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Una broma colosal





Updated: 2018-03-08T07:15:48.227-08:00

 



"Electra Garrigó" (1948), una puesta de Dexter Capiro

2011-07-17T21:06:12.575-07:00

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La isla en peso

2010-02-17T18:42:37.411-08:00

La maldita circunstancia del agua por todas partes me obliga a sentarme en la mesa del café. Si no pensara que el agua me rodea como un cáncer hubiera podido dormir a pierna suelta. Mientras los muchachos se despojaban de sus ropas para nadar doce personas morían en un cuarto por compresión. Cuando a la madrugada la pordiosera resbala en el agua en el preciso momento en que se lava uno de sus pezones, me acostumbro al hedor del puerto, me acostumbro a la misma mujer que invariablemente masturba, noche a noche, al soldado de guardia en medio del sueño de los peces. Una taza de café no puede alejar mi idea fija, en otro tiempo yo vivía adánicamente. ¿Qué trajo la metamorfosis? La eterna miseria que es el acto de recordar. Si tú pudieras formar de nuevo aquellas combinaciones, devolviéndome el país sin el agua, me la bebería toda para escupir al cielo. Pero he visto la música detenida en las caderas, he visto a las negras bailando con vasos de ron en sus cabezas. Hay que saltar del lecho con la firme convicción de que tus dientes han crecido, de que tu corazón te saldrá por la boca. Aún flota en los arrecifes el uniforme del marinero ahogado. Hay que saltar del lecho y buscar la vena mayor del mar para desangrarlo. Me he puesto a pescar esponjas frenéticamente, esos seres milagrosos que pueden desalojar hasta la última gota de agua y vivir secamente. Esta noche he llorado al conocer a una anciana que ha vivido ciento ocho años rodeada de agua por todas partes. Hay que morder, hay que gritar, hay que arañar. He dado las últimas instrucciones. El perfume de la piña puede detener a un pájaro. Los once mulatos se disputaban el fruto, los once mulatos fálicos murieron en la orilla de la playa. He dado las últimas instrucciones. Todos nos hemos desnudado. Llegué cuando daban un vaso de aguardiente a la virgen bárbara, cuando regaban ron por el suelo y los pies parecían lanzas, justamente cuando un cuerpo en el lecho podría parecer impúdico, justamente en el momento en que nadie cree en Dios. Los primeros acordes y la antigüedad de este mundo: hieráticamente una negra y una blanca y el líquido al saltar. Para ponerme triste me huelo debajo de los brazos. Es en este país donde no hay animales salvajes. Pienso en los caballos de los conquistadores cubriendo a las yeguas, pienso en el desconocido son del areíto desaparecido para toda la eternidad, ciertamente debo esforzarme a fin de poner en claro el primer contacto carnal en este país, y el primer muerto. Todos se ponen serios cuando el timbal abre la danza. Solamente el europeo leía las meditaciones cartesianas. El baile y la isla rodeada de agua por todas partes: plumas de flamencos, espinas de pargo, ramos de albahaca, semillas de aguacate. La nueva solemnidad de esta isla. ¡País mío, tan joven, no sabes definir! ¿Quien puede reír sobre esta roca fúnebre de los sacrificios de gallos? Los dulces ñáñigos bajan sus puñales acompasadamente. Como una guanábana un corazón puede ser traspasado sin cometer crimen, sin embargo el bello aire se aleja de los palmares. Una mano en el tres puede traer todo el siniestro color de los caimitos más lustrosos que un espejo en el relente, sin embargo el bello aire se aleja de los palmares. Si hundieras los dedos en su pulpa creerías en la música. Mi madre fue picada por un alacrán cuando estaba embarazada. ¿Quién puede reír sobre esta roca de los sacrificios de gallos? ¿Quién se tiene a sí mismo cuando las claves chocan? ¿Quién desdeña ahogarse en la indefinible llamarada del flamboyán? La sangre adolescente bebemos en las pulidas jícaras. Ahora no pasa un tigre sino su descripción. Las blancas dentaduras perforando la noche, y también los famélicos dientes de los chinos esperando el desayuno después de la doctrina cristiana. Todavía puede esta gente salvarse del cielo, pues al compás de los himnos las doncellas agitan diestramente los falos de los hombres. La impetuosa ola invade el extenso salón de las genuflexiones. Nadie piensa en implorar, en[...]



Buenos Aires, Carpentier y yo

2009-12-23T11:50:33.073-08:00

Virgilio Piñera un cubano de sombras en Buenos Aires Por Jorge CarrolCorría los primeros años de los ’50 y por esas cosas de las ciudades como Buenos Aires, un muchachote como este memorioso escribidor lo era por entonces, encontrarse en la calle o en un café o en una librería con Miguel Ángel Asturias o con Rafael Alberti o con Witold Gombrowicz, era tan fácil como hacerlo como con Juan Carlos Onetti o con Octavio Paz o con Virgilio Piñera. Precisamente a Virgilio lo conocí cuando era funcionario de la Embajada de su país, Cuba, en Argentina, y solía reunirse con mi compañero de LRA Radio del Estado –hoy Radio Nacional- el crítico musical Carlos Coldaroli y con otros personajes de la locura porteña, como los patafísicos Esteban Facio y Álvaro Rodríguez. Piñera venía precedido de un alto honor, haber sido el director, por llamarlo de alguna manera, de un equipo de cerca de 50 escritores y poetas, que habían traducido la trascendental novela de Gombrowicz: Ferdydurke. (Traducido del polaco “vía el francés” que hablaba Witold y la mayoría de los traductores, no todos).Buenos Aires era un hervidero de ideas artísticas, el mundillo culturoso iba del existencialismo a la política, pasando por el surrealismo, el invencionismo y el concretismo, la música atonal y el dodecafonismo. Muchos de los afectados por la fiebre cultural, pensaban viajar a París, cuna de todos los sueños y otros a Roma, para dedicarse al cine o algo parecido. Una de esas tardes en que la nada y la nausea jugaban parejo sobre las mesas del Florida Bar, se sentó en mi mesa para hacer tiempo, pues debía encontrarse con alguien. Hablamos de todo y de nada y como quien no quiere la cosa, hablamos de Asturias y su tropicalismo bananero y acto seguido puso en mis manos un libro que él llevaba consigo: El reino de este mundo, de Alejo Carpentier.No recuerdo exactamente lo que me dijo Piñera, sólo recuerdo o quiero querer recordar, que todo el arte caribeño comenzó en la real corte haitiana de Henry Christophe, a la sombra verde y húmeda de Sans-Souci, que permanecía imponente e intacta aún a pesar de los rayos, los terremotos, los franceses, los haitianos y los yanquis. Hablamos naturalmente de Wilfrido Lam y de lo fantástico. Aquella tarde y gracias a Virgilio Piñera se me otorgaron las llaves de la lectura de Alejo Carpentier y de lo maravilloso obtenido sin trucos de prestidigitación, algo parecido a la vieja y embustera fórmula del fortuito encuentro de la máquina de coser y el paraguas sobre una mesa de operaciones.Con El reino de este mundo en mi poder, regresé a mi casa, para asumir, a través de la lectura de Carpentier, una vez más los cantos de Lautréamont (hay todavía demasiados “adolescentes que hallan placer en violar los cadáveres de hermosas mujeres recién muertas”) iniciando así una amistad con la obra de Carpentier que sigue impertérrita a lo largo de los últimos casi cincuenta años. Y todo gracias a Virgilio Piñera que una tarde supe se había marchado de Buenos Aires para regresar a su Cuba, donde junto a Lezama Lima –los dos grandes de la llamada generación de Orígenes- hizo de la poesía, su secreto refugio, en un mundo seudo revolucionario.Nos quedan hoy sus obras para júbilo de las mejores letras cubanas y en lo personal, me queda la sombra de sus andares por la calle Florida en busca de la ausencia que supo cosechar en La Habana. También el agradecimiento de haber puesto en mi vida la obra de Carpentier y de Lezama Lima, también algunas canciones de Beny Moré, como Dolor y perdón, que tantas veces tararié en las no pocas vueltas de un amor…(Concluyo esta Memoriabierta con las tres primeras líneas del poema de Virgilio Piñera, Solicitud de canonización de Rosa Cagí) Por la presente tengo a bien dirigirme a usted para solicitar una plaza de santa laica en la Iglesia del Amor. Tomado de Palabra virtual[...]



Algunos poemas de mi última etapa que cubre 20 años (1959-1979)

2009-12-13T23:26:04.479-08:00

En la puerta de mi vecino
un papelito me dejó helado.
“No me molesten. Estoy llorando.
Y consolarme ya nadie puede."

Ahora yo sueño con mi vecino.
Y mientras sueño, abro la puerta.
Adentro veo mi propia cara,
mi propia cara bañada en lágrimas.
(1962)

EN EL DENTISTA

¿Qué puede hacerse contigo? ¿Qué podría encontrar tu frescura en mi piel ajada?
Te engalanas para el amor, gimes por el amor, te hundes en su noche.
Quizás no sepas quiénes fueron Baudelaire y la señora Sabatier, ni lo que entre ellos ocurrió. Pero es tan divertido (o tal vez sea otra cosa) escribir estos renglones dedicados a ti, que para mí no eres más que un fantasma.
(1965)

Lo que estuvo a mi lado tantos años, lo que veía sin ver, y sentía sintiéndolo apenas, lo he reconocido.
Aunque ignoro si llegaré a saber realmente lo que es, ha empezado a formar parte de mí. Cuando no lo veo ni lo siento, tiemblo. Su ausencia corta mi respiración, y muero un poco.
Cuando regresa, me vuelven los colores a la cara.
(1976)

ÓYELO BIEN

Si alguna vez tuviste bellos días, tardes apacibles, amables conversaciones; si en un instante magnífico viste crecer la rosa y colorearse el aire; si decir “buenos días” era algo perfectamente natural; si...para qué seguir cuando el corazón de todo se ha secado. En tu diccionario personal no aparece la palabra salvación. Y en cambio, fueron sustituídas las demás por una sola: “condenado”, infinitamente repetida.
(1976)

PARA TI

Para ti ya no habrá formas ni contornos. Esperas por un sol que no ha de salir. Sin estar ciego, aún ignoras -en tu casa todavía hay luz-, que todo se volverá negrura en un instante, y en un instante nunca más te verás como eres.
¿Qué dices...? El genio del hombre, la tecnología, los adelantos de la ciencia...
Amigo mío, esa mano que busca otra mano, tus ojos que pugnan por insertarse en otros, pronto sabrán que no son ojos ni mano. De modo que asómate, y disfruta el último paisaje.
(1977)

NADIE

Cada vez que el empleado levanta la sábana que cubre tu cuerpo, el que mira exclama: Nunca lo he visto.
Tuviste amigos, una esposa, hijos, jefes y subordinados.
Todos desfilan. Escrutan tu cara, y suponiendo que podrías ser al que amaron u odiaron, se consternan ante tu calculada inescrutabilidad.
(1977)



Piñera: Rule Breaker & Provocateur

2009-12-13T20:14:05.545-08:00

By Leonardo Padura FuentesHAVANA TIMES, July 4 (IPS) - As we immediately approach the 30th anniversary of the death of writer Virgilio Piñera, we can also make out in the not too distant horizon the centennial of his birth, which will be marked in 2012.Perhaps these moments should stimulate reflection and homage to someone whose life deserves celebration as one of the most controversial yet essential figures of Cuban culture of the 20th century.Piñera was a great renovator and modernizer of Cuban theater, one of its most revealing poets and an important figure among the nation’s most significant and daring narrators.To begin to understand and read him, it should be kept in mind what he wrote about himself in an insurmountable and provocative self-portrait:“As soon as I was old enough, I demanded thought be translated into something more than spit spraying or arm waving; I found three fairly dirty qualities of which I would never be able to clean myself: I learned that I was poor, that I was homosexual, and that I liked art.“The first because one fine day they told us that ‘nothing could be found for lunch.’ The second because, also one fine day, I felt a wave of blushing cross my face when discovering, throbbing under his pants, the swollen organ of one of my numerous uncles. The third because, on an equally fine day, I heard my very fat cousin convulsively griping a glass in her hand singing the toast of ‘La Traviata.’”Perhaps Virgilio Piñera’s greatest cultural merit was his vital and artistic iconoclasm. The rule-breaker, the essential provocateur, a searcher for novel ways of expression and structure, conceptually diverse and challenging, his work today conserves aesthetic greatness, while his life has become the best representation of the torture of marginalization and silence into which the writer was driven.This fate was his and a significant part of the country’s intellectuals, subjected to the orthodoxy and exclusionary methods of Cuban cultural prescriptions of the 1970s. In that marginalization - “civil death” as it has been called - he spent the last 10 years of his existence, until he died physically.However, the despairing circumstances and disrespect a part, his artistic work itself continues to be the best way to understand his significance for the culture of the island and the literature of the language.As a playwright, Virgilio Piñera is the unquestionable creator of modern Cuban theater. His work “Electra Garrigó” (1948) was in its day a jolt of modernity to a stage that had been paralyzed between crude realism and the superficiality of the vernacular style recently transcended.No less significant was the contribution of “Aire frío” (Cold Air), 1959, perhaps the height of Cuban theater of the 20th century; a work in which everything harmonizes around the story of a family obsessed by a dream and a reality.The dramaturgy of Piñera provoked scandals. The Association of Theatrical and Film Editors banned “Electra” for years, and efforts were made to boycott the premiere of “La boda” (The wedding), 1958, by the Association of Catholic Youth, who considered it immoral. However, the reaction to his work was a transformation so deeply rooted - based on his treatment of absurdity, cruelty, surrealism and existentialism - that Cuban theater became conceptually and formally different.Piñera’s poetry, for its part, is the antithesis of the directions marked by all orthodoxies. It included the group Origins, with which he initially had a close relation but would later break with. Collected in the volume “La vida entera” (All of life), 1969 - what would be the last his books that Piñera would see printed in his life - was perhaps the most emblematic work: the long poem “La isla en peso” (The island weighs), 1943. It is an essential work on the abundant and polyphonic history of Cuban poetry.But it was perhaps in the narrative, especially the short[...]



Gracias Abilio.

2009-08-01T12:49:04.449-07:00

Fragmento de la entrevista titulada El navegante despierto realizada por Luis Manuel García para la revista Encuentro de la Cultura Cubana, 51/52, Invierno/Primavera, 2009.(...)Tu cercanía a Virgilio Piñera, cuyos últimos años tú compartiste cuando eras muy joven, ha inducido a algunos críticos a confundir biografía y estilo, atribuyéndole un carácter piñeriano a tu obra. Yo sólo descubro rastros de esa negatividad piñeriana en algunas zonas de Los palacios distantes y en tus tres Ceremonias para actores desesperados, desoladas como un paisaje de ruinas sin el empaque nobiliario de los siglos. ¿Cuál es la principal huella de Virgilio en ti? ¿La ética del ejercicio literario antes que sus fórmulas?Estoy de acuerdo, yo mismo no descubro en mí esa “descarnada negación piñeriana”. Hay muchos escritores cubanos, más jóvenes que yo y que, por tanto, no conocieron a Virgilio, que son, sin embargo, más “piñerianos”, como tú dices. La cercanía personal del escritor acaso no determina el “cómo se escribe”. Cada uno ha tenido una vida diferente y, por tanto, una manera diferente de ver o entender lo que sucede a su alrededor. Es decir, que puede que se trate (no lo sé) de que los señores que intentan escribirse, en uno y otro caso, son diferentes, como diferentes fueron las suertes o las desventuras que cada uno debió enfrentar. Detrás de cada escritor hay algo invisible. Y puede que ese “algo invisible” sea lo que determina. Esto lo dice muy bien Philip Roth en una famosa entrevista. Yo nunca me he propuesto escribir al “modo de Virgilio”, simplemente porque no sé, porque, como es natural, yo no escribo como quiero, sino como puedo. Lo que sí estoy en condiciones de afirmar es que cuando conocí a Virgilio en 1975 (yo acababa de cumplir 21 años) comencé a entender de otro modo la literatura. Ya estaba en la universidad, pero mi verdadera universidad fue Virgilio. Con esa mezcla de seriedad e ironía que lo caracterizaba, él hablaba de “sacerdocio”. Pues bien, no está mal entenderlo así, con la debida seriedad e ironía que se le debe conceder a la palabra. Como metáfora puede que sea útil. Era imposible no dejar de sentirse impresionado por la ética de ese señor tan extraordinario que fue Virgilio Piñera. Esa tozudez ética del desenmascaramiento permanente. Un hombre tan aparentemente vulnerable y que resultó de acero. Admirable. Y hay algo más (y sé que estoy en la obligación de contar todo esto algún día), nunca he conocido a nadie que viviera, como él, en la literatura.A su lado, todo se convertía en literatura, todo alcanzaba una dimensión diferente, que nada tenía de cotidiana. Con él no llegábamos a la casa-quinta de los Ibáñez-Gómez, de Yoni Ibáñez, en Mantilla: con él llegábamos a la Ciudad Celeste. Y no éramos un grupo de personas que conversábamos y leíamos, sino que éramos, al modo de Proust, un cogollito. Y así fue siempre. Cuando, desgraciadamente, se acabaron, o la policía hizo que se acabaran las tertulias de los Ibáñez, y nos veíamos a escondidas en una rara casa de la calle Galiano y San Miguel, éramos los personajes de una novela policial, lo cual no estaba, dicho sea de paso, muy lejos de la verdad.Hasta lo terrible de tener que salir de aquella casa a horas distintas y, si nos encontrábamos en la parada de la guagua, fingir que no nos conocíamos, era como vivir en un libro. Insisto: esa propensión natural a convertirlo todo en maravilla, en fábula, en mito. Era un mayeuta. Y si algo se aprendía al lado de Virgilio era a observar y a tener fe. Fe en la literatura, como se comprenderá. En un libro de Félix de Azúa que leo y releo con mucho gusto, se ha contado la fábula del judío que en el tren, camino de los campos de concentración, se asomaba por una ventanita del techo, una claraboya, y contaba a los demás cuanto iba viendo, cómo eran los paisajes que veía. Pues bie[...]



La carne de Piñera

2009-06-22T23:11:44.741-07:00

Por Silvina Friera (con algunas anotaciones mías intercaladas)

Damián Tabarovsky plantea que si tuviera que optar por un escritor, el elegido sería Virgilio Piñera, “el último discípulo de la revista Orígenes, que dirigía Lezama Lima, pero al mismo tiempo rival, porque pertenecía a otra estética”, advierte. (el último no querido, el último fue Lorenzo que también se reveló y que ha rendido más que yo) “Piñera participó de la traducción de Ferdydurke, de Witold Gombrowicz, una traducción de un escritor polaco al español, hecha por un cubano, y esta traducción marca un momento cultural interesantísimo: un polaco que leía su libro en voz alta y lo iba traduciendo al español, pero como hablaba bastante mal, Piñera y Adolfo Fernández de Obieta (el hijo de Macedonio Fernández) interpretaban lo que él decía y lo redactaban en un español bastante extraño porque había un cubano y un argentino. (sólo anotar que yo era el director del equipo de traducción, escogido por el propio Witold que sabía en qué andaba) Pero (Ernesto) Sabato rápidamente se encargó de retirar esa traducción de la venta, contrató un traductor que supiera polaco y le quitó esa radicalidad que tenía la traducción original, porque no estaban traduciendo sólo literatura sino cultura”. Su entusiasmo por la figura de Piñera se prolonga mucho más allá de esta experimentación radical con la traducción de la novela de Gombrowicz. “Piñera escribió un artículo extraordinario sobre la literatura argentina, particularmente sobre Borges, al que llama un autor ‘tantálico’, en el sentido de que en un día de gran calor, te muestra un poco de agua y no te la da –compara Tabarovsky–. Es el primer artículo crítico contra Borges, pero no desde una posición ideológica como se estilaba en esa época. A Piñera no le importaba si Borges era de derecha, sino que planteó una crítica interna a los textos de Borges”. (eso es mucha verdad y nadie nunca lo había reconocido antes, gracias) “Es curioso, porque al mismo tiempo que fue un escritor consagrado, sigue siendo un autor no tan presente, no sé si usaría la expresión de ‘culto’, pero lo cierto es que no tiene la presencia de un Lezama Lima, sin ser menor que él. Toda esa generación de las revistas Ciclón y Orígenes, básicamente, para mí es cumbre en la literatura latinoamericana”, afirma el escritor y editor de Interzona. (Orígenes y Ciclón junto con Sur eran las tres mejores revista de la lengua española en su tiempo. Yo estuve en las tres).


Aparecido en Página 12 (sin mis notas , claro)
Jueves, 8 de Febrero de 2007
Sescción Cultura y Espectáculos



Siempre Virgilio

2009-06-22T23:01:19.262-07:00

La exhibición de fotografías de Virgilio Piñera, salidas del lente de Chinolope y que durante todo el pasado mes estuvo en la galería Raúl Martínez del Palacio del Segundo Cabo, parece venir a poner el sello definitivo, incambiable, de un Virgilio sentado en 18 repeticiones sobre su sillón, como un Cristo pegado a su cruz.Iris Cepero | La Habana (La Jiribilla, 2002) “Soy hombre de pocas palabras y todos mis esfuerzos en la vida van encaminados a la mudez perpetua.Hay cosas que terminan por obra y arte, tanto que perdemos el hilo...No se puede vivir encogido todo el tiempo...nunca como ahora un hombre se parecía menos a otro hombre; la comunicación resultaba tan precaria que cada vez más las palabras querían decir menos y ya se notaba el temor de unos y otros a aventurarse en los abismos de una conversación.”.Virgilio PiñeraNo puedo imaginarlo de otra manera. Siempre así, flaco, de nariz fina, pelo negro y lacio, con esa expresión de burla e ironía en la mirada; y siempre, eso también, definitivamente sentado en un sillón, con las piernas cruzadas, como si el sillón fuera parte de su cuerpo u otra prenda inseparable del atuendo. Y si no está el sillón y el poeta aparece sentado de manera distinta, mis ojos despejan cualquier otro mueble y aparece como siempre, ensillonado, ajeno y a la vez atento a las voces, o como burlándose de ellas, con un signo de estar más allá de todo, incluso de su sillón.Es por esto que la exhibición de fotografías de Virgilio Piñera, (Matanzas 1912- La Habana 1979) salidas del lente de Chinolope y que durante todo el pasado mes estuvo en la galería Raúl Martínez del Palacio del Segundo Cabo, parece venir a poner el sello definitivo, incambiable de un Virgilio sentado en 18 repeticiones sobre su sillón, como un Cristo pegado a su cruz. Los ojos de Chinolope (Guillermo Fernando López Junqué, La Habana, 1932) en la figura del dramaturgo cubano en los años 60 forman parte de la obsesión y la suerte de este fotógrafo, empeñado en las imágenes más conocidas de Lezama, Cortázar, de Roque Dalton, Alicia Alonso, Wifredo Lam.Chinolope, acostumbrado a recoger el testimonio gráfico de las más grandes figuras, esta vez también expone en el catálogo de la muestra, las palabras que Luisa Piñera, hermana de Virgilio, le regalara en 1993. Es así que una vez más asistimos al recuento de los primeros años de un Virgilio debutante en el mundo del arte, anticipando el despliegue que apenas una década después, en los 40, lo mostraría como uno de los más grandes intelectuales cubanos.De los veinte años vividos en Camagüey, recuerda Luisa: "En mi casa se celebraban un sábado sí y otro no, reuniones donde venían los profesores de la Escuela Normal, algunos del Instituto, escritores y periodistas. El sábado que no había reunión montábamos obras teatrales, nada del otro mundo, pero algunas se ponían. Virgilio actuaba, otras veces dirigía..." Al clausurar la muestra esta semana en el Palacio del Segundo Cabo en La Habana, Chinolope comentaba que "Explicar es reducir. ¿Es posible que no haya palabras para explicar algo? ¿Quiénes fueron los primeros en alejarse de la palabra para acercarse a la imagen como simple significado? ¡Los chinos!... Piñera Virgilio no tiene por qué soñar más: debe observar. Tengo la convicción de que su obra es una extracción...una influencia en la literatura nacional y universal. Hay frases interminables en la vida que develan lo que realmente sentimos y pensamos...Cuando nos miran a los ojos...la máscara como persona nos descubrirá de qué está hecha su propia mirada, de relación de relación, de relación de relación, y así sucesivamente lo aclara y confirma". El Virgilio que el fotógrafo devela en Presión y Diamante, se nos muestra diverso y a la vez único, en un experimento perceptual que crea la sensación y a la vez la[...]



El Jardín

2009-01-03T15:28:28.361-08:00

Un jardín me ha construido el sueñopara que en él yo sueñe la realidad;allí los muertos, los vivos, los ausentesconversan entre sí animadamente:a mi difunta madre yo le he oídoquejarse de las frutas del mal año,y decirle a mi padre que yo soyun niño destrerrado de su amor.De pronto ha aparecido Robespierresentado en su carreta del patíbulovendiendo una cabeza con gusanosmientras grita: !Manzanas coloradas!Mi padre pide una, y él le dice:¿Cuál prefieres? ¿La de Dantón?¿?La de María Antonieta?Pero mi madre, viendo una cabezaen donde por las cuencas de los ojosasomaban dos uvas temblorosas,la eligió, y Robespierre le dijo:Es para mi un honor que usted me coma.Lo que leí en los inciertos librosahora lo veo señaladamente:Nerval se va a ahorcar en la Vieille Lanterne,Zenea se dispone a ser fusilado,Casal en su hemoptisis se consume,y en Dos Ríos Martí la patria funda.De Henry James los niños misteriososse acercan a su aya desencarnadapara confiarle que ellos están viendoun hombre vivo en lo alto de la torre.Sonriendo ella asiente y pone un dedosonbre sus labios como diciéndoles:Todoe s posible en el reino de la muerte.Aún no salido de mi asombro escuchode Carlos Marx la voz tronitonante:Aunque quieras los ángeles no existen.Vas caminando por una estrella calle,o por el ancho mar o el aire surcasy no hay ángeles que choquen con tu vista;sólo hay seres humanos y animalesque mueven como pueden su existencia.Tu pensamiento debes concentrar en ellos,en una esquina abandonar la fantasía,dejarla ciega, que se estrelle sola,y tú decir con convicción profunda:Somos materialistas convencidos.Ya no tienen cabida en este mundolas locas invenciones de la mente,las gorgonas se han ido para siempre,en los océanos no hay buques fantasmas,y aquel que caminó sobre las aguasse ha perdido en el lago de los Quantas.En el teatro de los idealistas,Hegel (si lo pudieras ver), menos que ambiguoestá, olímpico, detrás de la cortina,sentado entre la tesis y antítesis.Ni hay público para escuchar su verbo:toda la fenomenología del espíritues un sólido bloque de materiacontra el que la mónadas se estrellan.Tú estás aquí, ene ste jardín,estás bien muerto y, sin embargo, oigo tu voz hablando de materia.Y Marx contesta: No soy yo el que te habla,eres tu el que sueña.Estás vivo y estás soñandoque yo te hablo de la materia,de la que tu sueño es una parte.Dime, le imploro, ¿el que está muertoen su hoyo es mecido por el sueño?Yo he muerto, dice Marx, y tú aún eresmateria viviente. Hablo por tu mente,y en nada soy mecido, al menos que tú digasque yo me estoy meciendo.Desde un púlpito con blancos espectralesla voz de un sacerdote cae helada:Los designios de Dios son insondables,y aunque las naves viajen a la Lunaen tierra nos quedamos con el tiempo.Sólo el espíritu puede redimirnosde tal arena aciaga, y esta envoltura corporalconvertida en gusanos, y que surjala eternidad empapándose en la Muerte.Muy lindas tus palabras -dice Marx-,pero las naves viajan a la Luna,y en tú cabeza tus ángeles vuelancomo las moscas sobrfe el cadáver.Enseña a tu rebaño que el poema,en las casas mentales, siempre ocupaun lugar irrisorio, y dilesque vivimos en un mundodonde soñar es como estar ya muertos.1965Tomado de La vida entera (1969)[...]



Aire Frío

2008-12-21T19:47:43.883-08:00

No hay obra como esta en el teatro cubano, ni habrá por mucho tiempo.

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Cátedra se acuerda de mi

2008-12-19T09:15:46.544-08:00

(image)

Cuentos fríos/ El que vino a salvarme
Edición de Vicente Cervera y Mercedes Serna
Cátedra, Letras Hispánicas, 2008



Dos poetas, dos poemas, dos modos de poesía

2008-11-08T10:13:11.463-08:00

En Espuela de Plata, La Habana, Agosto, 1941.

Los poetas son José Lezama Lima; Emilio Ballagas. Los poemas: Muerte de Narciso y Elegía sin nombre...

... Ballagas provoca el cuerpo emocional dentro de la atmósfera patética que presenta el tema del amor y el de la muerte aflictiva, congojosamente. Ya queda dicho en otra parte que toda su obra es un responso perpetuo; "una oscura mitad que se acostumbra"...con su circunstancia. (17)

Nunca será bastante afirmar que Ballagas dispone sus palabras en un horizonte que no es el de la imagen como cuerpo sensible que impresione toda la vida del poema; en su poesía la imagen funciona aisladamente: precioso auxiliar cuya misión es ventilar su enrarecido mundo patético: "es una gran tristeza de rfemos mutilados, de carbón y cenizas sobre alas derrotadas"... cierra así una gran claúsula patética de su Elegía. (17-18).

Mientras, Ballagas que sabe sutilmente del peligro de lo idéntico, ha intentado abrir "las valvas de una concha amorosa que defiende su misterio, su carne, su secreto"... para ventilar con otras misteriosas, secretas palabras su enrarecido mundo patético. Después de Nocturno y Elegía -cristalización y saturación de su poesía- escribe Nocturno (su último poema) que inicia la apertura de las cerradas valvas. Allí (...) para probar hasta qué punto el problema de la redención, de la reovación inquieta al poeta se emplean sustantivos de nueva factura: paraguas, esqueletos, ice-bergs, murciélagos, silla rota, todos ellos contenidos en el breve espacio de treinta y seis versos. Nuevos motivos, nuevos temas; cierto ocultamiento del posesivo individual son preciosas señales de segura vena parfa el definitivo destino de su poesía (19).



Qué tiempos aquellos

2008-09-21T13:15:28.923-07:00

Los Gómez, qué hubiese sido de mi en los 70s sin aquel refugio. Gracias Eliécer Pérez Angueira por este documental.



Electra Garrigó a escena

2008-08-08T10:01:51.338-07:00

(image)


Una puesta en escena de Teatro El Público, director Carlos Díaz

Sala Adolfo Llauradó
Calle 11 # 257, entre D y E
Vedado

5, 6, 7 y 12, 13 14 de Agosto a las 6:00 pm



Si me pierdo, búsquenme en Polonia.

2008-07-09T13:47:42.344-07:00

Los jóvenes siguen hablando de mi:

Cita a ciegas con el futuro I y II

Autor: Enrisco



Gracias Manuel

2008-05-10T17:29:44.290-07:00

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Este artículo-memoria lo publiqué en La Gaceta de Cuba, Nº 2, La Habana, 1 de mayo de 1962.

Notas sobre la vieja y la nueva generación (1)

Notas sobre la vieja y la nueva generación (2)

Esta fue una crónica salió en la revista Ciclón, vol. 4, Nº 1, La Habana, 1959.

La inundación 1 y 2

Respuesta de Manuel a un comentario donde me acusan de chicharrón



Tarde, pero seguro

2008-04-05T16:00:09.221-07:00

Reseña de Tania Cordero

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El pensamiento cautivo

2008-03-30T15:01:45.924-07:00

El objeto de su libro (El pensamiento cautivo, de Milosz) es el "terror rojo": terror que actúa en los cuerpos, en las almas, en las ideas, hasta en la tumba misma.
No es el caso hablar ahora de si Milosz tiene razón, si los comunistas mismos la tienen o no la tienen; todo esto es accesorio. Hay un hecho irrefutable: de la primera a la última página de este libro se encara a los hombres, no en función de la vida, sino en función de la muerte. ¿Qué importa que la explicación última de esos actos crueles sea el nacimiento de un mundo mejor, o que los rusos justifiquen sus actos con su famoso lema: "Quien no está con nosotros está contra nosotros"? Nada de eso tiene mayor importancia frente al hecho comprobado de "una voluntad de matar". Parece que al hombre le resulta más provechoso matar al prójimo que convivir con él, y también parecerá que a medida que este hombre progresa en el curso de la historia dicha voluntad de matar se hiciera más imperiosa, más fácil, y !que horror!, más mecánica (...)

Fragmento de la reseña publicada en la revista Ciclón, Julio, 1956.



Los jóvenes todavía me leen

2008-03-29T13:46:33.048-07:00

La poesía: una broma en los altares del horror
Por Yoandy Cabrera Ortega

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En la biblioteca

2008-03-02T15:20:47.272-08:00

Para Antón Arrufat

Perdido todo,
le quedaron los libros.
Cerrados, semejan ataúdes,
y abiertos, cunas propicias.
En esos libros
-que siempre lee como empezándolos-
los fantasmas que los habitan
le dicen que están vivos,
y que si quiere vivir de tal modo,
aparentemente fantasmal,
se deslice raudo entre sus páginas,
elija un capítulo, repose
de todo cuidado humano
-incluso de la esperanza-,
y verá por ejemplo
que ya no está leyendo el que leía,
verá tan sólo una apariencia de lector,
que insistente le pide descifrar
enigmas nunca aclarados.
Pero ya es tarde
para el de afuera,
y el que está adentro ya no puede hablar.
Detenido en su página, sentado
en su capítulo, es un inmortal.

1972



Secreto del espía

2008-02-17T14:33:08.612-08:00

Furioso el espía recorre su salón
amargamente ataviado con vestiduras reales,
el espía divirtiendo sus inmutables bocas
con todos los secretos del general en jefe.

Su salón proyectado en zigzag el espía recorre
inúltilmente, traicionando al Estado Mayor,
que en las mañanas con olor a oficina
se aburre pinchando la nuca del ujier.

Portador de un secreto, su salón el espía devora.
Una rara invención del espía de turno
en la brumosa orilla del oridor escarlata.

Ahora da dos palmadas y aparece un criado,
un criado que lleva en su frente una cripta.
El espía lo mira fijamente y solloza,
el criado lo reclina en un lecho de ágata,
y el secreto se propala por las últimas cámaras.
Todo el pueblo se agolpa para ver al espía
creador de un secreto no confiado a sus jefes;
el pueblo lo conmina: revela tu invención
para que todos puedan tocar la misma puerta.

El espía su boca profesional entreabre con fastidio,
su invención impecable ya puede propalar,
pero he ahí que el jefe, terriblemente irónico,
un pañuelo cifrado en su boca introduce,
y el espía es fusilado con todas las formalidades.

1945



En el duro

2008-02-08T16:59:35.274-08:00

Ayer yo estaba solito
en la Avenida del puerto,
pensando en mi madre muerta
y pensando en los deseos.

Como un plato estaba el mar,
pero yo estaba moviéndome.
Es una cosa muy seria
que el mundo tanto se mueva.

Un hombre se me acercó
con una cara habanera,
de esas que La Habana misma
no le regala a cualquiera.

Se fue encogiendo de hombros,
la mirada se hizo niebla,
la boca se le contrajo
y así habló de esta manera:

Mi socio, no sé lo que está pasando,
pero yo sé lo que pienso:
este mundo está en el duro
y ojalá se nos deshiele;

porque de no ser así,
nos matará la dureza;
ya las palabras son balas
y las miradas hogueras.

¿No le parece, mi socio?
- me dijo y me tocó el pecho;
yo lloraba como un niño,
y el mar se fue endureciendo.


1962



Natación

2008-01-18T17:31:26.337-08:00

He aprendido a nadar en seco. Resulta más ventajoso que hacerlo en el agua. No hay el temor a hundirse pues uno ya está en el fondo, y por la misma razón se está ahogando de antemano. También se evita que tengan que pescarnos a la luz de un farol o en la claridad deslumbrante de un hermoso día. Por último, la ausencia de agua evitará que nos hinchemos.
No voy a negar que nadar en seco tiene algo de agónico. A primera vista se pensaría en los estertores de la muerte. Sin embargo, eso tiene de distinto con ella: que al par que se agoniza uno está bien vivo, bien alerta, escuchando la música que entra por la ventana y mirando el gusano que se arrastra por el suelo.
Al principio mis amigos censuraron esta decisión. Se hurtaban a mis miradas y sollozaban en los rincones. Felizmente, ya pasó la crisis. Ahora saben que me siento cómodo nadando en seco. De vez en cuando hundo mis manos en las losas de mármol y les entrego un pececillo que atrapo en las profundidades submarinas.

1957

Tomado de El que vino a salvarme (1970)



Guillermito siempre fue muy bueno conmigo

2008-01-05T10:52:45.682-08:00

(image) Hay que decir que Virgilio, primero en Revolución y después en Lunes, no sólo encontró su nicho, sino que por primera vez en su vida pudo vivir de lo que escribía. Es decir, era, a pesar de las persecusiones que sufrió en el pasado, un verdadero profesional. En Lunes tuvo luego una sección para él solo ( "A partir de cero"), y más tarde fue editor de Ediciones R, que fundó Lunes en 1960. Virgilio era querido por todos en Lunes y en el área de Revolución que importaba, como eran Franqui y Mateo. Franqui, inclusive, se arriesgó a ir a la cárcel y trató de hacer ver a Virgilio que en Cuba peligraba no sólo su trabajo sino también su libertad. Ocurrió en París en 1965, en la pobre habitación de un hotel de tercera en la Porte Maillot, y yo estaba presente. Cuando Franqui le dijo que iban a realizarse redadas de homosexuales que dejarían bien atrás a "La Noche de las Tres Pe" (putas, proxenetas y pederastas), Virgilio se echó a llorar y le comentó que no podía vivir fuera de Cuba, que ya lo había intentado cuando era joven y no pudo, menos podría ahora de viejo. Y regresó a Cuba, no a las UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), pero sí a un destino peor que la muerte para un escritor: el olvido.

Guillermo Cabrera Infante

Tomado de Carlos Espinosa Domínguez: Virgilio Piñera en persona. Denver, Colorado, Térmido Editorial, Colección Ideas, páginas 171-172.

Foto: Mario García Joya. (Mayito) Cortesía del Instituto Cultural René Ariza



Palma negra

2007-12-08T22:02:52.881-08:00

Es preciso que de una vez
descubramos la palma
que tiene negro el penacho.
Nuestro muertos en su cimera
esperan ser enterrados.
Allá arriba están en sus lamentos
que el viento propaga implacable.

En la sabana todo parece verde,
pero esa plama !oh, esa palma!

A la cacería de esa palma,
la señora de la esquina,
el zapatero del barrio,
irán vestidos de verde.

Toquen el cornetín,
enfilen los perros,
revienten los caballos.

En la sabana todo parece verde,
pero esa palma !oh, esa palma!

Si no es esa, si no es aquélla,
si el zapatero del barrio
jura por todos los santos
que su perro la olfateado;
si la señora de la esquina
caracolea sin descanso
dando voces a Pedro
que está allá arriba en la palma;
si el telón de fondo verde
encabrita los caballos
¿cómo dar caza a la palma?

En la sabana todo parece verde,
pero esa palma !oh, esa palma!

1962