!
HENRI. ¡Sí, es una fúnebre marcha! /Han recobrado la palabra. He recobrado la palabra, / y ese dedo apunta hacia aquí, en el mismo centro, / como / un dedo de loco. / Me hablo a mí mismo y en la soledad me agito / como un loco…
BORRACHO. ¡Loco!
DIGNATARIOS TRAIDORES. ¡Loco! (Se lanzan sobre Henri.)
HENRI. ¡Deténganse! ¡Estoy aquí por orden del Rey!
BORRACHO. El Rey está loco.”


el matrimonio
witold gombrowicz



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2009-05-04T15:30:19.349-04:00

orlando luis pArdo laZo (habana, 1971)ceci n´est pas un pays (59 post-puestas para el próximo milenio) 1. En ocasiones, sueño que vivo rodeado de una jauría enjaulada. Se trata de una pesadilla etimológicamente imposible, porque jauría implica el concepto de libertad. 2. En ocasiones, sueño con una de esas lunas límites de Magritte: es una sonrisa o una hoz descolgada sobre el mapita de Cuba. No reconozco el cuadro, pero me despierto con la ilusión de definir qué es lo apócrifo en plástica o en literatura. 3. En ocasiones no sueño ni pinga. O tal vez sueño con la palabra pinga pendiendo como una espadamocles sobre mi cabeza cubana. Entonces despierto paladeando una cita no apócrifa de Bolaño: Soñé que estaba soñando, habíamos perdido la revolución antes de hacerla y decidía volver a casa. 4. Son sueños políticos, por supuesto: retazos de pesadillas al peor estilo de Boarding Home (el libro lúgubre de Guillermo Rosales), ese pudridero de una Historia Pusnacional donde se aburren los parias pataleando hasta el paroxismo sus paranoias con nuestro Premier. 5. ¿Qué es escribir hoy en Cuba?, digo mientras clavo en mi pupila mi pupila azul (el negro come melocotón, autista más que artista). 6. ¿Qué es escribir hoy en Cuba? Si tú me lo preguntas, espejismo mágico: ¿en dónde encontrar sentido? (el negro toca violín en la medianoche insular, invisible e indivisible: totalitárida). 7. Un amigo escritor soñó con un oráculo negro, a quien le preguntaba sobre la enfermedad del Premier: ¿Le duele mucho? Respuesta: No, Él no siente dolor. Entre el morbo y la curiosidad: ¿Pero va a morir? Respuesta: No, Él no se va a morir. Y, por último: ¿Cuándo entonces? Respuesta: En cualquier otro cumpleaños. 8. Cuando mi amigo nos contó este sueño que él nunca va a escribir, se me aguaron los ojos. Caí en la cuenta de que hacía rato deshabitábamos el futuro. 9. Narrar la nada. Con la magnificencia lunática de una hoz o una sonrisita de Magritte. Narrar pustulosa, ampulosa y póstumamente, desde la carcajaada de lo lúcido cuando es agónico. 10. Narrar autótrofamente al margen, desde el centro y en contra de la jauría enjaulada. 11. En un camping literario donde el placer ha sido abolido en función del deber, toda línea de fuga es una chispa suicida con vocación de vacío (voz/acción de vacío). 12. Clickeo tres veces el mouse y le pregunto por e-mail al i-ching: ¿No será el fin? 13. Allí donde la tradición funge como una máquina que finge ser dios, el fascismo aflora entre flatulento y feliz: ya no en La Casa del Ser, sino en El Callejón de las Ratas. 14. ¿Es La Casa del Ser mejor o peor título que El Callejón de las Ratas para la gran novela cubana? 15. ¿Qué es un título? ¿Qué es una gran novela? ¿Qué cubana de qué? ¿Cómo titulan mis amigos los escritores cubanos de Cuba? En bioquímica, titular era evaluar la fuerza de una solución: titular la acidez de un ácido, por ejemplo, valga la reiteración de pH mínimo. 16. ¿Cómo independizar un texto narrativo en medio de la cochambre fofa institucional? ¿Cómo radicalizar la escritura hasta hacerla antológica y, con suerte, ontológicamente intolerable: inútil e ininstrumentalizable para ninguna herramienta oficial (intoolerable)? 17. ¿Cómo hubiera sido la newrrativa cubana de los años cero en Cuba: ceros extravagantes boqueando por aire freesco en la atmósfera asfixiante de una Casa o Callejón que nunca existió? 18. Nunca existió. Sin excepciones. 19. Lo excepcio[...]



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2009-05-04T15:26:52.493-04:00

aniSley neGrín (santa clara, 1981) presente perfectoHe leído sentada en un asiento de hospital un poema de Bukowski, en su idioma original, y no he entendido más de tres palabras. Trataba de un tipo al que le desprenden un diente de un piñazo. Creo.He entendido sólo tipo, diente, piñazo.He ido al lavabo tras el punto final, a escupir la sangre de un diente que se me desprendió de la encía sin haber masticado nada, mordido nada, recibido un piñazo. Simplemente colapsó.He vagado erráticamente por los pasillos del hospital con el teléfono apagado, el cerebro apagado, el cuerpo apagado, salvo el sexo; el sexo ha estado más encendido que nunca.He admirado a ese viejo hediondo a tabaco y alcohol que se sentó a mi lado sólo por ver el escote abrírseme al ritmo de mi respiración. Me gustaría ser como él. Me gustaría tener el valor de sentarme al lado de una muchacha tierna y dulce como yo, solo por ver su escote, sin temor de ganarme una bofetada o un escándalo.He reído para mí.He recordado por qué lloré la otra noche: por una película. Y me he preguntado varias veces por qué lloré la otra noche. Trataba de un tipo al que le desprenden un diente de un piñazo.He lamentado mi diente.He prometido a nadie que nunca prometería nada para evitar que se me siguieran cayendo. Aún soy joven. No prometeré ninguna porquería.He sentido hambre, y más que hambre, unas ganas incontenibles de comerme un bizcocho.Hay muchachas que huelen a bizcocho. He sentido su olor sentada tras ellas en las guaguas, parada tras ellas en las colas, silbando, aspirando, derritiéndome por ellas en las noches.He leído que el bizcocho es malo para los dientes: los pica, los destroza, se los come.He dejado de leer tales porquerías de libros. Ahora leo ficción. Libros que hablan de vampíricas amantes cada vez más alejadas del mundo real, cada vez más reales ellas mientras más irreal el mundo. Este, el tuyo, el que vendrá. Todos los mundos son iguales: mudos.He hojeado un libro de un escritor famoso, con cuatro premios de la crítica, donde una muchacha con olor a bizcocho miraba directo a la cámara.¿He dicho, acaso, que tras la cámara estoy yo?He enfocado y desenfocado su rostro, la he atrapado con mi cámara, pero no he podido atrapar su olor.He inferido que eso haya sido bueno para mi salud dental. He masticado despacio un bizcocho imaginario. No he perdido más dientes. Luego…He soñado con la muchacha de ese libro, la he comparado con las que he perseguido toda la vida, con las que han perdido ya su olor porque se los he robado (soy una pequeña depredadora). No se parecen en nada, salvo en el olor.He deducido que lo que me gusta es el olor de las muchachas y no las muchachas en sí.Me he reído.Me he sentido patética.He llorado.He compadecido a lo que queda de mí después de una profunda aspiración.He revivido a mi madre poniendo los bizcochos en el horno para nuestro desayuno.He recordado que ya no tengo horno, ni madre, ni bizcochos.He comprobado que todo lo que tengo es ese olor, un libro, una muchacha tierna y dulce y humeante sentada en una esquina de la mugrienta sala de espera de este hospital. Una muchacha de ficción que mira directo a la cámara, que me mira. Hasta mí llega su aroma.He recordado mi diente, mi hambre, el hombre hediondo a tabaco y alcohol, su valentía.He ido hacia ella.[...]



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2010-06-30T02:55:51.716-04:00

gelsys GarcíA lorenzo
(camagüey, 1988)

instantáneas

II
Anoche soñé que me ahogaba dentro de un nailon blanco.
Y nadie quería retratarme así.
Pero después, no era un nailon, era una sábana blanca.
Y eso, sí es permisible.

V
Dejo caer una de mis manos en la calle. Nadie se percata, pero yo no sufro por la pérdida. La mano siempre me dolió. Cuando nací supe que me sobraba, que solo bastaba una. Que una mano puede hacer lo mismo que dos. Una mano basta para morirse y hacerse la señal de la cruz en la frente y para firmar el papel que certifica que estoy muerta. Una mano basta para tocarme cuando estoy sola y la piel se arruga bajo el agua.

violáceo
En medio de la plaza colocaron un maniquí, una bailarina de plástico. Como no podía permanecer de pie, le sujetaron una soga al cuello y la colgaron de un farol.
La bailarina es pequeña, apenas aparenta tener cinco años. Es blanca, muy blanca. Verla produce una sensación de invierno interminable. Tiene ojos grandes, y parece mirar como si pudiera ver con ellos. Luce hermosa con su traje de niña recién llegada a la lección de ballet.
Toda la gente, al pasar, se detiene y admira sus manos o el pelo largo que le roza el talle. Solo en ocasiones, cuando la brisa la mueve, se puede ver la ligera sombra violácea que ha dejado la soga en su cuello. Una delgada línea violácea.



uñas
La enfermera observaba atenta cada una de las camas y se detuvo en aquellas dos del medio de la sala. Esa noche sintió un olor, una caída leve… “Va a morir alguien”, pensó, mientras observaba sus manos y volvía a sentir ese deseo persistente de comerse las uñas, pero no lo hizo. Volvió a repasar la sala de lado a lado, se sintió estúpida velando por toda esa gente y de nuevo miró sus uñas, las volvió a mirar, saboreó las yemas de sus dedos y se durmió.
Al despertar, se acercó a las dos camas del medio del pasillo; no pudo levantar las sábanas: un olor putrefacto se desprendía de los cuerpos, de todos los cuerpos, de su cuerpo. Miró sus uñas, las volvió a mirar, saboreó las yemas de sus dedos y se durmió.



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2009-05-04T15:24:08.436-04:00

(image)

gelsys GarcíA lorenzo
(camagüey, 1988)

instantáneas

II
Anoche soñé que me ahogaba dentro de un nailon blanco.
Y nadie quería retratarme así.
Pero después, no era un nailon, era una sábana blanca.
Y eso, sí es permisible.

V
Dejo caer una de mis manos en la calle. Nadie se percata, pero yo no sufro por la pérdida. La mano siempre me dolió. Cuando nací supe que me sobraba, que solo bastaba una. Que una mano puede hacer lo mismo que dos. Una mano basta para morirse y hacerse la señal de la cruz en la frente y para firmar el papel que certifica que estoy muerta. Una mano basta para tocarme cuando estoy sola y la piel se arruga bajo el agua.

violáceo
En medio de la plaza colocaron un maniquí, una bailarina de plástico. Como no podía permanecer de pie, le sujetaron una soga al cuello y la colgaron de un farol.
La bailarina es pequeña, apenas aparenta tener cinco años. Es blanca, muy blanca. Verla produce una sensación de invierno interminable. Tiene ojos grandes, y parece mirar como si pudiera ver con ellos. Luce hermosa con su traje de niña recién llegada a la lección de ballet.
Toda la gente, al pasar, se detiene y admira sus manos o el pelo largo que le roza el talle. Solo en ocasiones, cuando la brisa la mueve, se puede ver la ligera sombra violácea que ha dejado la soga en su cuello. Una delgada línea violácea.



uñas
La enfermera observaba atenta cada una de las camas y se detuvo en aquellas dos del medio de la sala. Esa noche sintió un olor, una caída leve… “Va a morir alguien”, pensó, mientras observaba sus manos y volvía a sentir ese deseo persistente de comerse las uñas, pero no lo hizo. Volvió a repasar la sala de lado a lado, se sintió estúpida velando por toda esa gente y de nuevo miró sus uñas, las volvió a mirar, saboreó las yemas de sus dedos y se durmió.
Al despertar, se acercó a las dos camas del medio del pasillo; no pudo levantar las sábanas: un olor putrefacto se desprendía de los cuerpos, de todos los cuerpos, de su cuerpo. Miró sus uñas, las volvió a mirar, saboreó las yemas de sus dedos y se durmió.



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2009-05-04T15:15:18.899-04:00

lia viLLares(habana, 1983)pronóstico horario o Nosotras las durmientes (fragmento) How does it feel to be without a home like a complete unknown Bob D hora moiFrente a mí los ojos-bolas-gotas del perro de una amiga. Negros espejos insondables.Muy parecidos a los tuyos, ojos-alej. Marco tu número en el teléfono, inalámbrico, de mi amiga. Espero. Me sale una voz esperada. Cuelgo. En mi pancita la jarra de avena con vainilla suelta un humo oloroso. Mi pelo suelto se desparrama por la almohada, vertical.Suelta un olor a frutas, ajeno. Salgo.Voy en un carro por Belascoaín. Miro sin ganas los derrumbes, el churre de los balcones sin sábanas, ni banderas. El parque de los locos. Monte. El Conservatorio donde pasé tres años, ni buenos ni malos, cuatro más bien, el lugar donde conocí la tristísima alegría de tenerte y no. Miro vaciada, viciada, el espejito roto que sostiene la mano grande de un mulato, que se afeita en un portal. Llego al mar. Es el límite. Siempre estamos bordeándolo o esquivándolo, siempre terminamos cerca. El tipo que maneja me obliga a oír un disco de Jennifer López. Es el precio. Todo el mundo se somete al otro. Todo el mundo maltrata y desatiende. Todo el mundo desespera, Peluso.De esperar.Imagino a Jennifer saliendo de un salto de agua, de perfil, escurriéndose el pelo con las dos manos. Estamos acostumbrándonos al horror diario. Por todas partes. Un chofer hijo de puta, una camarera despiadada, una muy mala película en un muy mal cine. Es el precio. Nos detenemos en 1458 de la calle Infanta. A dos cuadras ahora de la famosa Esquina de Tejas. Desde aquí se pueden ver las luces del estadio. Juega el equipo predilecto de los habitantes de esta ciudad. El camión de la basura se detiene ante la cafetería, cuchitril de tres pesos. Venden capitolios, unos panqués con un merengue en forma de cúpula encima, y habaneros, café con una bola de helado dentro. Todo un culto a este basurero. No nos queda sino desajustarnos, desubicarnos. Todavía más.hora jaadAlgo. Expropiándome el mundo y haciéndote un guiño desde el otro lado del océano inevitable: otro cuartucho en Malecón: un pedazo de ventana y un –único- mar, o viceversa. Nada. Las más de las veces las olas no admitían que durmiera. Y cuando lo hacían era para soñarlas tragándose toda la vaga ciudad hasta su hálito cansado. Del otro lado de la Calle el pregoneo de pan, aguacate o girasoles me sacudía y levantaba de un tirón. Tenía que desempolvarme el alma y tirarla con el sueño por la ventana a la calle levantada ya desde hacía horas impensables, idas-sin-vueltas: el tiempo dilapidado y el ruido de los motores hasta el esófago. Todo demasiado inapropiado. Todo demasiado, ¿todo?hora rizomaSer es ser percibido.Como en La película de Beckett trato tonta de extinguir, suprimir la doble percepción.(Expulsar a los animales, tapar el espejo, cubrir los muebles, arrancar la estampa, rasgar las fotos.) Lo espantoso es que la percepción sea de uno a través de uno, insuprimible[...]



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2009-05-04T15:11:22.920-04:00

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daniel díAz manTilla
(habana, 1970)


la jaula
Compré una jaula, una jaula común de alambre y palo, y la colgué en el portal sin nada dentro. Nada: ni alpiste, ni agua, ni ave presa. Sólo la jaula muda, una jaula que lentamente oxidarían el sol, las lluvias, la desidia de ignorar por temporadas su existencia. Compré la jaula y la colgué, y cuando a veces me asomaba a ver entre sus barrotes el vacío, era como si viera el tiempo allí, toda la vida inmóvil, sin color, sin forma.


disciplinas al perro
Disciplinas al perro tres veces por semana: voces de mando dichas en un tono más bien seco, castigos y premios que administras según reglas precisas. Todo el cariño se resume en una comida al día –dog food– y una palmadita en la cabeza, sin excesos. A cambio el perro se echa, se sienta, corre a traer el palo que le lanzas ante la mirada aprobatoria de tus jueces, esos anónimos jueces que te disciplinan tres veces por segundo.


cuestión de formas
Hay maneras muy amables de excluir,
hay justificaciones y argumentos, un millón de argumentos
para cuestionar el exabrupto, la respuesta ríspida del excluido.
Hay modos elegantes de pedir su integración, su sacrificio,
su buen ánimo para aceptar los golpes.
En determinadas circunstancias, cuando conviene,
hay maneras muy tiernas de patear y parecer la víctima.
La culpa y la verdad suelen ser a veces un asunto retórico,
una cuestión de formas.